El icónico guitarrista y compositor Django Reinhardt es protagonista de un relato cinematográfico que combina música, historia y supervivencia.
La película francesa Django nos sumerge en un período crucial de su vida, mostrando cómo la genialidad de un músico puede florecer incluso en tiempos de guerra y persecución.
Con una narrativa intensa y emotiva, el filme ofrece una mirada íntima a la vida de uno de los pioneros del jazz europeo y creador del Gypsy Swing.
¿De qué trata?
La historia se centra en Django Reinhardt, el primer músico de jazz europeo que alcanzó la misma influencia que sus contemporáneos americanos.
Ambientada en París, durante 1943, la película narra su huida de la ciudad, bajo la ocupación alemana, mientras su familia gitana enfrenta persecución y acoso por parte de los nazis. A pesar del constante peligro, Reinhardt no deja de tocar ni de crear, convirtiéndose en un símbolo de resistencia y talento.
Dirigida y escrita por Etienne Comar, y basada en la obra de Alexis Salatko, la película cuenta con la actuación de Reda Kateb, quien logra capturar la pasión, el carisma y la complejidad de Reinhardt.
La combinación de historia personal, contexto histórico y la fuerza de la música convierte a Django en un viaje emocionante por la vida de un artista irrepetible.
¿Por qué te va a gustar esta película?
Porque Django es más que un biopic; es una experiencia que combina música, emoción y cine de alta calidad. Entre los motivos que hacen imprescindible verla destacan:
Música que trasciende: La película muestra cómo Reinhardt creó el Gypsy Swing y cómo su guitarra fue su voz frente a la adversidad.
Historia intensa y humana: La huida de París y la persecución de su familia aportan dramatismo y tensión a la narrativa.
Interpretación memorable: Reda Kateb da vida al músico con profundidad y autenticidad, transmitiendo su genio y vulnerabilidad.
Recreación de época: Desde los escenarios hasta la ambientación, la película transporta al espectador al París de los años 40.
Inspiración y resiliencia: Una historia sobre cómo el arte puede sobrevivir incluso en los momentos más oscuros.
Con un equilibrio entre música, historia y emoción, Django se convierte en un homenaje a un artista que cambió la historia del jazz en Europa y cuya música sigue viva hoy.
Django llega a la pantalla de Canal Capital este domingo 25 de enero a las 9:30 p.m. Podrá verla en www.canalcapital.tv y a través de Claro 116, ETB 256, DIRECTV 143, Movistar 164 y 113, TDT y Tigo 105.
TransMilenio enfrenta en 2026 uno de sus mayores desafíos financieros y operativos, marcado por el aumento de los costos del sistema, la ampliación de subsidios a poblaciones vulnerables y la persistente evasión del pago del pasaje.
Así lo explicó la gerente general de la entidad, María Fernanda Ortiz Carrascal, durante su conversación con Marta Noriega, directora del informativo AHORA, en la que detalló las razones detrás del ajuste tarifario y las estrategias para garantizar la sostenibilidad del sistema.
Ortiz recordó que el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) cumple una función esencial para la ciudad y que su operación continua es clave para la vida diaria de millones de bogotanos. “Si nosotros no garantizamos que el sistema integrado de transporte público de Bogotá opere durante todo el año, ponemos en riesgo que los bogotanos accedan al trabajo, al estudio e incluso a los beneficios sociales que ofrece la Alcaldía”, afirmó.
Según explicó la gerente, en noviembre de 2025, TransMilenio realizó una estimación de ajuste tarifario con base en variables macroeconómicas como un IPC del 5,3 %, un incremento del salario mínimo proyectado en 11 %, y aumentos en los costos de los combustibles, más del 15 % en el diésel y más del 10 % en el gas.
Con ese escenario, el ajuste al usuario se calculó en 250 pesos. Sin embargo, el panorama cambió con la decisión del Gobierno Nacional de decretar un incremento del salario mínimo del 23 %, lo que obligó a revisar nuevamente la estructura de costos del sistema.
Subsidios, tarifas y evasión en TransMilenio
A este contexto se suma la ampliación de los subsidios. Desde febrero de 2025, TransMilenio entrega pasajes gratuitos a adultos mayores, personas con discapacidad y población clasificada en el Sisbén A y B.
