Signos en red

Autor: Canal Capital

  • Canal Capital está donde están las audiencias

    Canal Capital está donde están las audiencias

    La televisión pública de Bogotá ha fortalecido su presencia en diferentes plataformas para conectarse con las personas y responder a las nuevas formas de consumir contenidos, por eso en Canal Capital estamos donde están las audiencias. Este es uno de los temas de los que te estaremos hablando en nuestro especial Rendición de Cuentas 2025.

    En los últimos años, la manera en que las personas consumen información y entretenimiento ha cambiado de forma significativa. Hoy las audiencias ya no dependen únicamente de la televisión tradicional: también acceden a contenidos a través de redes sociales, páginas web y dispositivos móviles. En este contexto, uno de los principales retos de los medios de comunicación es lograr estar presentes en los espacios donde se encuentran sus audiencias.

    gente Bogotá 3

    Con este objetivo, Canal Capital ha impulsado una estrategia orientada a ampliar su presencia en distintos canales de distribución y fortalecer su relación con la ciudadanía. La apuesta del canal ha sido adaptarse a los nuevos hábitos de consumo mediático y facilitar que las personas puedan acceder a sus contenidos desde diferentes plataformas.

    Durante 2025, esta estrategia se reflejó en un modelo de comunicación que integra televisión abierta, plataformas digitales y transmisiones en línea. Gracias a este enfoque multiplataforma, el canal ha logrado ampliar su alcance y acercarse a nuevas audiencias que consumen contenidos a través de internet y redes sociales. 

    Los resultados también se evidencian en los indicadores de audiencia. El canal registró un crecimiento en su rating televisivo y logró fortalecer su presencia digital, consolidando una comunidad cada vez más activa en sus diferentes plataformas. 

    Al cierre del año, se registró un crecimiento del 9,82% en seguidores y un 198,05% en reproducciones totales en las plataformas digitales. Estos resultados fueron impulsados por el fortalecimiento de la producción de contenidos y permitieron superar la meta de crecimiento de audiencias planteada para el 2025.

    La estrategia de presencia multiplataforma también ha permitido ampliar la cobertura de eventos culturales y ciudadanos que hacen parte de la vida de Bogotá. A través de transmisiones en televisión y plataformas digitales, el canal ha llevado a miles de hogares eventos como los Festivales al Parque, la Feria Internacional del Libro de Bogotá y otros grandes eventos culturales de ciudad. 

    Más allá de los números, esta estrategia responde a un propósito central de nuestro canal: mantenerse cerca de las personas, estar donde están las audiencias. Esto implica escuchar sus intereses, comprender sus formas de consumo de contenidos y ofrecer información y programación relevante para los distintos públicos.

    De esta manera, Canal Capital continúa consolidándose como un medio público que se adapta a los cambios del entorno mediático y que busca fortalecer su relación con la ciudadanía, llevando sus contenidos a los espacios donde las audiencias participan, se informan y comparten sus experiencias.


    Si quieres tener mayor información te invitamos a consultar el documento completo del Informe de Gestión Rendición de Cuentas a la Ciudadanía 2025, que ya se encuentra publicado y alojado también en Espacios de Participación y a acompañarnos en nuestro especial el próximo 26 de marzo en nuestra sede digital y el sábado 28 en nuestra pantalla de televisión.

  • Canal Capital, programación diversa y contenidos que conectan con la ciudad

    Canal Capital, programación diversa y contenidos que conectan con la ciudad

    La renovación de la parrilla y la diversidad de formatos consolidaron en 2025 una oferta televisiva dinámica y cercana a las audiencias. Conoce más sobre esta apuesta en nuestro especial Rendición de Cuentas 2025 este 26 de marzo en nuestra sede digital y el sábado 28 en nuestra pantalla de televisión.

    El año 2025 se consolidó como un periodo de transformación y dinamismo para Canal Capital. La renovación de la programación implicó un rediseño integral de la parrilla, con una apuesta centrada en los contenidos informativos, las transmisiones de eventos culturales y deportivos de la ciudad en vivo, así como una selección cuidadosa de películas, documentales y franjas infantiles dirigidas a niños, niñas y adolescentes.

    En total, el canal entregó 705 contenidos de diversos formatos, cifra que refleja no solo un esfuerzo cuantitativo, sino también una diversificación de la oferta que incluyó producción propia, coproducciones, producciones por encargo y transmisiones en directo.

    Puedes leer: En Canal Capital, Bogotá y sus comunidades son protagonistas

    La información se mantuvo como la columna vertebral de la programación. A través del Informativo AHORA, Canal Capital ofreció a sus audiencias información oportuna y ágil sobre los temas relevantes para la ciudadanía. Durante el año se realizaron 245 emisiones del noticiero, 1689 avances informativos y siete transmisiones especiales, entre ellas coberturas relacionadas con hitos de ciudad como la llegada del Metro y la demolición de los puentes de Las Américas.

    Carlos Díaz, presentador de AHORA.

    A esto se sumaron 17 especiales periodísticos y 45 emisiones del espacio de análisis Hablemos Bogotá, en los que ciudadanos, voceros institucionales, representantes de gremios y comunidades participaron en debates y reflexiones sobre el presente y el futuro de la ciudad.

    Yuri Rodríguez, periodista de Hablemos Bogotá

    La oferta de contenidos también incluyó nuevas producciones desarrolladas directamente por el canal, como Bogotario y Multiformato Eureka. Además, cuatro proyectos, Artescopio, Pura Plaza, Ciudad Animal y Lero Lero Animalero, fueron seleccionados mediante convocatoria pública para su producción por encargo.

    A esto se sumó la coproducción internacional Mundos Cercanos, realizada junto a Escuela Plus de DirecTV, y tres producciones desarrolladas mediante convenio: Un río de preguntas, Pasando la página y un documental sobre el Metro de Bogotá, que se estrenará en pocos días.

    Puedes leer: Así responden las audiencias a la oferta en TV y digital de Canal Capital

    El canal también exploró nuevos formatos de contenidos. Programas como La Nevera Sonora, con 22 emisiones, buscaron redescubrir la industria musical de Bogotá, Colombia y el mundo, teniendo a la capital y a sus músicos como epicentro. Por su parte, Cicloviva, con 11 emisiones, rindió homenaje a uno de los íconos más representativos de la ciudad y mostró las múltiples formas en que la ciudadanía se apropia del espacio público.

    Las transmisiones en vivo también tuvieron un papel destacado. Canal Capital realizó 226 transmisiones en 49 eventos culturales, deportivos y de ciudad, permitiendo que miles de personas siguieran desde la televisión momentos clave de la agenda bogotana.

