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Autor: Julián David Pinzón Bejarano

  • Maradona by Kusturica: fútbol, rebeldía y un zurdo eterno

    Maradona by Kusturica: fútbol, rebeldía y un zurdo eterno

    Este viernes 9 de enero, a las 9:30 p.m., la pantalla de Canal Capital se llena de fútbol y de historia con Maradona by Kusturica, un documental que se mete en la gambeta larga de Diego Armando Maradona, uno de los nombres más grandes que ha dado el balón.

    ¿De qué trata Maradona by Kusturica? el partido más largo del 10

    Dirigida por Emir Kusturica, la película juega en dos canchas: la del genio que cambió partidos y la del hombre que nunca pasó desapercibido. El relato viaja desde la niñez en Villa Fiorito hasta la cima del fútbol mundial, pasando por goles que siguen gritándose décadas después y por caídas que también hicieron parte de su carrera fuera de la cancha.

    Una vida jugada al límite

    El documental acompaña a Maradona en los años posteriores a su retiro, entre 2005 y 2007, cuando su voz seguía siendo tan potente como su zurda. Aparece el Diego conductor de La Noche del 10, el personaje político sin medias tintas y el referente que se rodeó de figuras como Fidel Castro, Evo Morales y Hugo Chávez, siempre fiel a su espíritu contestatario.

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    Más que una biografía, Maradona by Kusturica se plantea como un partido sin guion. Intensidad, contradicción y pasión pura. Un retrato de un futbolista que fue mucho más que un campeón y que, incluso lejos del césped, nunca dejó de jugar. 

    ¿Por qué te va a enganchar este documental?

    • No es un simple resumen de goles o jugadas
    • Emir Kusturica se acerca a Maradona sin manuales ni homenajes vacíos.
    • La historia busca mostrar al hombre detrás del mito.
    • La voz del Maradona y su mirada política aportan profundidad y autenticidad.
    • Su relación con la fama y su forma de entender el mundo convierten cada escena en una jugada inesperada.

    Este documental integra la franja #CineCapital, un espacio dedicado a las historias que cruzan el cine con la cultura y la identidad. Maradona by Kusturica podrá verse por Canal Capital, este viernes 9 de enero, a las 9:30 p.m., en Claro 116, ETB 256, DIRECTV 143, Movistar 164 y 113, TDT y Tigo 105, y también en www.canalcapital.tv

  • El Chorro de Quevedo: el corazón bohemio donde late la historia de Bogotá

    El Chorro de Quevedo: el corazón bohemio donde late la historia de Bogotá

    En el centro histórico de Bogotá, entre calles empedradas y fachadas coloniales, se encuentra el Chorro de Quevedo. Un punto donde la historia, la leyenda y la vida cultural de la ciudad confluyen.

    Más que un sitio turístico, este rincón de La Candelaria es una plaza viva donde poetas, músicos, artistas callejeros y narradores urbanos se mezclan con estudiantes, viajeros y curiosos, dando forma a una de las escenas más vibrantes de la capital. 

    El lugar, cargado de simbolismo, ha sido descrito por historiadores como un espacio donde las huellas del pasado indígena muisca, la imposición colonial y las expresiones contemporáneas de arte conviven en permanente tensión.

    Según la versión más difundida, aquí estableció Gonzalo Jiménez de Quesada su primer campamento en 1538, lo que dio origen al mito fundacional de la ciudad. Sin embargo, investigaciones recientes señalan que mucho antes de la llegada de los conquistadores, el territorio, conocido por los muiscas como Thibsaquillo, formaba parte de una red sagrada usada para la observación del cielo y ceremonias rituales.

    El nombre actual del lugar surgió en 1832, cuando el sacerdote agustino Francisco Quevedo instaló una fuente pública para surtir de agua al vecindario. Ese ‘chorro’, destinado originalmente a un fin práctico, terminó convertido en un símbolo urbano y en el punto de partida de la bohemia bogotana. 

    Cafés, bares y arte: la vida que fluye alrededor

    Con el paso de las décadas, los cafés y bares que rodean el Chorro de Quevedo se transformaron en refugios para el pensamiento libre y la experimentación artística. En estos espacios, donde el olor a café se mezcla con la música en vivo, las tertulias improvisadas pueden girar en torno a la política, la poesía o la vida misma. Así, la bohemia del Chorro se ha consolidado como un modo alternativo de habitar la ciudad: desde el arte, la palabra y la colectividad.