En 2026, el beneficio se extendió a habitantes de calle que se encuentran en procesos de inclusión social, en articulación con la Secretaría de Integración Social.
Sobre este punto, Ortiz destacó que el objetivo es facilitar la reincorporación de estas personas a la vida productiva de la ciudad. “Es un programa que adelantamos para que esta población en condición de vulnerabilidad, pero que ya está en proceso de inclusión, pueda usar el sistema de manera regular para su reincorporación al trabajo o al estudio”, señaló.
Otro de los temas centrales fue la evasión del pago del pasaje, un fenómeno que, según la gerente, no solo afecta las finanzas del sistema, sino que también pone en riesgo la seguridad de usuarios y conductores. Aunque se han reforzado estaciones con puertas automáticas y torniquetes de piso a techo, las prácticas de evasión persisten, incluso mediante el ingreso simultáneo de varias personas por un solo acceso.
“La evasión genera riesgo para quien evade, para los demás usuarios y para los conductores, por eso la solución no es solo infraestructura, sino un cambio de comportamiento y una corresponsabilidad de los usuarios”, enfatizó Ortiz.
Para 2026, TransMilenio proyecta avanzar en la instalación de puertas automáticas en al menos 15 estaciones adicionales y mantener la estrategia ’50+’, que consiste en el abordaje de buses con apoyo de la Policía, gestores del sistema y equipos de control, con el fin de verificar el pago del pasaje y mejorar la seguridad durante los recorridos.
Con estas medidas, la entidad busca equilibrar sostenibilidad financiera, inclusión social y cultura ciudadana, en un sistema que sigue siendo vital para la movilidad de Bogotá.
Para Nicoyembe, Bogotá no ha sido solo un lugar de paso, sino el territorio donde su proyecto artístico tomó forma y sentido. Aunque sus raíces están profundamente ligadas a las costas colombianas, fue en la capital donde encontró los espacios, los maestros y los escenarios que marcaron el rumbo de su carrera musical y cultural.
“Bogotá ha sido el epicentro de mi historia musical, porque yo no hice música en mi tierra ni en otras regiones; fue aquí donde realmente empecé a hacer música”, afirma el artista, al recordar su llegada a la ciudad y el impacto que tuvo el encuentro con grandes referentes de la danza, el folclore y la música tropical.
Una identidad musical de raíz colombiana forjada en Bogotá
En la capital compartió escenarios y procesos creativos con figuras clave de la cultura colombiana y latinoamericana. Tocó folclore junto a la maestra Delia Zapata Olivella, colaboró con Eddy Martínez, pianista reconocido por su paso por la Fania, y fue parte de orquestas de gran trayectoria como la que lideró Lucho Bermúdez en su etapa conocida como La Tropibomba.
Estas experiencias consolidaron una decisión artística de apostar por el folclore como una forma de memoria y proyección cultural.
“Mi inclinación definitiva fue hacia el folclore, para dejar a futuro un legado y mostrarle a las nuevas generaciones de dónde venimos y cuáles son nuestras raíces”, señala Nicoyembe, quien ha construido un repertorio que dialoga con las tradiciones del Caribe y del Pacífico colombiano, tanto en su zona norte como en el sur.
Sonidos ancestrales de las costas en la capital
En ese proceso, barrios como La Candelaria se convirtieron en un núcleo fundamental de su desarrollo artístico. Allí, entre restaurantes, centros culturales y sedes históricas de danza folclórica, se tejió buena parte del movimiento cultural que alimentó su obra.
“La Candelaria ha sido uno de los barrios más culturales de Bogotá; en estas calles se fortaleció durante años la música y la danza tradicional”, recuerda el músico, al destacar el legado de Delia Zapata Olivella como pionera de la cultura afrocolombiana en la ciudad.
La propuesta sonora de Nicoyembe se caracteriza por la fusión. Sus composiciones integran ritmos del Pacífico, como las marimbas tradicionales, con elementos del Atlántico, sin encasillarse en una sola región. Las letras evocan la infancia, la cotidianidad y las vivencias del Chocó, mientras los arreglos dialogan con múltiples aires del folclore nacional, creando una identidad musical diversa y representativa.