    Artistas en Jazz al Parque por Canal Capital

    Entre ellos se encuentran los nueve Festivales al Parque, el Festival Estéreo Picnic, la Feria Internacional del Libro de Bogotá, el Festival Gabo, ArtBo, conciertos de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, la Bienal de Arte y Ciudad BOG25, la programación navideña, así como eventos deportivos como la Copa femenina Nottingham Canal Capital y campeonatos nacionales de automovilismo y motociclismo.

    Finalmente, la capacidad de producción propia del canal se complementó con la adquisición de contenidos que enriquecieron la parrilla de programación. Durante el año se incorporaron 114 títulos diferentes que sumaron 626 episodios, entre series, documentales, películas y programas especializados, lo que permitió fortalecer una oferta televisiva equilibrada entre la misión pública del canal y una propuesta atractiva para las audiencias.

    De esta manera, Canal Capital continuó consolidando una programación diversa, dinámica y conectada con la vida cultural, social y ciudadana de Bogotá.

    Si quieres tener mayor información te invitamos a consultar el documento completo del Informe de Gestión Rendición de Cuentas a la Ciudadanía 2025, que ya se encuentra publicado y alojado también en Espacios de Participación y a acompañarnos en nuestro especial de Rendición de Cuentas el próximo 26 de marzo en nuestra sede digital y el sábado 28 en nuestra pantalla de televisión.

  • Canal Capital fortalece su gestión y moderniza sus procesos al servicio de Bogotá

    Canal Capital fortalece su gestión y moderniza sus procesos al servicio de Bogotá

    La modernización administrativa, la transformación digital y el fortalecimiento de su modelo de negocio consolidan a Canal Capital como una empresa pública moderna al servicio de la ciudad. La ciudadanía podrá conocer estos avances en la Rendición de Cuentas del canal, que se realizará el 26 de marzo en canalcapital.tv y el 28 a través de la pantalla de televisión.

    Durante 2025, Canal Capital fortaleció su gestión institucional y avanzó en su consolidación como una Empresa Industrial y Comercial del Estado más moderna, eficiente y preparada para responder a los retos de Bogotá.

    Estos avances se desarrollaron en articulación con el Plan de Desarrollo “Bogotá Camina Segura” y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), orientando las acciones del canal hacia una gestión pública responsable, transparente y enfocada en resultados.

    Gracias a este trabajo, el canal logró ejecutar el 100% de sus proyectos de inversión, lo que permitió garantizar la continuidad de su operación y fortalecer su capacidad institucional, incluso en un año marcado por la preparación del proceso electoral de 2026.

    Puedes leer: En Canal Capital, Bogotá y sus comunidades son protagonistas

    También se avanzó en la modernización del Sistema Integrado de Gestión, con la actualización del 80% de sus documentos, lo que ayudó a mejorar los procesos internos y a fortalecer la forma en que se organiza y gestiona la entidad.

    La Candelaria - Bogotá

    La transformación digital también tuvo un papel importante. El canal implementó un sistema ERP, un software que integra en una sola plataforma los procesos administrativos, financieros y presupuestales. Esto permitió reducir reprocesos, automatizar tareas y mejorar la eficiencia del trabajo diario.

    Puedes leer: Así responden las audiencias a la oferta en TV y digital de Canal Capital

    Además, se puso en marcha un nuevo sistema de contabilidad de costos, que facilita el seguimiento de los recursos y apoya la toma de decisiones estratégicas.

    En el ámbito comercial, Canal Capital también obtuvo resultados destacados. En 2025, su modelo de negocio alcanzó $15.010 millones en contratación, lo que demuestra el crecimiento de sus capacidades como proveedor de servicios audiovisuales.

    Dentro de este total, la producción audiovisual representó el 56,7% de la contratación, consolidando al canal como un actor importante en la creación de contenidos y en la prestación de servicios para distintas entidades y proyectos.

    De esta manera, Canal Capital continúa ampliando su papel dentro del ecosistema audiovisual y de la gestión pública de la ciudad. Más allá de su rol como canal de televisión, se consolida como una institución que genera valor público, fortalece la industria audiovisual y contribuye a proyectar a Bogotá como una ciudad que encuentra en su televisión pública un motivo de orgullo colectivo.

    Si quieres tener mayor información te invitamos a consultar el documento completo del Informe de Gestión Rendición de Cuentas a la Ciudadanía 2025, que ya se encuentra publicado y alojado también en Espacios de Participación y a acompañarnos en nuestro especial de Rendición de Cuentas el próximo 26 de marzo en canalcapital.tv y el sábado 28 en la pantalla de televisión.

  • CanalCapital.tv: una nueva forma de conectarnos con las audiencias

    CanalCapital.tv: una nueva forma de conectarnos con las audiencias

    La plataforma digital de Canal Capital abre nuevas formas para que la ciudadanía acceda a sus contenidos y fortalece la relación con las audiencias en el mundo digital. Conoce más sobre este y otros avances en nuestro especial de Rendición de Cuentas, que se emitirá el 26 de marzo en canalcapital.tv y el 28 en nuestra señal de televisión.

    En los últimos años, la manera en que las personas ven y consumen contenidos audiovisuales ha cambiado rápidamente. Cada vez más personas prefieren ver programas cuando quieren y desde distintos dispositivos, como el celular, el computador o la tableta.

    Para responder a estos cambios, Canal Capital ha fortalecido su presencia digital. En 2025, este propósito se consolidó con el impulso de canalcapital.tv, una plataforma pensada para facilitar el acceso a los contenidos del canal.

    Esta plataforma reúne la programación del canal, sus producciones originales y transmisiones especiales en un solo lugar. Así, las audiencias pueden ver los contenidos en cualquier momento y desde distintos dispositivos, de una manera más fácil y flexible.

    Puedes leer: Canal Capital está donde están las audiencias

    Además de permitir ver programas y transmisiones, canalcapital.tv también ayuda a que los contenidos del canal lleguen a más personas. A través de la plataforma, las audiencias pueden descubrir producciones informativas, culturales, documentales e infantiles que reflejan la diversidad y la vida de Bogotá.

    Persona navegando por CanalCapital.tv

    La plataforma también hace parte de la estrategia digital del canal, que busca conectar la televisión con el mundo de internet y las redes sociales. De esta manera, los contenidos pueden circular en diferentes formatos y plataformas, ampliando su alcance y generando nuevas formas de interacción con la ciudadanía.

