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Autor: Canal Capital

  • Parque Simón Bolívar: la historia del lugar donde Bogotá aprendió a sonar

    Parque Simón Bolívar: la historia del lugar donde Bogotá aprendió a sonar

    El Parque Metropolitano Simón Bolívar no es solo el parque más importante de la ciudad. Es el lugar donde Bogotá dejó de ser espectadora… y se convirtió en escenario.

    Aquí han ocurrido algunos de los conciertos y festivales más grandes del país, desde Rock al Parque hasta el Festival Estéreo Picnic.

    Pero su historia no empieza con guitarras ni con multitudes saltando. Empieza en silencio.

    Parque Simón Bolivar

    Antes del ruido: cuando el parque reunía multitudes en silencio

    En 1968, el papa Pablo VI visitó Bogotá y celebró una misa multitudinaria en lo que hoy es el parque. Para ese momento se construyó el Templete Eucarístico, un símbolo que aún permanece. Años después, en 1986, el papa Juan Pablo II volvió a llenar el mismo espacio. Dos momentos distintos, misma idea: una ciudad reunida frente a un solo punto. Todavía no había música. Pero ya existía el ritual.

    1991: el parque nace oficialmente (y Bogotá aún no lo sabe)

    El parque fue inaugurado oficialmente en 1991 como el Parque Metropolitano Simón Bolívar, consolidándose como uno de los espacios urbanos más grandes de América Latina. En ese momento era: un pulmón verde, un espacio público, un lugar de recreación. Lo que aún no era —y estaba a punto de ser— el corazón cultural de la ciudad.

    Primer Rock al Parque: cuando el parque empezó a sonar y la ciudad se volvió circuito

    En 1995, el Parque Simón Bolívar dejó atrás el silencio para siempre. Entre el 26 y el 29 de mayo recibió a la primera edición del Festival Rock al Parque, un evento que no solo ocupó este espacio, sino que se expandió como circuito por otros escenarios emblemáticos de la ciudad como la Media Torta y la entonces Plaza de Toros La Santamaría.

    Más que un festival, fue una toma cultural de Bogotá: gratuita, diversa y profundamente urbana. En esa primera edición ya sonaban nombres que marcarían la historia del rock colombiano como La Derecha, Aterciopelados, 1280 Almas y Catedral, entre otras propuestas que venían construyendo escena desde lo independiente.

    Ese momento fundacional no solo amplificó guitarras, convirtió al parque en un símbolo de encuentro, catarsis y pertenencia. Un escenario que, desde entonces en cada edición, sigue reafirmado que aquí no solo se escucha música, se construye la ciudad a través de ella.

    El Simoncho: de parque a ritual colectivo

    Desde entonces, el “Simoncho” —como lo llamamos las personas que vivimos en Bogotá— empezó a transformarse. Ya no era solo césped y árboles, era un lugar de catarsis colectiva, un punto de encuentro generacional, un escenario donde la ciudad se empezaba a reconocerse a sí misma.

    Cada concierto repite la misma escena: una multitud, un escenario, una emoción compartida. Pero con el tiempo, ese ritual creció. Hoy, el Parque Simón Bolívar es también una parada clave para las grandes giras y festivales internacionales, un lugar donde Bogotá dialoga con el mundo sin perder su esencia.

    Prueba de ello son algunos de los grandes nombres que han pasado por su plaza de eventos: Def Leppard (1997), Megadeth (2000), Shakira (2006) y Iron Maiden (2008), así como los diferentes festivales al parque y eventos multitudinarios como el Festival Estéreo Picnic, el Festival Cordillera y el Festival Ondas, han convertido este espacio en una plataforma global.

    afiche Iron Maiden Simon Bolivar

    Aquí, cada tarima abre una puerta a nuevos sonidos, pero más allá de los nombres, lo importante es esto: el verdadero protagonista siempre ha sido el público.