El Festival Centro reconoce la obra musical de Nicoyembe
Este enorme recorrido ha sido reconocido por el Festival Centro, evento que el artista considera el más importante de Bogotá en materia musical. El homenaje recibido, con el respaldo de la Fundación Gilberto Alzate Avendaño, representa para Nicoyembe un reconocimiento a décadas de trabajo acompañando grupos de danza, universidades y procesos culturales en la ciudad.
Más allá del baile y la celebración, su música busca generar conciencia sobre el valor del patrimonio sonoro colombiano. “Mi música es cultural, puede ser para rumbear y divertirse, pero sobre todo muestra de dónde nacen mis canciones y nuestras tradiciones”, concluye el artista, reafirmando su compromiso con la difusión y preservación de las raíces musicales del país.
El sonido de Nicoyembe recorrerá el Festival Centro en la pantalla de Canal Capital, donde podrá seguir este encuentro de ritmos del Pacífico y el Caribe en www.canalcapital.tv y por Claro 116, ETB 256, DIRECTV 143, Movistar 164 y 113, TDT y Tigo 105, como parte de una celebración musical que conecta raíz y ciudad.
No es casualidad que el primer gran festival del año ocurra en el centro. Allí, donde la ciudad se fundó y se sigue reinventando, la música vuelve a convocar a públicos diversos con formas distintas de habitar lo común. El Festival Centro 2026 no solo marca un inicio, propone una manera de escuchar a Bogotá desde sus calles, sus escenarios y sus espacios más simbólicos.
Bajo la organización de la Fundación Gilberto Alzate Avendaño (FUGA), durante 4 días, el centro se convertirá en un territorio sonoro único, con una amplia programación de conciertos gratuitos, actividades académicas y talleres para toda la familia; un mapa musical que va al ritmo del beat de la ciudad, pero que además conversa con las melodías propias de las tradiciones de todo el país y que sitúa a la capital en la conversación de los sonidos globales.
Opa!
Para acompañarlo en este plan perfecto de inicio de año, en Canal Capital compartimos una guía para abrir los oídos y atreverse a recorrer el corazón de Bogotá con otra mirada.
¡Los sonidos de la diferencia!
En el Festival Centro, la música no responde a un solo origen ni a una sola escena: nace del cruce, del contraste y de la convivencia entre tradiciones, experimentaciones y búsquedas personales. Cada proyecto suma una manera distinta de entender la creación musical y, juntos, construyen una ciudad sonora donde lo diverso no se fragmenta, sino que dialoga y se reconoce.
El presente y el futuro de la música colombiana se escriben desde ahí en esta edición, con 49 proyectos que mezclan géneros, expanden la tradición y crean propuestas que entienden la experimentación como una forma de identidad.
Bogotá recibe este 2026, con orgullo y emoción, un cartel pensando desde el ADN de la ciudad, pero también con miras a proyectar una escena musical nacional que rompe fronteras.
En la edición 17 del Festival Centro, las raíces afrocolombianas y tradicionales, siguen vivas y en movimiento con propuestas como Anónimas & Resilientes – Voces del Bullerengue, The Latin Brothers, Tribu Baharú y Piangua, las cuales dialogan con el presente desde la memoria, y con una fuerza creativa que sigue marcando el pulso de la música del país.
Anónimas & Resilientes
En el terreno de los sonidos urbanos y alternativos, el cartel se mueve sin fronteras. El hip hop experimental de Ruzto, el rock híbrido de Matar Fuma y el tropical futurista de Combo Chimbita conviven con proyectos que mezclan jazz, electrónica, psicodelia y beats globales como Romperayo o La BOA.
Rutzo
Mientras que la escena contemporánea, femenina y emergente ocupa un lugar central en esta ciudad sonora. Desde el pop y la canción alternativa de Antonia Jones, hasta el jazz de vanguardia de Anamaría Oramas, el nuevo folclor de Diana Burco y la exploración electrónica y poética de Ëda Díaz, el festival deja claro que el futuro se escribe desde la diversidad de miradas, territorios y formas de crear.
Nicoyembe, artista homenajeado en este Festival Centro 2026
La presencia de Nicoyembe en el Festival Centro es un acto de memoria viva. Por más de 45 años, este artista oriundo de Quibdó ha entregado su voz al reconocimiento del Pacífico colombiano, no solo interpretando el folclor de sus sonidos, también transmitiéndolo por generaciones y amplificándolo en los escenarios del país y del mundo. Su canto es hoy reconocido como un puente entre territorios, generaciones y públicos, demostrando que la tradición es una fuerza que dialoga con el presente.
