Bogotá puede contarse desde sus grandes acontecimientos, pero también desde un charco, una fachada, una fotografía familiar o una calle de barrio.
Esa fue la conclusión de ‘Poéticas de lo cotidiano’, el nuevo episodio de Artescopio en el que Sharon Guzmán conversó con John Gaitán, creador de las Charcografías, y Daniel Roldán, fundador de Nostalgia Bogotana, sobre cómo la fotografía y los archivos históricos permiten redescubrir la capital desde perspectivas poco convencionales.
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La memoria de Bogotá va más allá de los libros
Durante la conversación, Daniel Roldán explicó que su proyecto nació a partir de la curiosidad por conocer una Bogotá que rara vez aparece en los relatos oficiales.
A través de fotografías antiguas, mapas, postales y álbumes familiares recuperados, busca preservar la memoria cotidiana de la ciudad y mostrar la transformación de sus barrios, su arquitectura y la vida de sus habitantes.
“Creo que estamos empapados de esa historia de la ciudad como muy superficial, de la que muestran los académicos, los libros, las guías turísticas, pero la ciudad, no solo es el centro, Bogotá en el siglo XX tuvo una expansión grandísima y Nostalgia Bogotana es como un diario muy personal de cómo veo la historia de la ciudad”, comentó Roldán.
Para él, caminar Bogotá y explorar sus rincones permite descubrir historias que aún permanecen ocultas para muchos ciudadanos.

Los charcos como una nueva forma de observar la ciudad
Por su parte, John Gaitán contó cómo convirtió la lluvia, una de las características más representativas de Bogotá, en el sello de su trabajo fotográfico.
Sus charcografías utilizan los reflejos del agua para ofrecer otra mirada de la ciudad, invitando a detenerse en aquello que suele pasar desapercibido.
Más que intervenir las imágenes, es una apuesta por capturar la realidad tal como ocurre, convencido de que los pequeños detalles y el contexto de cada fotografía serán parte del patrimonio visual de las futuras generaciones.
“Entendí que si yo le mostraba a la gente que habían formas de ver el mundo, la ciudad, Bogotá de otra forma, yo quería aportar en ese granito de arena. Entonces, llego a charcografías justamente intentando mostrarle al ciudadano a pie que en aquello cotidiano, en lo sencillo, en lo simple, hay una riqueza que no hay que buscarla mucho, simplemente está ahí”, aseguró Gaitán.
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Caminar, observar y conservar el patrimonio
Ambos invitados coincidieron en que recorrer Bogotá a pie sigue siendo la mejor manera de conocerla y entenderla.
También reflexionaron sobre el impacto de las herramientas digitales, que facilitan la difusión del patrimonio, pero que, en ocasiones, fomentan una visión excesivamente editada de la ciudad y el abandono de archivos físicos.
Finalmente, reafirmaron su profundo vínculo con Bogotá, una ciudad que consideran inagotable por su historia, su diversidad y la riqueza visual que ofrece a quienes se toman el tiempo de observarla con atención.