    La chicha: un símbolo que resiste

    Entre las tradiciones que han perdurado en el tiempo, la chicha ocupa un lugar central. Esta bebida ancestral, heredada de los pueblos muiscas, se ha mantenido como emblema cultural y atractivo turístico. De acuerdo con datos de la Alcaldía de Bogotá, en el sector del Chorro se consumen más de 600.000 litros de chicha cada fin de semana, una cifra que evidencia su vigencia en la vida popular.

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    Su preparación sigue un proceso artesanal: el maíz se cocina, se mezcla con piña y se deja fermentar durante tres días. En algunos casos, los productores añaden colorantes o sabores frutales para atraer a los visitantes, especialmente a los extranjeros. Más allá de su sabor, beber chicha en el Chorro es participar de una experiencia que combina historia, identidad y encuentro.

    Un punto de encuentro entre pasado y presente

    Hoy, el Chorro de Quevedo sigue siendo una metáfora viva de Bogotá: diversa, contradictoria, llena de historias que se entrelazan entre el rumor del público y la música que brota en sus esquinas. Es un espacio donde la memoria se reinventa cada noche, y donde lo ancestral y lo contemporáneo dialogan frente a una totuma de chicha, bajo la luz amarilla de los faroles coloniales.

    *Contenido financiado por el Fondo Único de TIC.

  • Nuevas tarifas de patios, grúas y trámites de movilidad regirán en Bogotá desde el 2026

    Nuevas tarifas de patios, grúas y trámites de movilidad regirán en Bogotá desde el 2026

    Desde el 1 de enero del 2026 entraron en vigencia en Bogotá las nuevas tarifas para los servicios de parqueadero en patios, grúa, comparendos y trámites de tránsito. Los ajustes responden a la actualización anual basada en el Salario Mínimo Legal Vigente (SMLV) y a la normatividad establecida por la Secretaría Distrital de Movilidad.

    Tarifas de los servicios de patio y grúa

    En el caso de los servicios de patio, el valor a pagar depende tanto del tipo de vehículo como del número de días que permanezca en custodia. El cobro se realiza por día y es acumulable durante todo el tiempo de inmovilización.

    Para vehículos pesados, la tarifa diaria inicia en $465.200 el primer día y puede llegar a $558.000 al tercer día. A partir del cuarto día y hasta el día 30, el valor diario es de $186.200, mientras que desde el día 31 en adelante se cobra $15.800 por día.

    Los vehículos livianos y medianos tienen una tarifa de $167.600 el primer día, $175.100 el segundo y $200.800 el tercero. Desde el cuarto hasta el día 30, el costo diario es de $67.200 y, a partir del día 31, de $5.900.

    Puedes leer: Salario mínimo 2026: ¿en cuánto quedó y cuándo empieza a regir?

    En el caso de las motocicletas y vehículos similares, el cobro es de $54.300 el primer día, $75.300 el segundo y $118.500 el tercero. Del día 4 al 30, la tarifa diaria es de $17.000 y, desde el día 31, de $1.200.

    Las carretillas tienen un costo de $18.700 el primer día, $19.300 el segundo y $22.200 el tercero. Entre el día 4 y el 30 se cobran $7.600 diarios y, desde el día 31, $600 por día.

    Para bicicletas, la tarifa inicia en $8.800 el primer día, $9.400 el segundo y $10.600 el tercero. Del cuarto al día 30, el valor diario es de $3.600 y, desde el día 31, de $600.

    Las patinetas, con o sin motor, tienen una tarifa de $7.600 el primer día, $10.600 el segundo y $16.400 el tercero. Entre el día 4 y el 30 se cobra $2.400 diarios y, desde el día 31, $600.

    En cuanto al servicio de grúa, las tarifas para 2026 también varían según el tipo de vehículo. El traslado de patinetas, con o sin motor, tiene un costo de $70.100. Para motocicletas y similares, la tarifa es de $245.200. Los vehículos livianos pagan $268.500, los medianos $408.600 y los pesados $601.200.

    Además: Un café con fe: ¿año nuevo, deudas nuevas?

