En el pódcast Pura Plaza, Magdalena González García y Mary Mena Rentería se encuentran para contar algo más que sus recetas: relatan los caminos, muchas veces difíciles, que las llevaron a levantar sus restaurantes y a convertir la cocina en un lugar de fuerza, memoria y nuevas oportunidades.
Sabores que cuentan historias de lucha y origen
Mary Mena Rentería, el alma de La esquina de Mary, lleva el Pacífico en cada plato.
Nacida en el Chocó y llegada a Bogotá hace cerca de tres décadas, encontró en la Plaza de Mercado de La Perseverancia el espacio para construir su propio rincón en 2005.

Allí, entre pescados, patacones, coco y ceviches, empezó a mezclar su herencia con ingredientes del altiplano, creando una propuesta única que une territorios.
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Magdalena González García, en cambio, habla desde la raíz. Se define como «de familia placera» y no es para menos, pues varias generaciones de su familia han vivido del trabajo en la Plaza de Mercado del Siete de Agosto.
Pero su historia también está marcada por la pérdida, un incendio arrasó con el negocio de su madre, Elvira, y dejó a la familia enfrentando meses de incertidumbre.

Este episodio del pódcast de Pura Plaza es, en esencia, una conversación íntima sobre resistir. Sobre cómo, en medio de contextos atravesados por la violencia, la pobreza o la migración, estas mujeres han encontrado en la cocina un refugio y una herramienta para reconstruir su vida.
Más que restaurantes, lo que han creado son espacios en los que el sabor se convierte en memoria.