    Otro de sus beneficios es que permite que los contenidos permanezcan disponibles por más tiempo. Programas, transmisiones especiales y producciones propias pueden volver a verse cuando las audiencias lo deseen, lo que amplía su impacto y contribuye a conservar el patrimonio audiovisual del canal.

    Te puede interesar: Así responden las audiencias a la oferta en TV y digital de Canal Capital

    Con canalcapital.tv, el canal público de Bogotá sigue avanzando hacia una relación más cercana, dinámica y participativa con sus audiencias. Esta apuesta digital amplía el acceso a los contenidos y fortalece el papel del canal como un medio público conectado con las nuevas formas de consumo y con las expectativas de la ciudadanía.

    Si quieres tener mayor información te invitamos a consultar el documento completo del Informe de Gestión Rendición de Cuentas a la Ciudadanía 2025, que ya se encuentra publicado y alojado también en Espacios de Participación y a acompañarnos en nuestro especial de Rendición de Cuentas el próximo 26 de marzo en nuestra sede digital y el sábado 28 en nuestra pantalla de televisión.

  • Hablar del cuerpo sin tabúes para prevenir el abuso infantil

    Hablar del cuerpo sin tabúes para prevenir el abuso infantil

    Cuando niñas y niños entienden qué es privado, qué es íntimo y qué merece protección, están más preparados para cuidarse.

    Escrito por: Eduardo Ordóñez, cofundador de la Fundación Tita de Visita y asesor pedagógico de Un río de preguntas.

    Por qué y cómo enseñar a niñas y niños a nombrar, cuidar y proteger sus partes privadas

    Existe un mito frecuente en contextos latinoamericanos: la idea de que la educación sexual “despierta” la sexualidad infantil o acelera comportamientos. Sin embargo, la evidencia muestra lo contrario. Una publicación de UNESCO afirmó que la Educación Integral de la Sexualidad retrasa la iniciación sexual y reduce conductas de riesgo. Hablar del cuerpo no destruye la inocencia; la protege. A quienes les incomoda, en realidad, es a muchos adultos, pero cuando se hace con naturalidad —sin tabúes ni silencios tensos— las niñas y los niños entienden que su cuerpo no es un secreto, sino un territorio valioso que merece cuidado.

    Las cifras muestran la urgencia de este aprendizaje. Según el Boletín Estadístico de la Dirección de Protección del ICBF (corte a septiembre de 2024), se reportaron 1.017 casos de abuso sexual infantil en niñas y niños de 0 a 6 años y 3.581 casos entre los 6 y 12 años. Cada número representa una historia que, en muchos casos, pudo haberse evitado. Y una parte fundamental de esa prevención empieza aquí: con el conocimiento, el lenguaje y los límites claros.

    Conocer y nombrar el cuerpo es el primer paso. Las partes privadas —pene, testículos, vulva, vagina, senos, pezones y ano— son zonas que normalmente se cubren con la ropa interior o el vestido de baño. No se muestran ni se tocan en público, no porque sean vergonzosas, sino porque son sensibles y valiosas. Cuando los adultos usan los nombres correctos y hablan sin dramatizar, niñas y niños entienden mejor qué sienten, cómo pedir ayuda y cómo poner límites.
    Una metáfora sencilla ayuda a comprender este concepto: el cuerpo es como una casa.
    Hay espacios públicos —como la sala o el jardín— donde todos pueden estar. Otros son privados —como las habitaciones— donde sólo pasan algunas personas. Y existe un lugar profundamente íntimo, el baño, al que nadie entra sin permiso. Las partes privadas son ese espacio íntimo: no son un tabú ni un misterio; simplemente requieren un cuidado especial.

    La intimidad se aprende con el tiempo. A medida que crecen, niñas y niños desarrollan pudor, necesitan privacidad y comienzan a comprender que no todo se debe mostrar o compartir. Los adultos cumplen un papel clave en este proceso: pedir permiso antes de ayudar, ofrecer explicaciones claras, evitar burlas acerca del cuerpo, no obligar a dar muestras de afecto físico, y respetar su privacidad al bañarse, vestirse o ir al baño. Estas acciones enseñan que la intimidad es un derecho.

    Hablar con claridad y calma sobre sexualidad es esencial. Si niñas y niños no reciben esta información de sus adultos protectores y de confianza, la buscarán en sus pares o, peor aún, en internet, un lugar poco adecuado para aprender sobre estos temas. La Fundación Tita de Visita, enfocada en la prevención de abuso sexual infantil, ofrece algunas recomendaciones para los adultos para conversar sobre sexualidad con los niños y las niñas, una de las más importantes es evitar el uso de eufemismos o sobrenombres para los genitales, porque tienen a transmitir mensajes ambiguos como “de esas partes no se habla” o que deben ocultarse detrás de palabras inventadas. Pero además, porque si un niño o una niña necesita expresar una duda o describir una situación por la que está transitando, esos sobrenombres pueden generar confusión en el adulto que escucha. Por eso es fundamental no usar términos como “pajarito”, “cosita”, “palito” o “florecita”, y mucho menos nombres de alimentos como “manzanita” o “banano”. Nombrar el cuerpo con precisión es una forma directa de enseñarle a protegerlo.

    También es importante explicar los únicos momentos en que un adulto puede tocar las partes privadas: durante la higiene cuando son pequeños y todavía no pueden hacerlo solos, o en un examen médico. Siempre con una razón clara, siempre con cuidado, siempre en presencia de un adulto de confianza. Y siempre deben saber que pueden decir si algo les incomoda. Este mensaje disminuye la confusión y da seguridad emocional.

    Una de las estrategias más potentes de prevención es enseñar a niñas y niños a ir solos al baño a la menor edad posible. Esto reduce la necesidad de que otro adulto o un par toque sus genitales para limpiarlos, disminuye escenarios de vulnerabilidad y fortalece la autonomía corporal. La supervisión no invasiva —estar cerca sin entrar— también ayuda a equilibrar protección y privacidad.

    La educación integral de la sexualidad empieza en edades muy concretas. Entre los 3 y 4 años, niñas y niños ya pueden nombrar partes del cuerpo, reconocer diferencias corporales, comprender reglas sencillas y distinguir entre “mi cuerpo” y “tu cuerpo”. Es un momento ideal para introducir los nombres correctos y explicar que nadie puede tocar sus partes íntimas sin motivo de higiene o salud.