    Estos valores se establecen conforme al incremento salarial definido por el Gobierno Nacional y a lo dispuesto en el artículo segundo de la Resolución 62 de 2018, modificada por la Resolución 172 de 2019, ambas expedidas por la Secretaría Distrital de Movilidad.

    Otras tarifas actualizadas

    Tarifa de comparendos

    Además, para 2026 también se actualizan las tarifas de los comparendos, las cuales se calculan con base en la Unidad de Valor Básico (UVB) aprobada por el Gobierno Nacional. Puede consultar la tabla de autoliquidación para conocer el monto específico de cada infracción de tránsito.

    Tarifas trámites Ventanilla Única de Servicios 

    Finalmente, las tarifas de los trámites de tránsito y transporte que se realizan en la Ventanilla Única de Servicios también se ajustan con el aumento del salario mínimo. Antes de adelantar cualquier diligencia, se recomienda verificar los valores vigentes en el portal oficial ventanillamovilidad.com.co, en el submenú ‘tarifas’, para evitar inconvenientes al momento de realizar el pago.

    *Foto: Alcaldía de Bogotá

  • Catalina Pérez resalta el crecimiento del fútbol femenino en Bogotá y su impacto en la Selección Colombia

    Catalina Pérez resalta el crecimiento del fútbol femenino en Bogotá y su impacto en la Selección Colombia

    El fútbol femenino en Bogotá vive un proceso de expansión sostenida, reflejado en el aumento de niñas y jóvenes que practican este deporte y en la presencia constante de futbolistas capitalinas en las distintas categorías de la Selección Colombia: Sub-17, Sub-20 y mayores. Así lo señaló Catalina Pérez, arquera del combinado nacional, al analizar la evolución del fútbol femenino en la ciudad.

    Para la guardameta, el cambio ha sido notorio frente a los inicios de su carrera. ‘Yo siento que el fútbol femenino en Bogotá está creciendo mucho y eso es algo que me emociona mucho. De cómo estaba cuando yo inicié jugando para la selección a lo que es ahora, cada vez está creciendo más y mejorando más’, afirmó, al destacar que Bogotá hoy aporta jugadoras en todas las categorías del seleccionado nacional.

    Ese crecimiento también se percibe en el entorno cotidiano. Cada vez es más común ver niñas jugando fútbol en colegios y parques, una escena que, según Pérez, no era habitual ni socialmente aceptada años atrás. En este contexto, las escuelas de formación cumplen un rol clave al convertirse en espacios de aprendizaje, disciplina y construcción de la pasión por el fútbol, acompañadas por entrenadores que exigen y forman desde edades tempranas.

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    La arquera también subrayó la importancia del fútbol barrial como parte de la cultura deportiva de la ciudad y del país. Estos partidos informales, muchas veces compartidos con hombres, representan un escenario de alta exigencia que contribuye al desarrollo técnico y competitivo de las jugadoras.

    En el plano competitivo, Pérez destacó el papel de torneos amateurs como la Copa Nottingham, uno de los certámenes más relevantes del país en su categoría, al permitir continuidad, mayor número de competencias y visibilidad para las jóvenes futbolistas. La transmisión de estos encuentros por Canal Capital amplía el alcance del talento local y fortalece su proyección a nivel nacional e internacional.

    Más allá del aspecto deportivo, el fútbol ha sido para Catalina Pérez un vínculo permanente con su familia y con Bogotá, ciudad donde nació. Aunque su carrera la ha llevado a jugar en distintas ligas y países, mantiene un fuerte arraigo con la capital. ‘Bogotá es dónde nací, dónde está mi familia. Ese amor por Bogotá ha crecido cada año de mi vida y tiene un sitio en mi corazón que no lo podría llenar ningún otro lugar’, concluyó la arquera.

  • La moda bogotana es identidad y creatividad en una ciudad que se viste de diversidad

    La moda bogotana es identidad y creatividad en una ciudad que se viste de diversidad

    La moda en Bogotá es mucho más que una tendencia pasajera, es un reflejo de su gente, su historia y su clima. En una ciudad donde el sol, la lluvia y el frío pueden aparecer en un mismo día, la manera de vestir se ha convertido en un ejercicio de adaptación, creatividad y expresión.