    Festivales en el Parque Simón Bolívar: el calendario de la ciudad

    Hoy, el Parque Simón Bolívar es sede de algunos de los eventos más importantes del país y se ha consolidado como el principal escenario musical al aire libre en Colombia.

    Los festivales que definen su historia

    A lo largo del año, el parque reúne públicos, géneros y generaciones distintas. Su calendario refleja cómo Bogotá se encuentra, se reconoce y se transforma alrededor de sus grandes eventos.

    Rock al Parque El festival que convirtió al parque en un símbolo de acceso masivo a la música.
    Festival Estéreo Picnic Uno de los encuentros musicales más importantes del país.
    Festival Cordillera Una nueva generación de festivales en Bogotá.
    Festival de Verano Cultura, entretenimiento y ciudad en un mismo lugar.

    ¿Por qué este parque cambió la música en Bogotá?

    Democratizó el acceso a conciertos
    Consolidó a Bogotá como parada internacional
    Impulsó la escena local
    Construyó memoria colectiva

    Preguntas frecuentes

    ¿Cuándo comenzaron los conciertos?
    En 1995 con Rock al Parque, el festival que transformó el parque en escenario musical.
    ¿Qué festivales se hacen aquí?
    Rock al Parque, Estéreo Picnic, Cordillera y otros eventos masivos.
    ¿Por qué es importante?
    Porque es el principal escenario de conciertos en Bogotá y un símbolo cultural de la ciudad.

    Bogotá no solo suena, se encuentra

    El Parque Simón Bolívar es el lugar donde miles de personas han cantado la misma canción al mismo tiempo.

  • ¡Tenemos 4 años para cambiar el mundo!

    ¡Tenemos 4 años para cambiar el mundo!

    ¿Sabías que nos quedan menos de cuatro años para llegar a la fecha límite que el mundo se puso para salvar el hogar de todos? La Agenda 2030 no es solo un papel firmado en edificios lejanos; es el plan de rescate para que los humedales de Bogotá sigan teniendo tinguas y para que el agua del Páramo de Sumapaz nunca nos falte. ¡Aquí te contamos en qué vamos!

    Gracias a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) los cuales son un conjunto de 17 metas globales creadas por la ONU para resolver los problemas más urgentes del planeta antes del año 2030, estos funcionan como una hoja de ruta compartida para erradicar la pobreza, proteger el medio ambiente y asegurar que todas las personas vivan en paz y prosperidad, recordándonos que el bienestar humano y la salud de la naturaleza dependen el uno del otro.

    El ODS 13: Acción por el clima

    En Bogotá, el cambio climático no es un cuento, lo vemos cuando las lluvias se vuelven extremas o el calor en el centro de la ciudad se siente más fuerte que antes.

    La meta con este ODS reducir las emisiones de gases contaminantes.¿Cómo vamos? Con la llegada de más buses eléctricos y la protección de nuestros cerros, la ciudad está intentando respirar mejor. Pero el reto es de todos, esta desde cómo manejas tus residuos en casa hasta cómo eliges moverte por la ciudad.

    Puedes aterrizar el ODS 13 a acciones cotidianas en tu día a día, comenzando en desconectar los cargadores, pantallas y consolas que no se usan, no solo por la factura, es porque generar energía consume recursos del planeta, y en la cotidianidad al dejar de emitir gases de efecto invernadero, esto se traduce en usar más la bici o el transporte eléctrico (como los buses del SITP.

    Lee también: ¡Descubre la magia de Bogotá con Distrito Eureka!

    ODS 15: Vida de ecosistemas terrestres

    No estamos solos, pues Bogotá es el hogar de zorros perrunos, copetones y curíes. Cuidar el mundo para 2030 significa que estos vecinos tengan un lugar seguro donde vivir.

    Este ODS es como el manual de protección de nuestro gran hogar verde. Su meta es gestionar los bosques de forma sostenible, luchar contra la desertificación y, sobre todo, detener la pérdida de biodiversidad

    Nuestra misión es restaurar los ecosistemas, pero ten en cuenta que esto no es solo sembrar árboles, es entender que si el humedal está limpio, la biodiversidad regresa.