    Entre los 5 y 7 años, adquieren más autonomía y lenguaje. Entienden mejor la intimidad, los límites y la diferencia entre secretos dañinos y sorpresas sanas. Es la etapa en la que con mayor claridad comprenden la importancia de decir “NO” cuando algo les incomoda.
    Esta franja entre los 3 y 7 años es una ventana de aprendizaje clave: tienen gran plasticidad emocional, confían en los adultos protectores, son menos vulnerables a manipulaciones complejas y están formando su mapa corporal. La evidencia indica que la educación temprana incrementa significativamente la capacidad de los niños para detectar y reportar situaciones inapropiadas antes de que ocurran hechos graves.

    Después de los 8 años no es tarde para hablar del tema, pero se vuelve más retador: aparece el miedo al ridículo, aumenta el pudor, crece la exposición digital y ya pueden haber ocurrido experiencias incómodas. Nunca es tarde para educar, pero la prevención temprana es más efectiva.

    Recomendaciones concretas para enseñar sobre cuerpo, partes privadas e intimidad:

    1. Nombre el cuerpo con precisión, sin eufemismos ni apodos.
      Las palabras correctas protegen y permiten pedir ayuda con claridad.
    2. Explique qué es la intimidad y respete la suya.
      No obligue a dar muestras de afecto ni invada sus espacios sin aviso.
    3. Aclare cuándo un adulto puede tocar sus partes privadas y por qué.
      Siempre con explicación, acompañamiento y sin secretos.
    4. Fomente la autonomía en el baño.
      Reduce riesgos y fortalece autoconfianza.
    5. Refuerce que su cuerpo es suyo.
      Tienen derecho a decir “no” si algo les incomoda.
    6. Enseñe a respetar el cuerpo de los demás.
      Sin juegos invasivos, toques indebidos ni burlas sobre las diferencias corporales.

    Conocer el cuerpo también implica respetar el de los demás. Así como nadie puede ver o tocar sus partes privadas, niñas y niños tampoco pueden hacerlo con otras personas. Este aprendizaje no solo protege; también fortalece la convivencia y los límites sanos.

    Hablar del cuerpo, de las partes privadas y de la intimidad no debería ser un tema incómodo; es un acto de cuidado profundo. Cuando los adultos acompañan estas conversaciones con calma, claridad y coherencia, niñas y niños aprenden que su cuerpo les pertenece, que merece respeto y que su voz tiene valor. Enseñarles a cuidar ese territorio íntimo es una forma concreta de protegerlos, fortalecer su confianza y recordarles que siempre pueden buscar ayuda.

    Recuerde, hablar de prevención del abuso sexual infantil es una tarea profundamente valiosa. No solo ayuda a reducir el sufrimiento de niñas y niños en el presente, sino que también aporta a la construcción de un futuro con adultos más libres, seguros y capaces de liderar una sociedad más justa y sana. Lo más importante es actuar: Escuchar, creer, reportar y proteger puede salvar una vida.

    En caso de sospechar una situación de presunto abuso sexual infantil, no dude en reportar:
    Instituto Colombiano de Bienestar Familiar: Línea 141, atencionalciudadano@icbf.gov.co
    Línea de Emergencias de Colombia: Línea 123
    Secretaría Distrital de Salud de Bogotá: Línea 106

    Le invitamos a ver este capítulo de Un Río de Preguntas, en el que abordamos el tema:

  • La autoestima: el cimiento invisible que protege a niñas y niños

    La autoestima: el cimiento invisible que protege a niñas y niños

    Fortalecer la autoestima desde casa y desde la escuela se convierte en una herramienta clave para la prevención del abuso sexual infantil.

    Escrito por: Eduardo Ordóñez, cofundador de la Fundación Tita de Visita y asesor pedagógico de Un río de preguntas.

    Cómo fortalecer la autoestima infantil como herramienta de autoprotección

    La autoestima es una de las defensas más silenciosas, profundas y poderosas que tienen niñas y niños frente al abuso sexual infantil. Cuando un niño se sabe valioso, capaz y digno de respeto, lleva dentro de sí una fuerza que lo acompaña dondequiera que vaya. Una fuerza que lo ayuda a poner límites, a decir “NO” cuando algo lo incomoda y a pedir ayuda sin miedo ni vergüenza.

    El estudio “Incidence of Self-esteem among Children Exposed to Sexual Abuse in Kenya” (Mutavi, 2018), realizado con niñas y niños sobrevivientes de abuso sexual, encontró que cerca del 75 % presentaba niveles bajos de autoestima. Este hallazgo evidencia que la autovaloración influye directamente en la vulnerabilidad infantil. Por eso, fortalecer la autoestima no es un gesto emocional opcional, sino una medida concreta y necesaria de prevención.

    La autoestima no es solo un sentimiento; es una estructura que se construye ladrillo a ladrillo en los primeros años de vida. Está formada por tres pilares que se desarrollan en casa, en la escuela y en cada relación significativa. Estos pilares son:

    1. El autoconcepto, que les permite saber quiénes son y sentir que tienen un lugar en el mundo.
    2. La autoeficacia, que les muestra que son capaces de enfrentar desafíos.
    3. La autovaloración, que les recuerda que merecen respeto, cuidado y dignidad simplemente por existir.

    Pero estos pilares no se levantan solos. Son las experiencias cotidianas —miradas, palabras, gestos, silencios— las que construyen o erosionan la autoestima infantil. Un comentario despectivo puede pesar tanto como una caricia. A veces, una burla puede borrar diez elogios y una validación honesta puede cambiar el rumbo de una historia.

    Entre los cinco y los ocho años, niñas y niños atraviesan un periodo crucial en la construcción de su identidad. Empiezan a compararse, a reconocer sus logros, a entender sus límites. Es en esta etapa cuando necesitan más que nunca voces adultas que les recuerden: “Lo estás intentando”, “Tu valor no depende de evitar errores”, “Lo que sientes importa”.

    La autoestima se alimenta de acciones que parecen pequeñas, pero que dejan huella profunda. Cuando una docente escucha sin impaciencia a un niño que dice “creo que no soy bueno para esto”, le está devolviendo la posibilidad de creer en sí mismo. Cuando un padre reconoce su propia equivocación y pide disculpas, está enseñando que la dignidad no depende de ser perfecto. Cuando una madre felicita un esfuerzo en vez de un resultado, está fortaleciendo la capacidad de persistir.

    Las tres dimensiones de la autoestima se moldean en la convivencia diaria:

    El autoconcepto se construye cuando los adultos escuchan, observan y reconocen la voz de niñas y niños. La autoeficacia crece cuando se les permite intentar, equivocarse, volver a intentar. La autovaloración florece cuando sienten que su existencia tiene importancia aun cuando fallan, lloran o están frustrados.

