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May Rojas: el artista que resignificó Mirador del Paraíso en Ciudad Bolívar a través del muralismo

Bogotá Colors es un proyecto de arte urbano liderado por May Rojas en Ciudad Bolívar que transforma el barrio Mirador del Paraíso a través de murales, memoria y turismo cultural en el sur de Bogotá.

El artista May Rojas caminando por Ciudad Bolívar

“Bogotá se ha convertido en un lugar en donde he podido lograr salir adelante y he podido lograr darme a conocer”, así resume el artista urbano y director de Bogota Colors, May Rojas, el vínculo entre su historia y la ciudad.

Su proyecto ‘Bogotá Colors’ se desarrolla en el barrio Mirador del Paraíso, en Ciudad Bolívar, un territorio marcado por la autoconstrucción y la llegada de familias provenientes de distintas regiones del país. Allí, las viviendas surgieron a partir de la ocupación de terrenos y del esfuerzo comunitario por construir un lugar para vivir, una dinámica que marcó la identidad del sector.

Es por esto que Rojas propone una mirada distinta de la ciudad partiendo de una visión más humana, construida desde las historias de quienes han vivido la violencia, el desplazamiento y también las oportunidades en los barrios periféricos.

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El hip-hop como punto de partida

Rojas nació y creció en Fontibón, donde además pasó su juventud. Fue allí donde descubrió el hip-hop y el graffiti a los 12 años, lo que despertó su interés por llevar el arte de sus cuadernos a los espacios públicos.

“Yo me iba para las bibliotecas de mi barrio, porque en ese momento no tenía computador ni internet, y mientras que yo iba a hacer mis tareas, me encontraba con libros que tenían obras como Picasso, Dalí y otros artistas súper conocidos en la historia y decía algún día tengo que ser un artista así”, cuenta.

May Rojas pintando un mural

Sin embargo, su camino no estuvo libre de obstáculos, pues su entorno familiar no veía con buenos ojos su vínculo con el hip-hop, e incluso optaron por cambiar de ciudad para alejarlo de ese movimiento.

Pero con el tiempo fue encontrando apoyo en actores comunitarios y experiencias artísticas en distintas regiones del país.

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Los viajes por municipios del Tolima y el Meta le permitieron consolidar su visión del arte como herramienta de transformación social. De hecho, uno de los momentos decisivos ocurrió durante un proceso artístico en el municipio de Mapiripán, en el que pintó un mural conmemorativo luego de un episodio marcado por la violencia.

“Se me vino a la cabeza que el arte sí puede convertir y transformar un territorio en algo diferente. Puede generar que esos miedos que se tienen hacia ese territorio se eliminen a tal punto de que se conviertan en lugares llenos de color, arte, cultura”, comentó.

Bogotá Colors: arte para transformar el barrio

Luego de esa experiencia, y habiendo regresado a la capital, surgió la idea de intervenir su propio entorno y con ello surgió ‘Bogotá Colors’, un colectivo con el que propuso transformar su barrio con muralismo y así darle una nueva cara.

“Creamos un proyecto que no solamente como artista me benefició, sino que resignificamos un territorio y transformamos una realidad que muchos no conocían”, reconoció el artista.

En el proceso de consolidar su proyecto decidió cambiar la palabra ‘graffiti’ por ‘obra de arte’. Con este punto de partida dar vida a uno de sus trabajos destacados que fue el homenaje a una líder comunitaria del sector, lo que abrió la puerta a una serie de intervenciones que retratan historias de vida del barrio.

Foto Panorámica de Ciudad Bolívar

Desde entonces, el proyecto comenzó a ganar reconocimiento y a despertar interés entre habitantes y visitantes. Hoy el proyecto impulsa el turismo cultural.

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“Hoy Mirador es un territorio que ha abierto las puertas al turismo, que ha abierto las puertas a decir, «Aquí no hay violencia, aquí no es un barrio peligroso, aquí hay mucha cultura por mostrar, hay muchos colores, hay mucha historia que contar”, concluyó.

El barrio, antes estigmatizado, ahora recibe visitantes nacionales e internacionales que recorren sus murales y conocen las historias detrás de ellos. Para May Rojas, el proyecto demuestra que el arte puede resignificar territorios y cambiar la forma en que una ciudad se mira a sí misma.

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