En el costado nororiental de la Plaza de Bolívar se encuentra una casa blanca de balcones verdes que ha presenciado más de 200 años de historia colombiana.
La casa en la que ahora conocemos oficialmente como el Museo de la Independencia Casa del Florero, tiene una historia que se remonta al siglo XVI, en la época en que los conquistadores españoles llegaron a establecerse en el territorio colombiano.
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De plaza fundacional a epicentro del comercio colonial
En 1538, cuando Gonzalo Jiménez de Quesada trazó los límites y las calles de la ciudad en la fundación de Bogotá, esta casa ya se asomaba en el costado de la entonces plaza fundacional.
Para la época, esta casa fue especial, pues contaba con dos características poco comunes de aquellos tiempos. Tenía dos plantas y un balcón estratégico, ofrecía una vista privilegiada de la Calle Real y la Calle Once, dos de las vías más importantes de la época.
Varios años más tarde, el inmueble se convirtió en la tienda del comerciante español José González Llorente, en cuyas estanterías se podían encontrar desde bienes de primera necesidad, hasta piezas de lujo que llegaban a estas tierras tras largos viajes en barco y a lomo de mula.
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La historia del florero de Llorente
Uno de los hechos que desencadenó el ‘Grito de independencia’, fue la disputa por el florero de Llorente. Cuenta la historia de un grupo de criollos solicitaron a José Llorente este adorno para un banquete, pero ante la negativa del tendero se desató una disputa callejera en la que se rompió este florero e inició la reyerta del 20 de julio.
Se dice que este hecho sucedió justo al frente de lo que hoy conocemos como museo y en él, de hecho, se puede apreciar una parte de este objeto emblemático. Sin embargo, se dice que podría tratarse de un ramillete o de la base de un florero.
Así mismo, actualmente, el museo cuenta con una sala denominada “La tienda de González Llorente” que recrea la tienda del español en el siglo XVI.

Testigo de guerras, transformaciones y memoria
A lo largo de los siglos, la Casa del Florero ha experimentado múltiples transformaciones y ha sobrevivido a los momentos más difíciles del país.
Por un lado la evolución arquitectónica, en la que pasó de tener una fachada netamente colonial a incorporar elementos republicanos.
Pero entre los años 30 y 40, la casa, al igual que las aledañas, empezó a sufrir un gran deterioro, que los expertos acuñan a la migración de personas adineradas de la época del centro al norte de la ciudad. Esto provocó que las calles se transformaran y que algunas de estas casas se convirtieran en tiendas y almacenes.
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Como si fuera poco, luego del estallido del Bogotazo en 1948, la casa sufrió graves periodos de deterioro y daños durante las protestas de este histórico día, al punto que las autoridades consideraron la opción de demolerta.
Sin embargo en 1960, para conmemorar los 150 años de la Independencia de Colombia, la casa fue restaurada y se convirtió en el Museo del 20 de Julio.
Años más tarde, la casa vivió otro de sus momentos más recordados, pues en 1985, durante la toma del Palacio de Justicia, debido a su ubicación estratégica, funcionó temporalmente como centro de operaciones militares durante la crisis.
Finalmente, en 2010, con motivo del Bicentenario de la Independencia, el lugar fue renovado por completo y se consolidó de manera oficial como el Museo de la Independencia Casa del Florero, que hoy conocemos, un espacio de memoria colectiva.
¿Quiere visitar el Museo de la Independencia Casa del Florero?
Esta casa museo queda en la Carrera 7 No.11 – 28, en uno de los costados de la Plaza de Bolívar, y está abierta de martes a domingo, de 9:00 a. m. a 5:00 p. m. Los lunes, incluidos los festivos, no hay servicio por mantenimiento.
La entrada tiene los siguientes precios:
- Niños y niñas de 0 a 5 años: Entrada gratuita
- Niños y niñas de 6 a 12 años: $2.000 pesos
- Jóvenes de 13 a 17 años: $4.000 pesos
- Adultos de 18 a 59 años: $6.000 pesos
- Adultos mayores de 60 años: Entrada gratuita
- Para extrajeros el costo de la entrada va de $5.000 a $15.000 pesos, de acuerdo a la edad.
Tenga en cuenta también que el ingreso es gratuito los miércoles de 3:00 a 5:00 p.m. y el último domingo de cada mes.
*Fotos tomadas de la página web del Museo de la Independecia