    Un niño que se percibe como valioso es menos vulnerable a amenazas, chantajes o manipulaciones. Un niño que confía en su capacidad para resolver problemas es más difícil de aislar o controlar. Un niño que sabe que merece respeto reconocerá más rápido cuando alguien cruza un límite. Por eso la autoestima protege: porque produce claridad emocional y fortalece la voz interior que dice “esto no me gusta”, “esto no está bien”, “necesito ayuda”. Todo lo mencionado anteriormente, por supuesto no es de interés de los abusadores infantiles, por ese motivo buscan con cuidado cuáles son los perfiles que serán más fáciles de abordar, abusar y manipularlos para mantenerlos en silencio y perpetuar su delito.

    La autoestima no transforma a niñas y niños en invencibles, pero sí les da herramientas para cuidarse. Les enseña a no aceptar tratos humillantes, a identificar dinámicas peligrosas y a confiar en que siempre pueden acudir a un adulto de confianza. Les permite diferenciar el afecto sano del vínculo dañino. Les da palabras cuando la manipulación quiere dejarlos en silencio.

    Prácticas cotidianas que fortalecen la autoestima de manera concreta y promueven la autoprotección:

    1. Valide las emociones. “Se vale sentir tristeza”, “Se entiende que tengas miedo”, “Lo que sientes importa”.
    2. Reconozca el esfuerzo, no solo el resultado. Esto refuerza la idea de que el valor personal no depende del rendimiento.
    3. Permita que intenten cosas nuevas sin intervenir de inmediato. La autoeficacia crece cuando enfrentan retos que pueden resolver.
    4. Modele autocompasión y respeto hacia usted mismo. Los niños aprenden más del ejemplo que de cualquier consejo. Revise qué palabras usa cuando está frente al espejo.
    5. Fomente espacios de expresión personal. Hablar, preguntar, equivocarse y opinar construyen identidad.
    6. Refuerce la idea de que pedir ayuda no es signo de debilidad. Es una forma de autocuidado.
    7. Evite etiquetas que definan su identidad. Nada de “tú eres tímido”, “tú eres difícil”, “tú eres problemática”. Tampoco etiquetas positivas como “tú eres el mejor” o “tú eres invencible”. Las niñas y los niños no necesitan que su valor quede atrapado en una palabra: las etiquetas, incluso las bien intencionadas, pueden generar presión y limitar la forma en que se ven a sí mismos.

    Acompañar la construcción de la autoestima es una de las formas más profundas de proteger a niñas y niños. No se trata solo de que se sientan bien consigo mismos, sino de que sepan que su voz vale, que su cuerpo merece respeto, y que tienen derecho a poner límites. Una autoestima sólida es una armadura invisible que los acompañará toda la vida, les permitirá reconocer riesgos con mayor claridad y buscar ayuda cuando algo no se siente bien.

    Su presencia, su coherencia y su forma cotidiana de nombrar —o callar— las cosas dejan huellas que pueden fortalecer o debilitar esa armadura. Y así como usted enseña a sus hijos, hijas o estudiantes a valorarse, también necesita hacerlo consigo mismo: tratarse con respeto, reconocer sus errores sin castigarse, recordar que aprender es un proceso. Su ejemplo es uno de los caminos más poderosos de educación emocional.

    La autoestima se construye todos los días, con gestos sencillos y constantes. Es un cimiento que sostiene, una estructura que acompaña, una luz interna que ayuda a niñas y niños a elegir el camino que los mantiene a salvo. Las niñas y los niños que se saben valiosos se cuidan mejor. Y quienes se cuidan mejor, están más protegidos.

    Recuerde, hablar de prevención del abuso sexual infantil es una tarea profundamente valiosa. No solo ayuda a reducir el sufrimiento de niñas y niños en el presente, sino que también aporta a la construcción de un futuro con adultos más libres, seguros y capaces de liderar una sociedad más justa y sana. Lo más importante es actuar: Escuchar, creer, reportar y proteger puede salvar una vida.

    En caso de sospechar una situación de presunto abuso sexual infantil, no dude en reportar:

    • Instituto Colombiano de Bienestar Familiar: Línea 141, atencionalciudadano@icbf.gov.co
    • Línea de Emergencias de Colombia: Línea 123
    • Secretaría Distrital de Salud de Bogotá: Línea 106

    Le invitamos a ver este capítulo de Un Río de Preguntas, en el que abordamos el tema:

  • Las emociones: una brújula interna que protege a niñas y niños

    Las emociones: una brújula interna que protege a niñas y niños

    Enseñarles a reconocer lo que sienten en su cuerpo es una herramienta fundamental para la prevención del abuso sexual infantil.

    Escrito por: Eduardo Ordóñez, cofundador de la Fundación Tita de Visita y asesor pedagógico de Un río de preguntas.


    Cómo enseñar a niñas y niños a reconocer sus emociones como parte de su autoprotección

    Las emociones suelen ser las primeras en llegar cuando algo nos pasa. No esperan a que pensemos ni a que entendamos; simplemente se manifiestan en el cuerpo como un aviso urgente: “Esto me gusta, esto no”. Estas señales internas funcionan como un sistema de alerta que permite acercarse a lo que les hace bien (y promueve su bienestar) y alejarse de lo que puede ponerlos en riesgo. Por eso, enseñarles a los niños y las niñas a escucharlas es una herramienta clave de prevención del abuso.

    Las emociones no solo aparecen, también orientan. Cada una cumple una tarea específica en nuestro bienestar: la alegría impulsa a conectar, el miedo advierte, la incomodidad detiene, la tristeza pide cuidado y la rabia ayuda a poner límites. Aunque algunas se sientan más agradables que otras, todas tienen un propósito y funcionan como mensajes que el cuerpo envía para ayudarnos a actuar de manera segura. En el programa de prevención de abuso sexual infantil de la Fundación Tita de Visita, se le explica tanto a los a adultos cuidadores, en las formaciones, como a las niñas y niños, en las obras de títeres y los talleres de arte, que todas las emociones son necesarias, están diseñadas para acompañarnos durante toda la vida para ayudarnos a sobrevivir.

    Por lo anterior, es fundamental no reprimir las emociones, ni las agradables ni las desagradables, todas hacen parte de la naturaleza humana y son importantes en diferentes momentos y procesos de la vida. Los adultos cuidadores deberían aprender a no reprimir sus emociones y asegurarse de no promover que otros las repriman, especialmente las niñas y los niños. Lo que podemos aprender y enseñar es a gestionarlas, es decir, a identificarlas en el cuerpo, a nombrarlas, a expresarlas adecuadamente y, en el mejor de los casos, a utilizarlas a nuestro favor.