Nicoyembe
Con su recorrido por más de veinte países, Nicoyembe ha transformado la música colombiana en una experiencia colectiva, sostenida en la potencia de la voz, el cuerpo y la conexión directa con la gente. Su participación reafirma el sentido profundo del Festival Centro: reconocer a quienes han construido el camino, visibilizar las raíces afrocolombianas y celebrar una herencia cultural que sigue sonando con fuerza en el corazón de la ciudad.
Un recorrido imperdible por el centro
En el Festival Centro, el recorrido es claro: será la música la encargada de llevarnos a explorar escenarios públicos emblemáticos, otros que dialogan con la academia y esos que se esconden entre las calles empinadas del centro. Su programación se desarrollará en:
· Muelle de la FUGA
· Teatro Jorge Eliécer Gaitán
· Teatro al Aire Libre La Media Torta
· Plazoleta del Centro Nacional de las Artes
· Auditorio Mario Laserna (Universidad de los Andes)
· Teatro El Dorado (Universidad ECCI)
· Teatro Crisanto Luque (Universidad ECCI)
· Teatro Lourdes
· La K-Zona
· Casa Magola
Además de crear un mapa sin igual para recorrer este sector de Bogotá, estas locaciones consolidan la experiencia de disfrutar de los sonidos de la diferencia en espacios creados y pensados para distintos públicos, habitando el territorio desde múltiples historias y articulando la pasión por la música en espacios diversos.
En esta fiesta musical nadie se queda por fuera, ni siquiera los más pequeños. Para su edición 2026, el festival propone una franja familiar donde el arte, la naturaleza y el juego se encuentran. En ella, a través de la voz y las historias de Tatiana Duplat, toda la familia podrá embarcarse en una aventura sonora para recorrer el Páramo de Chingaza, con herramientas sensibles y poéticas, que potencian la imaginación a favor del cuidado de nuestros ecosistemas.
Por otro lado, Nicolás Ospina, pianista y compositor nominado al Latin Grammy, y su hija Laia, de 12 años, presentarán un espectáculo musical donde la improvisación y las canciones retratan las inolvidables aventuras de la infancia, un espacio perfecto para que los niños y las niñas jueguen y se acerquen a sus recuerdos con curiosidad y mucha diversión.
Nicolás y Laia Ospina
Esta franja se desarrollará el sábado 31 de enero en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán desde las 11:00 a.m. con entrada gratuita. ¡Agéndese con sus amigos y familia!
Nada más importante para el circuito musical de Bogotá, que seguir fortaleciendo los proyectos de los artistas del presente, para inspirar a los creadores del futuro. Con esto en mente, el Festival Centro 2026 también se consolida como un espacio de intercambio académico para conversar y aprender sobre la creación musical, la industria, el territorio y las mediaciones culturales.
Es por ello que dentro de su completa programación presenta su habitual Franja Académica, que este año se tomará el Centro Cultural Gabriel García Márquez, del 30 de enero al 1 de febrero, con masterclasses, conversaciones y talleres que amplían la experiencia del festival más allá de los shows musicales.
Estos espacios contarán con interpretación en Lengua de Señas Colombiana, para hacer accesibles los contenidos. Recuerde que para participar de esta agenda se requiere inscripción previa, pues serán cupos limitados, los links de inscripción se encuentran en el link de la bio de la cuenta del Festival Centro en Instagram.
Ahora sí, ¡con esta guía esencial no hay pierde! Invite a sus amigos o familia, para parcharse el festival como nunca antes, con la música liderando la agenda y disfrutando de los espacios que el corazón de la ciudad reserva para las artes y la cultura.
¡Y ustedes podrán disfrutar este 1 de febrero de la transmisión de Canal Capital!
Recargar la tarjeta TuLlave desde computador o celular es simple. Haga la transacción en línea y active el saldo en los puntos del sistema.
Con el objetivo de facilitar la movilidad diaria y ofrecer alternativas más rápidas y seguras, el sistema de recaudo del transporte público de Bogotá habilitó nuevas formas digitales para recargar la tarjeta personalizada TuLlave, tanto desde computador como desde el celular. La medida busca fortalecer el servicio y disminuir la dependencia de puntos físicos.
Recarga por internet
Los usuarios ahora pueden hacer su recarga desde cualquier navegador ingresando al portal tullaveplus.gov.co, en la sección conoce TuLlave / recargas web. Una vez allí, deben completar el formulario dispuesto y validar los datos de la tarjeta.
Tras realizar el pago, la recarga debe activarse en cualquiera de los 180 dispositivos de consulta de saldo distribuidos en estaciones y portales del sistema troncal. El procedimiento es acercar la tarjeta al lector y seleccionar la opción ‘Botón de recarga web’. El valor permitido para esta modalidad va desde $10.000 hasta $200.000.
Recarga desde el celular
Otra novedad es la posibilidad de realizar la operación directamente desde el teléfono móvil. Para ello, los usuarios deben descargar la aplicación Smart One, crear o vincular una cuenta en TuyaPay y, desde la sección de recargas digitales de la plataforma Maas, ingresar el número o serial de la tarjeta.
El sistema permite escoger entre varios métodos de pago; la recarga mínima es de $9.000. Una vez completada la transacción, esta puede tardar hasta 30 minutos en reflejarse en el sistema central. Maas cobra $200 (IVA incluido) por el uso del servicio.
La activación también se hace de forma presencial. En estaciones del sistema troncal, en taquillas o puntos identificados con el sello ‘Punto de Activación de Tarjeta’, o dentro de los buses zonales, acercando la tarjeta al lector hasta que el dispositivo confirme ‘recarga realizada’.
¿Qué es maas y por qué importa?
Maas se ha consolidado como una plataforma que integra diferentes modos de transporte de la ciudad, TransMilenio, buses zonales, taxis, bicicletas o trayectos a pie, ofreciendo rutas, tiempos estimados y ahora la posibilidad de recargar la tarjeta TuLlave desde el celular. Esta integración busca promover una movilidad más ágil y evitar desplazamientos innecesarios solo para realizar una recarga.
La Habana es el punto de encuentro de esta película coral que observa la ciudad desde adentro, sin postales prefabricadas ni recorridos turísticos. El largometraje está construido a partir de siete cortos, uno por cada día de la semana, dirigidos por distintas miradas que se cruzan para componer un retrato contemporáneo de la capital cubana: viva, contradictoria y en permanente transformación.
Siete miradas para entender La Habana
La película se articula como un mosaico de historias cotidianas que transcurren a lo largo de una semana en La Habana.
Cada corto, se centra en personajes distintos y en momentos aparentemente simples de la vida diaria, pero juntos conforman una visión amplia de la ciudad y de quienes la habitan.
Los directores se proponen capturar la energía que define a La Habana actual: sus barrios, sus generaciones, sus ambientes y sus culturas. Espacios emblemáticos como el Hotel Nacional o el Malecón aparecen no como escenarios turísticos, sino como lugares vivos donde se cruzan rutinas, afectos y tensiones.
Un hilo narrativo recorre el conjunto: la llegada de un empresario extranjero que viaja a la ciudad para contratar a una artista y termina enamorándose de una mujer cubana. A partir de esa excusa, la película se abre a múltiples reflexiones:
Cómo se vive hoy en la capital de Cuba
Qué tradiciones permanecen, cuáles cambian
Cómo se adaptan sus habitantes a una ciudad que avanza a un ritmo acelerado.
Lo que hace imperdible a siete días en La Habana
Una mirada sin postales
Se aleja de los clichés turísticos para concentrarse en la vida real: qué comen sus habitantes, cómo se relacionan, qué sueñan y qué esperan del futuro.
Siete miradas, una sola ciudad
Cada corto tiene una sensibilidad distinta, pero todos dialogan entre sí para construir un retrato plural y honesto de La Habana.
Un recorrido día a día
Su estructura fragmentada permite caminar la ciudad durante siete jornadas, descubriendo capas, contrastes y transformaciones.
La fuerza de lo cotidiano
Observa, escucha y acompaña a sus personajes, encontrando en los pequeños gestos la clave para entender el alma de una ciudad en constante cambio.