    Los bogotanos han aprendido a moverse entre capas, abrigos livianos y accesorios funcionales que les permiten transitar un entorno urbano cambiante. Esta relación entre el clima y la ropa ha moldeado un estilo práctico, versátil y con identidad.

    Del corsé al denim: la evolución del estilo capitalino

    Durante el siglo XIX y las primeras décadas del XX, la moda bogotana seguía de cerca los patrones europeos, especialmente los de París y Londres. Las mujeres usaban faldas amplias, corsés y blusas con cuello plisado, mientras los hombres lucían trajes al estilo inglés, con chaleco y saco.

    Con la llegada de los años 20 y 30, Bogotá empezó a experimentar una modernización en su vestuario. Las vitrinas de tiendas por departamentos como La Oriental o Sears mostraban prendas inspiradas en la elegancia inglesa, mientras las mujeres de clase alta se dejaban seducir por vestidos brillantes y los hombres mantenían una imagen conservadora.

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    El siglo XX trajo consigo una serie de transformaciones sociales que también se reflejaron en la ropa. En los años 40 y 50 predominó la silueta ajustada y femenina del estilo francés, aunque episodios como el Bogotazo marcaron un retorno a lo sencillo. En los 60 y 70, la juventud rompió las reglas con jeans de bota campana, blusas sueltas y una moda influenciada por el movimiento hippie.

    Los 80 y 90 fueron décadas de contraste. hombreras, chaquetas de mezclilla, minifaldas y brillos marcaron una estética influenciada por el rock y la televisión. Con el cambio de milenio, la ciudad adoptó un estilo más global e individualista, en el que convivían los pantalones descaderados con prendas unisex y looks urbanos más relajados.

    El clima como diseñador invisible

    A más de 2.600 metros sobre el nivel del mar, Bogotá impone su propio código climático. Las variaciones de temperatura y las lluvias intermitentes han hecho que la funcionalidad sea una regla de oro a la hora de vestir. Por eso, los bogotanos suelen combinar materiales térmicos, chaquetas impermeables y calzado resistente con piezas de diseño que aportan color y estilo.

    Esta relación entre clima y moda ha impulsado una estética urbana en la que lo útil no está reñido con lo bello. El resultado: una ciudad donde el paraguas es tan esencial como una buena chaqueta, y donde cada prenda cuenta una historia de adaptación.

    Sostenibilidad e inclusión

    En los últimos años, Bogotá se ha consolidado como un laboratorio de innovación textil. Diseñadores emergentes, marcas independientes y colectivos creativos han impulsado una transformación hacia una moda más consciente, basada en la sostenibilidad, el reciclaje y el consumo responsable.

    Frente a los impactos de la moda rápida, estos nuevos creadores apuestan por materiales reciclados, procesos éticos y una producción más humana. Además, la inclusión ha ganado espacio en pasarelas y colecciones donde se muestran cuerpos, edades y estilos diversos, rompiendo los antiguos estereotipos de belleza.

    Cuando la moda cuenta historias

    En Bogotá, la moda no se limita a los desfiles. Es también una forma de contar quiénes somos. Diseñadores locales reinterpretan símbolos de las culturas indígenas, afrodescendientes y campesinas, fusionándose con influencias globales. Así, cada prenda se convierte en un testimonio del mestizaje cultural de la capital.

    Las calles bogotanas funcionan como pasarelas espontáneas donde se cruzan estilos, generaciones y narrativas. Desde los textiles andinos hasta las chaquetas urbanas, la moda capitalina demuestra que en esta ciudad vestirse es, al mismo tiempo, protegerse del clima y expresar una identidad múltiple, cambiante y profundamente bogotana.

    *Contenido financiado por el Fondo Único de TIC.

  • Audiencias y regulación: ¿por qué la agenda de la Comisión de Regulación de Comunicaciones también importa?

    Audiencias y regulación: ¿por qué la agenda de la Comisión de Regulación de Comunicaciones también importa?

    La televisión no se define solo en los estudios o en las salas de redacción. Detrás de los contenidos que vemos a diario existe un marco regulatorio que fija reglas y responsabilidades. Ese fue el foco de Audiencias Capital, el espacio de Canal Capital dedicado a reflexionar sobre televisión, derechos y el lugar de las audiencias.