    Durante los primeros años de vida, niñas y niños aprenden sobre emociones observando a los adultos que los acompañan. Si usted nombra lo que siente, explica cómo reacciona su cuerpo ante ciertas situaciones y habla con naturalidad de sus estados emocionales, les ofrece un mapa para comprender los propios. Frases sencillas como “mi cuerpo está tenso porque estoy preocupado” o “mi corazón está más ligero porque me siento tranquilo” les muestran que lo emocional también se aprende.

    Reconocer las emociones en el cuerpo es una habilidad clave. A esto se le llama interocepción: la capacidad de identificar señales internas como la respiración acelerada, la tensión muscular o el impulso de alejarse de algo o alguien. Una niña que dice “mi estómago se aprieta cuando él se acerca” ya está activando su sistema de alerta. Cuando niñas y niños reconocen estas señales, pueden distinguir entre comodidad e incomodidad, entre seguridad y riesgo. Esa diferencia puede protegerlos y, en una situación de riesgo de abuso sexual, puede cambiarles la vida.

    El sistema de alerta emocional funciona como una sirena interna que suena cuando algo no se siente bien. En situaciones de riesgo, esta alarma puede ser la herramienta que impulse a una niña o un niño a buscar ayuda, alejarse o decir “NO”. Por eso es fundamental enseñarles a confiar en estas señales, sin minimizar lo que sienten ni restar importancia a su intuición. Un cuerpo que se siente incómodo está enviando un mensaje crucial.

    Recomendaciones para fortalecer el reconocimiento de las emociones y el sistema de alerta como herramientas de autoprotección:

    1. Hable del cuerpo y las emociones con naturalidad.
      Comente lo que siente y cómo lo reconoce: “Mi pecho está apretado porque estoy preocupado”. Esto abre la puerta para que ellos también lo hagan.
    2. Ayude a poner nombre a las emociones.
      “Parece que estás triste”, “Eso que sentiste se llama incomodidad”. Nombrar es comprender.
    3. Valide lo que sienten sin juicio.
      Evite frases como “no es para tanto”. Mejor diga: “Entiendo que te incomodó, cuéntame más”.
    4. Explique para qué sirven las emociones.
      El miedo protege, la rabia pone límites, la tristeza invita al cuidado. Saber esto reduce la vergüenza y aumenta la comprensión.
    5. Enseñe a diferenciar comodidad e incomodidad.
      “¿Tu cuerpo se siente tranquilo o quiere alejarse?” Ayuda a identificar el sistema de alerta.
    6. Modele cómo se regula una emoción.
      “Necesito respirar profundo para calmarme”. El ejemplo es la lección más poderosa.

    Fortalecer la educación emocional de niñas y niños no es un lujo educativo, es una herramienta de protección que los acompañará toda la vida. La inteligencia emocional es una habilidad fundamental para su futuro: les permitirá relacionarse mejor, tomar decisiones más conscientes, poner límites, reconocer riesgos y buscar apoyo cuando lo necesiten. Pero este camino no es solo para la infancia.

    Como adultos, también necesitamos desarrollar nuestra propia inteligencia emocional —muchos no crecimos con estas herramientas— porque no solo mejora nuestro bienestar, sino que nuestro ejemplo es una de las formas más poderosas de enseñanza. Cuando los niños y niñas ven que un adulto reconoce lo que siente, pone nombre a sus emociones y se regula con respeto, comprenden que ellos también pueden hacerlo. Enseñarles a escuchar su mundo interior es darles un mapa para navegar el exterior, una brújula que podrán usar en la familia, en la escuela, en su adolescencia y en su vida adulta. Las emociones hablan; la prevención empieza por escucharlas.

    Recuerde, hablar de prevención del abuso sexual infantil es una tarea profundamente valiosa. No solo ayuda a reducir el sufrimiento de niñas y niños en el presente, sino que también aporta a la construcción de un futuro con adultos más libres, seguros y capaces de liderar una sociedad más justa y sana. Lo más importante es actuar: Escuchar, creer, reportar y proteger, puede salvar una vida.

    En caso de sospechar una situación de presunto abuso sexual infantil, no dude en reportar:

    • Instituto Colombiano de Bienestar Familiar: Línea 141, atencionalciudadano@icbf.gov.co
    • Línea de Emergencias de Colombia: Línea 123
    • Secretaría Distrital de Salud de Bogotá: Línea 106

    Le invitamos a ver este capítulo de Un Río de Preguntas, en el que abordamos el tema:

  • Los adultos de confianza: fichas clave en la prevención de abuso

    Los adultos de confianza: fichas clave en la prevención de abuso

    Escrito por: Eduardo Ordóñez, cofundador de la Fundación Tita de Visita y asesor pedagógico de Un río de preguntas.

    Cuáles son las características de un adulto de confianza y cómo enseñarles a los niños a identificarlos

    El 90,1% de los abusadores sexuales de niños y niñas en Bogotá pertenece al círculo familiar de la víctima, según informe «¿Cómo va Bogotá en Violencia y Explotación Sexual Infantil?» presentado en el Concejo de Bogotá. La cifra es devastadora, no solo por su magnitud, sino por lo que revela: los adultos cercanos no necesariamente son adultos de confianza.

    Enseñar a niñas y niños a reconocer a un adulto de confianza es una de las herramientas más poderosas para su seguridad. Un adulto cercano —un familiar, un vecino, un docente, un conocido— no siempre resulta ser un adulto de confianza. Y esta distinción es crucial porque muchos padres y madres creen que basta con ser parte de la familia o un conocido para ser confiable, y esa confusión puede dejar a niñas y niños expuestos. La confianza no se hereda; se construye con acciones concretas.

    Un adulto de confianza es aquel que genera seguridad, escucha sin burla, respeta los límites y actúa cuando algo preocupa a un niño o una niña. No se comporta como un amigo complaciente ni ignora su rol de responsabilidad; reconoce que tiene poder y elige usarlo para proteger, nunca para confundir, presionar o manipular. También entiende que la cercanía no garantiza confiabilidad, y esto es importante recordarlo especialmente en el ámbito familiar: puede haber afecto, cariño o convivencia cotidiana, pero solo las acciones constantes definen si un adulto es realmente protector.