    ODS 12: Consumo y producción responsables

    ¿Realmente necesitamos ese juguete de plástico nuevo o esa ropa que solo usaremos una vez? El modelo de «comprar, usar y tirar» ya no cabe en el 2026.

    El ODS 12 se trata básicamente de aprender a «hacer más y mejor con menos», con el objetivo que nos pide romper el ciclo de «comprar, usar y tirar» para que los recursos naturales de la Tierra no se agoten.

    Para cumplir la meta de 2030, necesitamos que la economía circular (reparar, reutilizar y reciclar) sea la regla y no la excepción en nuestros colegios y barrios.

    Esto nos ayuda a pensar ¿De dónde viene lo que uso? El ODS 12 nos invita a ser curiosos. Si compramos una camiseta, ¿cuánta agua se usó para fabricarla? Si compramos un juguete, ¿cuánto plástico terminará en la basura? Ser un consumidor responsable es elegir productos que no dañen el planeta en su fabricación

    ¿Qué puedes hacer hoy?

    No necesitas ser un científico para cambiar el rumbo, por eso aquí tienes tres ideas, para cambiar el mundo

    Sé un ojo ambiental: Reporta si ves basura en los humedales o maltrato a la fauna local.

    Las 3R evolucionadas (Reducir, Reutilizar, Reciclar): donde Reparar: Antes de botar algo, ¿se puede arreglar?Reemplazar: Cambiar el plástico de un solo uso (como pitillos o bolsas) por opciones que duren años.Reciclar correctamente: En Bogotá, usar la bolsa blanca para que los recicladores de oficio puedan hacer su trabajo de forma digna y eficiente.

    Cero desperdicio: Intenta que tu lonchera sea libre de plásticos de un solo uso por una semana completa.«No somos la generación del futuro, somos la que está transformando el presente«.

    Así como estas preguntas, las respuestas son contundentes ¡y sobre todo muy inspiradoras! En esta serie las chicas y chicos de diversas partes del mundo, cuentan cómo es la vida en sus pueblos y ciudades, de qué manera estos problemas les afectan, qué piensan que se debe hacer y qué están haciendo ya desde sus contextos. Es claro que lo que ocurre en la Tierra afecta a todas las personas y todas podemos hacer algo para cambiarlo. 

    Cada uno de los once capítulos de esta serie incluye infografías en movimiento con datos clave sobre estos problemas; videos y animaciones con historias de las chicas y chicos y un encuentro final por videollamada en el que los invitados principales del capítulo pueden conocerse e intercambiar sus opiniones y soluciones.

  • Qué hacer en situaciones de riesgo en tres pasos: decir NO, alejarse y contar

    Qué hacer en situaciones de riesgo en tres pasos: decir NO, alejarse y contar

    Enseñar este protocolo es clave para que reconozcan riesgos y sepan cómo actuar.

     Eduardo Ordóñez, cofundador de la Fundación Tita de Visita y asesor pedagógico de Un río de preguntas.

    Cómo enseñar a niñas y niños a activar su protocolo de autoprotección para prevenir el abuso sexual infantil

    Enseñar a niñas y niños a protegerse no empieza el día en que aparece un riesgo, sino mucho antes: en cada conversación donde les recuerdas que su voz importa, que su cuerpo les pertenece y que nunca están obligados a tolerar algo que les incomode. El abuso sexual infantil se sostiene en el silencio, y el silencio se sostiene en el miedo, la confusión o la idea equivocada de que “no puedo hacer nada”. Por eso, ofrecerles un protocolo claro —decir NO, alejarse y contar— es una herramienta concreta de autoprotección que puede marcar la diferencia entre el peligro y la seguridad.