    El programa abordó la agenda regulatoria de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), un instrumento de planeación que orienta el trabajo del regulador por periodos de dos años y que se construye con la participación de usuarios, audiencias, industria y sociedad civil.

    En un contexto de cambios tecnológicos acelerados, nuevas plataformas y desafíos como la desinformación y los discursos de odio, entender este proceso resulta clave para el consumo crítico de medios y la democracia.

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    La invitada fue Andrea Muñoz, comisionada de la CRC, quien explicó que la agenda debe alinearse con el plan estratégico de la entidad y priorizar ejes como la protección de usuarios y audiencias, el pluralismo informativo, los mercados y las redes de telecomunicaciones. El proyecto de agenda se publicará a más tardar el 31 de octubre del 2026 y cualquier persona puede participar antes de que se adopte la versión definitiva.

    Muñoz señaló que el corto plazo responde a la velocidad con la que cambian la tecnología y los hábitos de consumo. Por eso, la CRC revisa tendencias de forma permanente y busca anticiparse a los problemas mediante estudios, evidencia y comparación con prácticas internacionales. Ejemplos de este enfoque son los análisis sobre plataformas digitales, protección de la infancia y pluralismo informativo, que han derivado en ajustes normativos y acciones pedagógicas.

    Entre las prioridades actuales están el fortalecimiento del consumo crítico, la lucha contra la desinformación,especialmente en contextos electorales, y el uso de tecnologías emergentes para ampliar la participación de las audiencias, mejorar la atención de quejas y avanzar en accesibilidad.La agenda regulatoria, disponible en la página de la CRC, no es un documento técnico lejano, es una herramienta que define cómo se regula la televisión en Colombia y en la que la participación ciudadana resulta fundamental.

    Además: Salario mínimo 2026: ¿en cuánto quedó y cuándo empieza a regir?

    El diálogo se retoma en una nueva emisión de Audiencias Capital, este sábado 3 de enero, a las 7:00 a. m., a través de www.canalcapital.tv, Claro 116, ETB 256, DIRECTV 143, Movistar 164 y 113, TDT y Tigo 105, para seguir explorando cómo se definen las reglas de la televisión en Colombia y por qué la voz de las audiencias resulta fundamental en esas decisiones.

  • Un café con fe: ¿año nuevo, deudas nuevas?

    Un café con fe: ¿año nuevo, deudas nuevas?

    El arranque del año en Colombia vuelve a poner sobre la mesa una realidad persistente. Tras el gasto de diciembre, enero llega con deudas, cuentas acumuladas y presupuestos al límite. Este será el tema del próximo capítulo de Un Café con Fe, que se emitirá el sábado 3 de enero a las 8:00 a. m.

    Matrículas, útiles escolares, impuestos y cuotas de créditos se concentran en el primer mes del calendario, justo después de una temporada marcada por celebraciones, compras y viajes.

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    El fenómeno no es nuevo, pero las cifras muestran que se vuelve cada vez más complejo. Una parte significativa de los hogares destina sus ingresos al pago de deudas, lo que reduce la capacidad de ahorro y deja poco margen para enfrentar imprevistos, llevando a las familias a tener que recurrir al crédito para cubrir gastos inesperados, alzas de precios o incluso necesidades básicas.

    El acceso extendido a tarjetas de crédito y a líneas de financiación de rápido desembolso ha facilitado el consumo, pero también ha incrementado el riesgo de sobreendeudamiento. El pago de cuotas mínimas, una práctica común, alarga las obligaciones y eleva el costo real de las deudas por los intereses. A esto se suma una baja educación financiera, que dificulta la comprensión de tasas, la priorización de pagos y la planificación de gastos estacionales.

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    Este panorama será analizado en ‘Año nuevo, deudas nuevas’, capítulo de Un Café con Fe, con la participación de Jaime Alberto Rendón, director del Centro de Estudios e Investigaciones Rurales de la Universidad de La Salle.

    La conversación aborda el contexto económico que enfrenta el país, el comportamiento de los precios, especialmente de los alimentos, y las claves para organizar el bolsillo en el inicio del año, en un momento en el que el ‘próspero año nuevo’ suele chocar con la realidad financiera.

    La construcción de hábitos sostenibles resulta determinante, presupuestos claros, control del consumo impulsivo, uso responsable del crédito, consolidación de deudas y creación de un ahorro de emergencia. También es clave entender que no todas las deudas tienen el mismo impacto y que comparar productos financieros puede marcar la diferencia.

    El debate continuará en el próximo capítulo de Un Café con Fe, que se podrá ver el sábado 3 de enero a las 8:00 a. m. por www.canalcapital.tv, Claro 116, ETB 256, DIRECTV 143, Movistar 164 y 113, TDT y TIGO 105, una cita para entender por qué enero sigue siendo el mes que más aprieta el bolsillo de los colombianos y cómo enfrentar el año sin empezar en números rojos.

  • La Plaza de Lourdes es el lugar donde conviven fe, barrio y contracultura en el Bogotario

    La Plaza de Lourdes es el lugar donde conviven fe, barrio y contracultura en el Bogotario

    En Chapinero, la Plaza de Lourdes funciona como un espejo de las tensiones y mezclas que definen a Bogotá. A la sombra de una basílica neogótica que domina el paisaje, conviven vendedores informales, artistas callejeros, juventudes contraculturales y fieles que llegan en busca de recogimiento. Allí, lo religioso y lo cotidiano se rozan sin pedir permiso, haciendo de la plaza un escenario vivo de encuentros, disputas y memorias compartidas.

    La historia del lugar está íntimamente ligada a la construcción de la Basílica de Nuestra Señora de Lourdes, un proyecto que tomó forma a finales del siglo XIX, en medio de un país que redefinía su relación entre el Estado y la Iglesia tras la independencia.

    El impulso vino del arzobispo Vicente Arbeláez, una de las figuras más influyentes del catolicismo colombiano de la época, quien, pese a choques con gobiernos liberales y a dos periodos de exilio, promovió la edificación de un templo inspirado en el neogótico europeo que conoció durante sus viajes. La iniciativa no solo respondía a una motivación espiritual, sino también a una apuesta urbana: dinamizar el crecimiento de Chapinero, entonces percibido como un asentamiento periférico.

    Referente arquitectónico

    El templo se convirtió en un referente arquitectónico del periodo republicano. Su orientación tradicional, la presencia de una plaza frontal y un parque contiguo dialogan con modelos medievales reinterpretados para el contexto colombiano del siglo XIX, cuando se impulsó la construcción de parroquias independientes de las órdenes religiosas. Décadas después, este conjunto urbano terminaría consolidándose como uno de los hitos del norte de la ciudad.

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    La plaza, inaugurada en 1886 con el nombre de Parque Rivas, ha sido testigo directo del tránsito de Bogotá hacia la modernidad. Por allí han pasado transformaciones en el uso del espacio público, cambios en las dinámicas barriales y nuevas formas de habitar la ciudad. Esa acumulación de capas históricas explica por qué Lourdes no es solo un punto de paso, sino un lugar cargado de identidad.

    En los últimos años, el sitio también ha ganado protagonismo dentro del turismo religioso en Bogotá. La basílica, declarada basílica menor por el Vaticano en 2016, atrae visitantes que buscan recorrer la ciudad desde una mirada espiritual y patrimonial, integrando la experiencia de fe con la exploración cultural.

    Hoy, la Plaza de Lourdes resume uno de los grandes dilemas urbanos de la capital: cómo preservar el patrimonio sin congelar la vida que lo rodea. A pesar de los retos de conservación y gestión del espacio público, el lugar sigue latiendo gracias a la apropiación ciudadana. Entre campanas, grafitis, rezos y conversaciones cotidianas, Lourdes se mantiene como un nodo donde la memoria y el presente dialogan, recordándole al Bogotario que su historia también se escribe en sus plazas.

  • Bogotá, la ciudad donde el ladrillo marca la identidad urbana

    Bogotá, la ciudad donde el ladrillo marca la identidad urbana

    Desde cualquier esquina de Bogotá, el tono terracota de los ladrillos llama la atención. Este color no es casual: surge de técnicas constructivas traídas por los españoles y de la abundancia de arcillas bajo los cerros orientales y buena parte de la sabana, vestigios de un pasado lacustre. Hoy, el ladrillo es democrático: no distingue estrato social ni ubicación, y se ha convertido en un símbolo que define la identidad de la capital colombiana.