    Un ejemplo sencillo lo muestra con claridad:

    Una maestra escucha a un niño que le dice en voz baja “no me gusta cuando mi tío me abraza así” y actúa como una adulta de confianza: No minimiza, no duda de su palabra, no lo regaña por “exagerar”. En cambio, le agradece que lo haya contado, lo acompaña con calma y activa las rutas necesarias. Ese gesto construye confianza. Por el contrario, un adulto que responde “no sea exagerado”, “él solo está jugando”, “no diga bobadas” debilita el vínculo que los niños necesitan para sentirse seguros.

    Las características de un adulto de confianza no son abstractas ni lejanas. Son comportamientos cotidianos que niñas y niños pueden observar y que las personas adultas deben cultivar a lo largo del tiempo.

    El programa de formación para adultos protectores de la Fundación Tita de Visita utiliza cuatro metáforas que representan cuatro perfiles que deben desarrollar e integrar los adultos para ser protectores y de confianza:

    • Ser adulto antena: capta señales, se mantiene atento a cambios en el comportamiento, en la expresión emocional o en la forma de relacionarse.
    • Ser adulto puerto: ofrece refugio, vínculo seguro y una relación donde el niño o la niña sabe que será escuchado y respetado.
    • Ser adulto espejo: enseña con el ejemplo; modela límites, regula sus emociones y muestra formas sanas de relacionarse.
    • Ser adulto periodista: pregunta con cuidado, se informa, informa a otros y reporta cuando es necesario. No investiga, pero sí activa las rutas de prevención y protección.

    Estas cuatro figuras permiten de manera sencilla. que padres, madres y docentes comprendan que el vínculo no solo es confianza y que la confianza no es sólo afecto. Ser un adulto protector y de confianza es una práctica ética que se demuestra cada día. No se trata de ser perfectos, sino de estar presentes con coherencia.

    Algunas de las características más relevantes de los adultos de confianza son:

    • Respeta la autonomía sin ser permisivo.
    • Escucha de forma activa y sin burla; atiende tanto lo que el menor dice verbalmente como lo que el cuerpo expresa.
    • Valida las emociones sin minimizar (“se vale sentir miedo”, “entiendo que estés incómodo”).
    • Cuida la intimidad del niño o la niña sin invadir, pero permanece presente y disponible.
    • Cree en su palabra y, si tiene dudas, no lo interroga ni lo hace repetir lo ocurrido una y otra vez.
    • Pone límites claros y coherentes; enseña con el ejemplo.
    • No chantajea, no amenaza, no condiciona el cariño.
    • No pide guardar secretos.
    • Actúa ante señales de riesgo y busca ayuda profesional si es necesario.
    • Reconoce sus errores y pide disculpas, mostrando que la autoridad también se ejerce con humildad.

    La identificación de estos adultos no debe quedar al azar. Niñas y niños necesitan una red de apoyo, no una sola persona. Tener más de un adulto de confianza aumenta las posibilidades de protección: si uno no está disponible, no escucha o no actúa como se espera por cualquier motivo, pueden acudir a otro. Las niñas y los niños deberían construir, acompañados por sus cuidadores, una lista de tres personas a quienes acudir si sienten incomodidad, miedo o confusión. Este ejercicio se puede hacer en casa, en el aula o en un taller, y ayuda a fortalecer la red de seguridad.

    Educar a niñas y niños para que identifiquen a sus adultos de confianza no busca que desconfíen del mundo, sino que lo transiten con claridad. Que sepan diferenciar a quienes los cuidan de quienes podrían confundirlos. Que entiendan que si un adulto no escucha, minimiza o se burla, tienen derecho a acudir a otro. Y que la protección es un derecho, no un privilegio.

    Recomendaciones para enseñar a niñas y niños a identificar a sus adultos de confianza:

    1. Explique que un adulto cercano no necesariamente es un adulto de confianza.
    2. Converse sobre acciones concretas que evidencien confianza (escuchar, creer, actuar).
    3. Modele estas conductas en la vida cotidiana.
    4. Ayude al niño o la niña a elaborar una lista de tres adultos de confianza.
    5. Enseñe que si un adulto no escucha, pueden acudir a otro sin culpa y que siempre tienen el derecho a pedir ayuda.

    La prevención del abuso sexual infantil se construye en relaciones cotidianas que generan seguridad. Un adulto de confianza es una figura protectora, ética y coherente. No obstante, así como debe enseñarle a sus hijos e hijas a identificar sus adultos de confianza, tenga muy presente que usted debe hacer lo mismo, pues algunas de las situaciones de abuso sexual infantil se dan porque los padres y madres dejan a sus hijos al cuidado de agresores en potencia. Así que usted también haga su lista de adultos protectores y verifique que tienen las características necesarias para dejarlos al cuidado de sus hijos e hijas.

    Recuerde, hablar de prevención del abuso sexual infantil es una tarea profundamente valiosa. No solo ayuda a reducir el sufrimiento de niñas y niños en el presente, sino que también aporta a la construcción de un futuro con adultos más libres, seguros y capaces de liderar una sociedad más justa y sana. Lo más importante es actuar: Escuchar, creer, reportar y proteger puede salvar una vida.

    En caso de sospechar una situación de presunto abuso sexual infantil, no dude en reportar:

    • Instituto Colombiano de Bienestar Familiar: Línea 141, atencionalciudadano@icbf.gov.co
    • Línea de Emergencias de Colombia: Línea 123
    • Secretaría Distrital de Salud de Bogotá: Línea 106

    Le invitamos a ver este capítulo de Un Río de Preguntas, en el que abordamos el tema:

  • La Vorágine vuelve a la pantalla de Canal Capital

    La Vorágine vuelve a la pantalla de Canal Capital

    La serie La Vorágine, adaptación contemporánea de la novela de José Eustasio Rivera, regresa a las pantallas de Canal Capital. Desde el próximo 23 de marzo se volverán a emitir los 8 capítulos de lunes a viernes, a las 9:30 p. m.

    Puede leer: José Lombana se adentra en La Vorágine, una serie que revive los paisajes y conflictos del alma colombiana

    Esta producción fue filmada en escenarios reales de la Orinoquía y la Amazonía y con un enfoque que destaca las violencias históricas presentes en el país. Esta versión audiovisual busca acercar la obra, publicada hace un siglo, a nuevas audiencias tanto dentro como fuera de Colombia. 

    Su narrativa propone una lectura actualizada de los conflictos sociales y ambientales que retrata el libro, manteniendo su vigencia frente a los desafíos del presente.

    Prográmese y no se pierda esta serie que le dará una nueva forma de acercarse a uno de los clásicos más importantes de la literatura colombiana, con una mirada actual que resalta su vigencia y capacidad de diálogo con el presente.

