Signos en red

Vanessa Córdoba: la arquera que ataja los prejuicios del fútbol femenino colombiano

La guardameta caleña reflexiona sobre su carrera y el lento, pero constante, avance del fútbol femenino.

La arquera colombiana Vanessa Córdoba reflexiona sobre su trayectoria y el crecimiento del fútbol femenino en Colombia.

Desde que el balón empezó a rodar en su casa, Vanessa Córdoba entendió que el fútbol sería mucho más que un deporte. Nacida en Cali y con 31 años, la arquera construyó una carrera que la llevó a competir dentro y fuera del país, impulsada por una decisión que, en principio, parecía un reto: defender el arco. Hoy, su historia combina resiliencia, alto rendimiento y una mirada crítica sobre la realidad del fútbol femenino colombiano.

Aunque llegó tarde a la portería, encontró allí el lugar donde podía marcar la diferencia. Su paso por el voleibol fortaleció habilidades que hoy son una de sus principales virtudes bajo los tres palos, especialmente en el juego aéreo.

Puedes leer: Por qué las barras son el corazón que mantiene vivo al fútbol

El camino no estuvo exento de obstáculos. Mientras jugaba en Turquía sufrió una luxación en el hombro izquierdo que la obligó a pasar por el quirófano y a regresar a Colombia para completar su recuperación. Rodearse nuevamente del equipo médico que conocía su proceso físico y emocional hizo más llevadero el regreso a las canchas.

La otra cara del profesionalismo 

Más allá de los resultados deportivos, Córdoba considera que el fútbol femenino colombiano sigue disputando un encuentro mucho más complejo: el de la igualdad. Si bien reconoce que la disciplina ha mostrado avances en los últimos años, advierte que el crecimiento no ha sido uniforme y que las condiciones cambian significativamente entre un club y otro, tanto en infraestructura como en procesos deportivos.

Además: Las emociones del fútbol llegan al lienzo

La arquera también cuestiona los estereotipos que aún persisten en la preparación de las futbolistas. Desde cargas físicas reducidas hasta menores niveles de exigencia competitiva por el simple hecho de ser mujeres, Córdoba sostiene que esas diferencias limitan el desarrollo del deporte. Para ella, el fútbol femenino necesita ser evaluado con los mismos estándares de compromiso y profesionalismo que el masculino, porque solo así podrá acelerar un crecimiento que, aunque ya empezó, todavía busca consolidarse.

*Foto: Captura de pantalla capítulo 17 de Desde Nuestra Cancha

*Contenido financiado por el Fondo Único de TIC

También te puede interesar