    Los primeros chircales: cuna de familias y barrios

    La historia del ladrillo comienza a mediados del siglo XIX con los primeros chircales, fábricas de ladrillos, tejas y baldosas en la periferia de la ciudad. Allí, haciendas y barrios emergentes aprovecharon la calidad de las arcillas para crear un recurso económico que sostuvo a cientos de familias, muchas de ellas desplazadas del campo por la violencia que azotó Colombia a principios del siglo XX. Barrios como Las Cruces y San Cristóbal nacieron alrededor de esta industria popular y de la incipiente industrialización urbana.

    La transformación del paisaje

    El auge del ladrillo creció con la expansión de Bogotá. Los cerros orientales se vieron marcados por canteras que extraían arcilla, gravas, arenas y calizas para abastecer la construcción. Estas explotaciones dejaron cicatrices visibles, sumándose a las nuevas intervenciones mineras en la periferia.

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    Arquitectos como Fernando Martínez Sanabria, Guillermo Bermúdez, Germán Samper y, especialmente, Rogelio Salmona, elevaron al ladrillo de lo funcional a lo artístico. Sus diseños exploraron formas orgánicas, curvas y la presencia del agua, creando una estética vanguardista que aún define el paisaje urbano de Bogotá.

    Un patrimonio cotidiano

    Para quienes viven en la ciudad, los edificios de ladrillo pueden pasar desapercibidos, integrados al día a día. Pero para visitantes o la diáspora rola que extraña la capital, el color y la calidez del ladrillo son un distintivo único. Bogotá respira ladrillo: un testimonio vivo de su historia, de sus recursos naturales y de la manera en que sus habitantes han construido su identidad.

    *Contenido financiado por el Fondo Único de TIC.

  • San Victorino, el mercado que define la moda mayorista en Bogotá

    San Victorino, el mercado que define la moda mayorista en Bogotá

    En el centro de Bogotá, a pocos metros de la Casa de Nariño y la Alcaldía, se encuentra San Victorino, un mercado que ha crecido hasta convertirse en uno de los nodos económicos más relevantes de la capital.

    Sus calles y plazas concentran un ecosistema complejo donde confluyen comerciantes mayoristas, emprendedores, vendedores informales y compradores de todo el país, movilizando cada mes cerca de 200.000 prendas de vestir. Para el sector textil colombiano, San Victorino se ha consolidado como un referente indiscutible: si un producto no pasa por aquí, casi no existe.

    Más que un mercado, San Victorino es un espacio donde la actividad económica se combina con la creatividad y la supervivencia urbana. Los visitantes se enfrentan a un paisaje sensorial intenso: los pregones de los vendedores, el ritmo de los parlantes, los colores y la variedad de mercancía generan una dinámica constante que define la vida del barrio.

    Migrantes internos, emprendedores locales y compradores de distintas regiones se mezclan en un movimiento diario que refleja tanto las oportunidades como los retos del comercio informal. Desde jugos de frutas frescas hasta ropa y artículos electrónicos, cada oferta es parte de un entramado económico que sostiene a miles de familias.

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    Uno de los eventos más característicos del mercado es El Madrugón, un ritual que comienza antes del amanecer y reúne a miles de personas con un propósito común: abastecerse de ropa al mejor precio. Este fenómeno ilustra la estructura del comercio mayorista informal en Bogotá, articulando redes de distribución que abastecen a revendedores y comerciantes en todo el país. El Madrugón, además, refleja cómo la economía de rebusque se organiza en torno a la eficiencia y la oportunidad, convirtiéndose en un espacio donde la planificación y la improvisación conviven en equilibrio.

    A pesar de su arraigo y dinamismo, San Victorino enfrenta retos significativos ante el crecimiento del comercio digital. La expansión del e-commerce exige nuevas estrategias a los comerciantes tradicionales, quienes deben adaptarse a un mercado cada vez más conectado sin perder su esencia como epicentro de la economía popular. La evolución de este barrio muestra cómo tradición y modernidad conviven en la capital, mientras miles de personas continúan construyendo su sustento en medio del caos y la creatividad.

    San Victorino no es solo un mercado, es un espejo de Bogotá, un espacio donde se cruzan historia, economía y vida cotidiana, y donde cada transacción, pregón y movimiento contribuye a la narrativa de una ciudad en constante transformación.

    *Contenido financiado por el Fondo Único de TIC.