‘7 días en La Habana’ se toma la noche del sábado 18 de enero a las 9:30 p. m. con una proyección pensada para dejarse llevar por su mirada coral y su pulso urbano. Podrá verla en www.canalcapital.tv y a través de Claro 116, ETB 256, DIRECTV 143, Movistar 164 y 113, TDT y Tigo 105.
En Bogotá, los juegos tradicionales como el tejo, la rana o la bolirana siguen siendo más que un pasatiempo. Son prácticas vivas que revelan la historia rural, indígena y comunitaria de la ciudad. En medio del concreto y la velocidad, estas formas de juego conservan un espíritu ancestral que ha sabido adaptarse al pulso urbano sin perder su esencia.
El tejo, también conocido como turmequé, es quizá el más emblemático. Reconocido como deporte nacional de Colombia, su origen se remonta a las culturas muiscas que habitaron la altiplanicie cundiboyacense hace más de 500 años.
En esa época, lanzar un disco de oro, el zepguagoscua, hacia un blanco no era solo un desafío de puntería. Era un acto ritual, una forma de invocar a los dioses y sellar lazos comunitarios. Hoy, el eco de esa práctica se mantiene en canchas repartidas por toda la ciudad, donde el sonido del tejo al estallar aún convoca a amigos y familias.
Otro clásico es el juego de la rana, una prueba de precisión que consiste en lanzar pequeñas fichas de hierro o bronce hacia una mesa perforada con distintos agujeros, algunos con obstáculos que aumentan la dificultad. La escena es familiar en comercios y centros recreativos de Bogotá, donde sigue siendo símbolo de destreza y camaradería.
De la rana deriva la bolirana, una variación local que también exige puntería, pero incorpora elementos propios del ambiente bogotano. Aunque ambos comparten la mecánica de lanzar discos hacia una figura metálica, La bolirana ha desarrollado su propio carácter, convirtiéndose en una expresión distintiva de la capital.
Estas tradiciones, nacidas en el campo y ligadas a las faenas agrícolas y a las celebraciones comunales, migraron a la ciudad con el tiempo. Pasaron de los patios y plazas rurales a las esquinas de los barrios bogotanos, donde hoy sobreviven entre bares, canchas reglamentadas y clubes deportivos. En muchos de estos espacios, los juegos ya no son solo una distracción: funcionan como verdaderos refugios de memoria y resistencia cultural.
En la Bogotá contemporánea, donde la vida digital gana terreno y el ocio se transforma, el tejo, la rana y la bolirana se resignifican como símbolos de identidad popular. Representan el encuentro entre pasado y presente, entre lo rural y lo urbano. Son, en últimas, una forma de recordar que el juego, ese gesto tan humano de lanzar, compartir y celebrar, sigue siendo un lenguaje que une a la ciudad con su historia.
El sábado 17 de enero, con funciones a las 5:30 p. m. y 9:00 p. m., llega ‘Las horas contadas’, la ópera prima del director caleño Guido Jácome, un largometraje que pone el foco en la fragilidad de la vida y en las segundas oportunidades que a veces llegan demasiado tarde.
La película sigue a Camilo Andrade, un hombre marcado por el alcohol y por una cadena de decisiones equivocadas que lo han dejado al borde de la muerte. Tras varios años de ausencia, regresa a su casa con los sueños rotos y el objetivo de despedirse de su familia, pedir perdón por el silencio y tratar de hacer las cosas bien antes de partir.
La historia tiene un trasfondo profundamente personal. Jácome dedica esta obra a su madre y a su cuñado, quienes fallecieron con apenas un mes de diferencia, un hecho que atraviesa el relato y le da un tono íntimo y honesto.
¿De qué trata?
Las horas contadas narra el regreso de un hombre a su lugar de origen para enfrentarse a su pasado. Es un viaje emocional donde el perdón, la culpa y la reconciliación se cruzan en un momento límite, cuando el tiempo ya no juega a favor.
¿Por qué te va a enganchar esta película?
No idealiza la redención ni maquilla los errores.
Propone una mirada cruda y sensible sobre la vida cuando se desmorona.
Presenta un personaje que no busca salvarse, sino cerrar ciclos.
Apuesta por un cine íntimo, directo y profundamente humano.
Incomoda, pero al mismo tiempo conecta.
‘Las horas contadas’ llega a la pantalla de Canal Capital este sábado 17 de enero, con funciones a las 5:30 p. m. y 9:00 p. m. Podrá verla en www.canalcapital.tv y a través de Claro 116, ETB 256, DIRECTV 143, Movistar 164 y 113, TDT y Tigo 105.