    Las cifras muestran lo urgente que es fortalecer estas habilidades. Según World Health Organization (2017), el abuso sexual infantil está enormemente subregistrado, y la mayoría de los casos nunca llegan al conocimiento de las autoridades. Esto significa que la mayoría de las agresiones permanecen ocultas durante años: niñas y niños que callan porque no saben cómo reaccionar, porque nadie les enseñó qué hacer o porque temen que un adulto no les crea o los culpe. El silencio no es falta de voluntad: es falta de herramientas.

    Una situación de riesgo puede aparecer disfrazada de juego, cariño o confianza. A veces es evidente —un intento de tocar partes privadas, una petición de guardar un secreto incómodo, un acercamiento insistente— y a veces es sutil, especialmente cuando quien cruza límites es una persona cercana. Por eso es crucial enseñarles a reconocer señales como incomodidad, confusión, tensión corporal, ganas de alejarse o la sensación de “esto no está bien”. Ese primer aviso es la señal para activar el protocolo

    Decir NO.
    El NO es la primera frontera de autocuidado. No es rebeldía ni desobediencia: es un límite protector. Enseñar a los niños a decirlo en voz firme y clara les recuerda que su cuerpo no es negociable. Ese NO, aunque tiemble, es suficiente, envía un mensaje poderoso al agresor: “Aquí hay un límite”. Y envía otro mensaje igual de importante al niño: “Tengo derecho a detener lo que no me gusta”.

    Alejarse.
    No necesitan quedarse a explicar, ni pedir permiso para alejarse. No necesitan justificar. Alejarse —dar pasos atrás, salir del lugar, buscar un espacio seguro— es una acción válida y protectora. Huir no es ser cobarde: es actuar con inteligencia y resguardar la propia seguridad. Un niño que comprende esto deja de sentirse atrapado y reconoce que siempre hay una salida posible.

    Contar.
    El paso decisivo. Contar lo sucedido a un adulto de confianza es lo que permite detener el riesgo y recibir protección. Esta es la parte del protocolo que más requiere de la presencia y acompañamiento del adulto: para que un niño pueda contar, necesita saber que será escuchado sin regaños, sin dudas, sin comentarios que aumenten su miedo. Un adulto que minimiza, juzga o pregunta “¿qué hiciste tú?” o “¿estás segura de que pasó así?” cierra la puerta de la protección. Uno que escucha, cree y actúa, la abre de par en par.

    Recordemos algo esencial: ninguna situación de riesgo es culpa de la niña o del niño. El problema nunca está en su reacción — haya logrado decir NO o no haya podido hacerlo, haya podido alejarse o no, haya contado de inmediato o después—, sino en la conducta del adulto que cruzó límites. Por eso el protocolo enseña acciones concretas, pero también construye una verdad emocional: los niños no están indefensos, tienen capacidad de actuar, y siempre debería haber adultos responsables capaces de hacerse cargo de la situación y proteger al menor.

    Practicar este protocolo en casa y en la escuela refuerza su eficacia. Juegos de rol, dramatizaciones guiadas y conversaciones sencillas ayudan a que los niños integren estas respuestas de manera natural. Representar situaciones cotidianas —como rechazar un abrazo incómodo, pedir distancia, salir de un lugar que no se siente seguro o decir ‘NO’ con firmeza— permite que los niños ensayen sin presión, en un entorno protegido. Las dramatizaciones también pueden incluir ‘qué harías si…’ para que exploren alternativas y entiendan que siempre pueden buscar ayuda. Las conversaciones breves y frecuentes, sin tono alarmista, consolidan la regla: su voz importa, su cuerpo es suyo y pueden actuar para cuidarse. Ensayar no es exagerar ni sembrar miedo: es preparar a la infancia para actuar con claridad cuando su instinto protector se active.

