¿Puede la forma en que usamos la tecnología influir en nuestra salud mental? En Colombia, los resultados de la Encuesta Nacional de Salud Mental (ENSM) 2025 muestran que esta pregunta merece cada vez más atención, pues el 21,6 % de las personas de 12 años o más, reportó afectación de su salud mental relacionada con los cambios que la cultura digital ha generado en la manera de trabajar, aprender, comunicarse y relacionarse. Es decir, 1 de cada 5 colombianos siente algún impacto en su salud mental asociado a la cultura digital.
Estas cifras nos llevan a preguntarnos qué está pasando con nuestra relación con las pantallas, las redes y las nuevas formas de conectarnos, y cómo todo esto puede estar influyendo en nuestro bienestar. Sobre esto es necesario resaltar que, según el informe Infancia y Medios Audiovisuales. Consumo, Mediación Parental y Apropiación. 2024, de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), el celular es el dispositivo más utilizado por niñas, niños y adolescentes entre los 3 y los 17 años, 61% de ellas y ellos cuentan con uno propio, una proporción que aumenta con la edad y llega al 81 % entre adolescentes de 14 a 17 años.
Además, pasan en promedio 8,9 horas entre semana y 7,2 horas los fines de semana viendo contenidos en estos dispositivos. Adicionalmente, el 40% de las chicas y chicos tienen una cuenta en al menos una red social, porcentaje que alcanza el 77% entre adolescentes, frente al 33% de los preadolescentes y el 9% de quienes tienen entre 6 y 9 años. La institución también puso sobre la mesa que la mediación de madres, padres y cuidadores disminuye a medida que los niños crecen, pasando del 68% en la infancia al 34% en la adolescencia.
Ante este panorama, vale la pena resaltar que siguiendo los datos de la la Encuesta Nacional de Salud Mental (ENSM) 2025 los diagnósticos de trastornos mentales se han duplicado respecto a 2015, dato relevante pues es necesario resaltar que la pandemia (2020) aceleró la transformación digital tanto en los entornos escolares como en los hogares. De hecho, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe en su investigación Impacto del COVID-19 en la digitalización de América Latina informó que la instalación de internet creció en todos los continentes durante y posterior a la pandemia, y tan solo en América Latina este aumento significó un 58.54%
Lee también: ¿Se acerca el fin de las redes sociales libres para menores? Así legisla Latinoamérica
Sobre esto, una investigación publicada por JAMA Pediatrics enfatizó que en los meses de pandemia el uso de dispositivos móviles por parte de menores de edad fue de 7,7 horas al día, una cantidad superior a las registradas previo a la pandemia, en donde era de 3,8 horas al día.
A propósito, Liliana Betancourt, presidenta del Capítulo de Psiquiatría Infantil de la Asociación Colombiana de Psiquiatría, ACP puntualizó que “la pandemia dejó ver cómo lo digital empezó a causar dificultades a nivel neurológico por el exceso del uso de la virtualidad”. Frente a todo esto surgen varias preguntas: ¿Qué causa en las chicas y chicos la conexión con entornos digitales desde edades tempranas? ¿Qué pasa cuando reemplazamos la interacción con el mundo real por un mundo virtual? ¿Qué consecuencias hay cuando reemplazamos actividades por estar frente a un celular?
¿Realmente las redes sociales afectan la salud mental?
Hay una generación que no conoció el mundo sin internet y es esta, la de chicas y chicos que hoy estudian, conocen gente, juegan, descubren lo que les gusta y lo que no a través de plataformas virtuales, es una generación nativa de estas nuevas formas de interactuar, quienes siempre han estado expuestos a una hiperconectividad. Esto ha traído muchos retos para la sociedad, pues ha implicado aprender, en muchas ocasiones de manera empírica, sobre la regulación de uso de internet, pero también a llevarnos a hacer muchas preguntas sobre el impacto que esta realidad digital está trayendo.
Lee también: Menores en redes sociales: esto es lo que se ha regulado en Europa
La psiquiatra Liliana Betancourt explicó que en los últimos años las consultas relacionadas por el impacto de las redes sociales han aumentado, al menos desde 2013, con un incremento importante en el 2020, y algunos de los motivos han estado asociados con la disminución del rendimiento escolar, con la irritabilidad, ansiedad, problemas de sueño, alimentación, el manejo de la atención y la memoria.
Aunque las afectaciones suelen ir por una misma línea , hay que resaltar, según lo explicaba Harry Marín, médico especialista en medicina aeroespacial, integrante del Departamento de Salud Colectiva de la Secretaría de Salud, que “en los primeros años, cuando se está en una etapa de desarrollo cognitivo, emocional y de aprendizaje, el uso de pantallas tiene un efecto intenso en la regulación emocional, en el desarrollo del lenguaje y en la atención”. Este impacto no solo es por el uso de pantallas, sino por lo que se deja de hacer, pues, por ejemplo, el juego físico es irremplazable, y cuando no se hace hay algo que no se desarrolla. En los adolescentes se ha evidenciado un aumento en cuadros de ansiedad, depresión y trastornos con la imagen personal, que mucho tiene que ver con las representaciones irreales que se muestran en redes sociales”.