  • El derecho a decir NO: herramienta esencial de protección

    El derecho a decir NO: herramienta esencial de protección

    Escrito por: Eduardo Ordóñez, cofundador de la Fundación Tita de Visita y asesor pedagógico de Un río de preguntas.

    El derecho a decir NO es una de las habilidades de autoprotección más importantes en la prevención del abuso sexual infantil. Enseñar a niñas y niños a usarlo con claridad y seguridad puede salvarlos de situaciones de riesgo.

    Cómo enseñar a niñas y niños a decir NO de manera segura y respetuosa

    Hay palabras que pueden cambiar el rumbo de una historia. Para muchos, una de esas palabras es un simple NO. Un NO dicho con valentía, con el cuerpo erguido y firmeza en la voz, puede marcar la diferencia cuando se trata de prevenir el abuso sexual infantil.

    Aceptar que los niños y las niñas tienen el derecho a decir NO no siempre es fácil para los adultos. Muchos crecimos creyendo que la obediencia era una virtud absoluta y que cuestionar instrucciones era una falta de respeto. Pero hoy sabemos algo distinto: cuando niñas y niños pueden decir no sin miedo ni culpa, se fortalecen su autonomía, su seguridad y su capacidad de pedir ayuda. Un niño que sabe decir no también puede identificar con mayor claridad cuándo algo no está bien.

    El derecho a decir NO no compite con la crianza ni resta autoridad; al contrario, la vuelve más sólida y confiable. Cuando un adulto permite que un niño exprese un límite en las situaciones adecuadas, no pierde control: está enseñándole a reconocer su propia dignidad y a confiar en su criterio. La infancia que puede poner límites desarrolla mejores habilidades de comunicación, se siente más segura para expresar lo que le pasa y comprende que el respeto funciona en doble vía.

    Este tipo de acompañamiento no debilita la disciplina; la hace más inteligente. Un niño que sabe que su voz es escuchada es más receptivo a las normas, menos impulsivo y más capaz de pedir ayuda cuando lo necesita. Y este equilibrio es esencial para la prevención del abuso. Obedecer ciegamente no es un valor: es una vulnerabilidad. Aprender a decir NO cuando algo incomoda es una herramienta poderosa de protección. Y cuando los adultos respetan ese límite en los momentos adecuados, enseñan un mensaje fundamental: tu bienestar es más importante que la obediencia automática.

    No todos los NO funcionan igual. Hay momentos en los que el límite debe ser respetado sin discusión: si un niño no quiere un abrazo, no quiere jugar a algo que le incomoda o no desea guardar un secreto, ese NO es una señal de autocuidado y debe validarse. En cambio, existen otros NO que no pueden ser aceptados y necesitan ser redirigidos, ojalá con cuidado y explicación. Un ejemplo claro es cuando está en juego la seguridad: un niño puede decir “no quiero mirar a ambos lados antes de cruzar la calle”, en ese momento el deber del adulto es protegerlo y explicarle al menor que ese NO es inaceptable porque pone en riesgo la seguridad.

    Lo mismo ocurre con ciertas normas de convivencia. Por ejemplo, si una madre le pide a su hija que baje los pies de la mesa del comedor y la niña contesta “NO”, esa respuesta es un intento válido de poner límites, sin embargo, no es adecuado para ese contexto, así que el límite del adulto debe predominar y debe exigirle bajar los pies de la mesa, idealmente explicándole la razón, no obstante no será negociable. La clave está en diferenciar cuándo estamos cuidando su bienestar y cuándo pedimos obediencia solo por costumbre.

    Una estrategia muy poderosa para ayudar a que las niñas y niños entiendan y acepten los NO que son no negociables es explicarles el por qué de esa norma o límite, de esta manera promovemos su pensamiento crítico y les enseñamos a respetar las reglas no a través de la imposición sino gracias a la comprensión. Y, si hay una regla que usted promueve pero en realidad no la encuentra del todo lógica más allá que la costumbre de la regla per se, vale la pena darse la pela y reflexionar la exigencia de esa norma. Justamente en ejercicios como estos es que modelamos cómo debe utilizarse el pensamiento crítico.

    Educar para que niñas y niños puedan decir NO es también educar para que respeten el NO de los demás. La empatía se vuelve práctica cuando detienen un juego porque alguien lo pide, cuando no insisten en un abrazo o cuando escuchan a quienes ponen un límite. Esta doble vía es esencial para construir relaciones más seguras y respetuosas.

    Recomendaciones para fortalecer el derecho a decir NO como herramienta de autoprotección:

    • Dé valor al NO cuando sea un límite legítimo. Cuando un niño expresa “prefiero no hacerlo”, escúchelo con atención y valide su derecho a sentirse seguro.
    • Modele cómo se ponen límites. Los adultos también pueden decir “no quiero un abrazo ahora” o “prefiero no jugar en este momento”. El ejemplo es una lección poderosa.
    • Explique cuándo un NO no puede aplicarse.
      Si se trata de seguridad o convivencia, acompáñelo con claridad y calma: “Sé que no quieres, pero debo ayudarte porque es peligroso. Luego hablamos de lo que sentiste”.
    • Invite a buscar ayuda después de decir NO.
      Recuérdeles siempre que después pueden acudir a un adulto de confianza para sentirse acompañados y protegidos.

    Fortalecer el derecho a decir NO es una forma concreta de proteger a la infancia. No implica desconfianza, sino cultivar seguridad interior. No promueve rebeldía, sino respeto propio y ajeno. No genera miedo, sino claridad. Cuando niñas y niños saben que su voz tiene peso, también saben que pueden pedir ayuda cuando la necesitan. Esa certeza es uno de los pilares más sólidos de la prevención del abuso sexual infantil.

    Recuerde, hablar de prevención del abuso sexual infantil es una tarea profundamente valiosa. No solo ayuda a reducir el sufrimiento de niñas y niños en el presente, sino que también aporta a la construcción de un futuro con adultos más libres, seguros y capaces de liderar una sociedad más justa y sana. Lo más importante es actuar: Escuchar, creer, reportar y proteger, puede salvar una vida.

    En caso de sospechar una situación de presunto abuso sexual infantil, no dude en reportar:

    • Instituto Colombiano de Bienestar Familiar: Línea 141, atencionalciudadano@icbf.gov.co
    • Línea de Emergencias de Colombia: Línea 123
    • Secretaría Distrital de Salud de Bogotá: Línea 106

    Le invitamos a ver el segundo capítulo de Un Río de Preguntas, en el que abordamos el tema: