Bogotá es una ciudad donde la naturaleza sigue siendo protagonista, aunque muchas veces pase desapercibida entre el concreto.
En este nuevo episodio del videopodcast de Artescopio, las arquitectas paisajistas Diana Wiesner y Diana Salazar reflexionaron sobre la importancia de los parques, humedales, cerros y quebradas como espacios que mejoran la calidad de vida y fortalecen el vínculo de los ciudadanos con su entorno.
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Durante la conversación, las expertas explicaron que el paisajismo ha evolucionado de una disciplina enfocada únicamente en la estética a una herramienta que integra criterios ecológicos, ambientales y sociales.
La importancia de mantener el equilibrio entre desarrollo y biodiversidad
Hoy, el diseño del paisaje busca favorecer la biodiversidad, proteger especies nativas y crear espacios públicos que contribuyan al bienestar físico y mental de las personas.
Las invitadas también recordaron que Bogotá ha avanzado en la diversificación de su arborización y en la recuperación de ecosistemas estratégicos, como los humedales y los cerros orientales.

“Pues han habido muchos estudios pues sobre todo documentados, porque una cosa es la percepción nuestra como personas que sabemos que claramente hay una relación distinta cuando hay el verde en la presencia o cercanía de las casas, e incluso hay un estudio que habla que la presencia de agua o de espejos de agua disminuye los niveles de agresividad de las personas”, afirmó Wiesner.
Sin embargo, advirtieron que la ciudad aún enfrenta importantes desafíos para equilibrar el desarrollo de grandes obras de infraestructura con la conservación de su infraestructura verde y de sus fuentes hídricas.
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Una ciudad que se construye entre todos
Otro de los mensajes centrales fue el papel de la ciudadanía en el cuidado del paisaje. Wiesner y Salazar destacaron que el paisajismo no depende únicamente de arquitectos o especialistas, sino que cualquier persona puede contribuir desde su barrio.
“Todos podemos llegar a ser paisajistas y creadores de nuestro de enriquecer nuestro parque de enfrente, nuestro jardín y ya con esto generar lugares de hábitat para otras especies”, destacó Salazar.
Redescubrir los paisajes urbanos, recorrer los cerros, visitar los humedales y valorar los espacios verdes son acciones que, además de fortalecer el sentido de pertenencia, ayudan a construir una ciudad más sostenible, saludable y resiliente para las futuras generaciones.