Con esto sobre la mesa, vale la pena señalar que según UNICEF Colombia, el 44,7% de los niños, niñas y jóvenes (entre los 6 a 24 años) han mostrado indicios de afectaciones en su salud mental, relacionadas por violencia en sus entornos, conflicto armado, acoso escolar, consumo de sustancias psicoactivas, entre otros factores, sin embargo, y a pesar de los múltiples llamados sobre la relación de las redes sociales y la salud mental aun institucionalmente no hay parámetros que permitan llevar seguimiento puntual de esto.
Lee también: Conexiones entre las redes sociales y los trastornos alimenticios
“El Ministerio de Salud actualmente tiene el dato de cuántas niñas y niños tienen afectada su salud mental, pero no hace una correlación directa con las redes sociales”, aseveró Liliana Betancourt. Además, agregó: “es importante saber que todo esto es algo que está ocurriendo, a pesar de que estos síntomas no están instaurados en el DMS-IV (diagnóstico de los trastornos mentales), sí está pasando en nuestra población y se necesita atención”.
Por su parte, desde la Secretaría de Salud se aseguró que, aunque hay un estudio del 2023 sobre las afectaciones a la salud mental en Bogotá, no hay datos específicos sobre el impacto de las redes sociales, a pesar de que reconocen que, en efecto, ”las redes sociales tienen un efecto en la salud física, mental y emocional de las niñas, niños, adolescentes y de todos, no son neutras, y sí tienen impactos”, reconoció Harry Marín.
Sin embargo, se resaltó que desde la institución se cuenta con el Sistema de Vigilancia Epidemiológica en Salud Mental, en donde se evalúan casos de intentos de suicidio, adicción a sustancias psicoactivas, etc, para identificar las causas que están llevando a estas situaciones.
Ante esto es importante anotar que es de vital importancia que madres, padres y cuidadores sepan reconocer cuando algo puede estar cambiando en las chicas y chicos por el uso de internet. Liliana Betancourt explicó que algunos signos de alarma pueden ser la desesperación o angustia al quitar el celular, las alteraciones de sueño o alimentación, el aislamiento o cualquier cambio significativo en lo que las y los menores suelen ser y hacer. Además, aclaró que “la adicción al celular o a las redes sociales puede tener otra patología de base, como la depresión, por ejemplo, y esa depresión que no se trató trae como consecuencia la adicción a las redes, pues allí encuentran un refugio. Es decir, el manejo inadecuado de la tecnología puede ser un síntoma, como también puede ser el que desencadena otros problemas de salud mental. Es causa y consecuencia”.
Lee también: Recomendaciones para hacer un buen uso de las redes sociales
Es necesario resaltar que como parte de la prevención del uso problemático de redes sociales o internet, es vital conocer estos efectos, pues es la ventana para identificar cuando algo no anda bien, pero a su vez es un llamado para ser más conscientes del uso personal que estamos haciendo de aparatos tecnológicos, del tiempo que estamos pasando scrolleando. Si bien la prohibición no es el camino, sí está en nuestras manos la posibilidad de motivarnos y motivar a las chicas y los chicos a volver a los parques, a jugar en el barrio, a comer y poder dialogar sin un celular de por medio.
Estos son algunos consejos tanto de Harry Marín y Liliana Betancourt para mediar en familia el uso de redes sociales:
- Invita a las chicas y chicos a que conozcan nuevos pasatiempos, en donde además puedan conocer a otras niñas y niños.
- Escriban propósitos juntos: cosas que quieren aprender, un libro que quieran leer, un lugar al que quieran ir, etc.
- Busca información y guía que te permitan conocer sobre el manejo adecuado de herramientas tecnológicas.
- Brindale a las chicas y chicos una red de apoyo de confianza, en donde pueden contar qué ven en redes, qué les gusta, qué no, qué les causa eso que ven.
- Busca acompañamiento profesional cuando sientas que alguna situación está haciendo que las chicas y los chicos estén siendo afectados por las redes sociales.
- Sé consciente de tu propio uso de redes sociales, a veces allí puede estar la raíz del problema.
Ahora, ¿te gustaría conocer las opiniones de chicas y chicos sobre las redes sociales y el uso que les dan? No te pierdas este capítulo de Mundos Cercanos.
Conoce más contenidos como este en nuestras redes sociales. Nos encuentras en TikTok, Instagram, YouTube y Facebook como @eurekatucanal