En Audiencias Capital, la cultura, el deporte y los contenidos audiovisuales se analizan como herramientas que fortalecen el vínculo entre la televisión pública y la ciudadanía. El nuevo capítulo, que se emite este sábado a las 7:00 a. m., propone una reflexión sobre cómo estas experiencias transforman la manera en que la ciudad se vive y se reconoce a sí misma.
El invitado es Víctor Roosevelt Urbano, televidente de Canal Capital y periodista deportivo, quien comparte su experiencia tras asistir al espectáculo cultural ‘Más allá de las nubes’, presentado en la Plaza Cultural La Santamaría. Urbano destacó la masiva asistencia, el carácter gratuito del evento y su impacto como espacio de encuentro para públicos diversos, resaltando el valor de estas iniciativas en la democratización del acceso a la cultura.
Televisión pública, ciudadanía y experiencias que transforman
Durante el diálogo, el periodista resaltó cómo la gratuidad elimina barreras económicas y permite que miles de personas participen de espectáculos de alta calidad. También subrayó el valor simbólico de resignificar escenarios históricos como espacios culturales vivos, capaces de reunir a familias, niños y adultos mayores alrededor del arte, la música y el circo.
El programa también pone el foco en el deporte, particularmente en la transmisión del fútbol femenino. A partir de la Copa Nottingham, Víctor Roosevelt Urbano analiza el proceso de aprendizaje que han vivido audiencias y periodistas frente a esta disciplina, así como la importancia de visibilizar a las jugadoras, sus trayectorias y los valores que representan dentro y fuera de la cancha.
En ese mismo sentido, Urbano afirma que el cubrimiento del fútbol femenino amplía las miradas sobre el deporte, fomenta la empatía y permite reconocer historias que durante años tuvieron poco espacio en los medios. Para él, estas narrativas confirman el rol de la televisión pública como puente entre la ciudad y sus ciudadanos, una misión que se refleja en cada emisión de Audiencias Capital.
El nuevo capítulo de Audiencias Capital podrá verse este sábado a las 7:00 a. m. por www.canalcapital.tv y en los canales Claro 116, ETB 256, DIRECTV 143, Movistar 164 y 113, TDT y Tigo 105.
En Colombia, cada vez más jóvenes se preguntan si vale la pena terminar una carrera universitaria o buscar ingresos en la economía digital como influencers. Ese es el debate central del nuevo capítulo de Un Café con Fe, una discusión que surge en medio del desempleo profesional, la deserción académica y el crecimiento de nuevas formas de monetización en redes sociales.
Las cifras oficiales muestran que la educación superior sigue ofreciendo ventajas económicas. Según el Observatorio Laboral del Ministerio de Educación, un recién graduado universitario gana en promedio más de $1,6 millones mensuales, mientras que quienes cuentan con estudios de posgrado superan los $2,7 millones. La brecha frente a quienes solo terminaron el bachillerato es amplia: los trabajadores con educación terciaria pueden recibir hasta 150 % más ingresos.
Sin embargo, la permanencia en la universidad continúa siendo un reto. Datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos indican que cerca del 22 % de los estudiantes abandona la educación superior durante el primer año, una cifra superior al promedio internacional. Las principales causas están relacionadas con dificultades económicas, falta de orientación vocacional y expectativas que no se cumplen.
El auge de los influencers en la economía digital
En contraste, el auge de los influencers ha abierto un camino alternativo. Aunque no hay cifras unificadas sobre sus ingresos en el país, algunos creadores de contenido logran superar los salarios iniciales de profesionales tradicionales, especialmente cuando alcanzan altos niveles de audiencia y acuerdos comerciales.
Mientras la formación universitaria ofrece mayor estabilidad y mejores tasas de empleo formal, la economía digital seduce a jóvenes que buscan ingresos rápidos y autonomía. El debate ya no es solo académico, sino económico y generacional.Este tema será analizado en el nuevo capítulo de Un Café con Fe, este sábado 17 de enero a las 8:00 a. m., por www.canalcapital.tv y Claro 116, ETB 256, DIRECTV 143, Movistar 164 y 113, TDT y Tigo 105.