    Recomendaciones para propiciar en la práctica el protocolo de autoprotección contra situaciones de riesgo de abuso sexual:

    1. Refuerce que tienen derecho a decir NO, incluso frente a personas mayores, conocidas o queridas o figuras de autoridad.
    2. Practique con ellos cómo alejarse y buscar espacios seguros cuando algo los incomode.
    3. Promueva que cuenten siempre lo sucedido, sin importar lo pequeño que parezca.
    4. Evite educar desde el miedo; los gritos, amenazas o castigos intimidantes debilitan la confianza y dificultan que un niño pida ayuda cuando realmente lo necesita, especialmente en situaciones de riesgo.
    5. Ayúdeles a identificar a sus adultos de confianza. Recordar quiénes son esas tres personas a quienes siempre pueden acudir refuerza la seguridad interna del niño. Saber a quién contar facilita activar el protocolo incluso en situaciones de confusión o miedo.
    6. Esté disponible: escuchar con calma, creer sin reservas y actuar con responsabilidad es lo que convierte a un adulto en un verdadero protector.

    Hablar de prevención del abuso sexual infantil es un acto de amor y de responsabilidad. Cada palabra que dices, cada límite que enseñas, cada vez que escuchas sin juzgar, estás construyendo un mundo más seguro para la infancia. Un niño que sabe decir NO, alejarse y contar es un niño que crece con más dignidad, libertad y seguridad. Cada vez que un adulto acompaña este aprendizaje, la prevención deja de ser teoría y se convierte en protección real. No olvides: tu presencia, tu voz y tu coherencia pueden detener un abuso antes de que ocurra. Actuar hoy, con claridad y valentía, es proteger su futuro.

    Recuerde, hablar de prevención del abuso sexual infantil es una tarea profundamente valiosa. No solo ayuda a reducir el sufrimiento de niñas y niños en el presente, sino que también aporta a la construcción de un futuro con adultos más libres, seguros y capaces de liderar una sociedad más justa y sana. Lo más importante es actuar: Escuchar, creer, reportar y proteger puede salvar una vida.

    En caso de sospechar una situación de presunto abuso sexual infantil, no dude en reportar:
    Instituto Colombiano de Bienestar Familiar: Línea 141, atencionalciudadano@icbf.gov.co
    Línea de Emergencias de Colombia: Línea 123
    Secretaría Distrital de Salud de Bogotá: Línea 106

    Le invitamos a ver este capítulo de Un Río de Preguntas, en el que abordamos el tema:

  • Aunque sientas miedo: conoce las claves para prevenir el abuso sexual

    Aunque sientas miedo: conoce las claves para prevenir el abuso sexual

    Enseñarles a hablar incluso cuando lo sienten es clave, y requiere adultos que acompañen con calma y sin amenazas.

    Escrito por: Eduardo Ordóñez, cofundador de la Fundación Tita de Visita y asesor pedagógico de Un río de preguntas.

    El miedo aparece sin anunciarse: un cuerpo que se encoge, una respiración que se acelera, una sensación de alerta que llega antes de que el pensamiento entienda qué está pasando. Es una emoción profundamente humana y necesaria. Pero cuando otro la provoca para intimidar, amenazar o callar, deja de proteger y se convierte en un instrumento de control. Y esa distorsión —ese miedo que no nace de la intuición, sino de la manipulación— es una de las estrategias más usadas para silenciar a niñas y niños.

    Según el informe ¿Cómo va Bogotá en Violencia y Explotación Sexual Infantil?, presentado en el Concejo de Bogotá, cada treinta minutos un niño o una niña es reportada como posible víctima de violencia o explotación sexual. Esta cifra por sí sola es abrumadora, sin embargo, los casos no reportados, es decir, las cifras negras, impiden ver la magnitud real del problema que enfrentamos, así lo señala el informe Violence Against Children in Latin America and the Caribbean (UNICEF & Pan American Health Organization, 2021). Muchos de esos casos permanecieron ocultos durante semanas, meses o años, y un porcentaje importante de este subregistro se origina en el miedo de las víctimas.

    El miedo, en su forma natural, cumple una función protectora: avisa que algo no está bien, permite reconocer riesgos y ayuda a decir “esto no me gusta”. Se siente en el cuerpo: manos frías, palpitaciones, tensión, un impulso de alejarse. Es un sensor interno diseñado para proteger la vida. Pero cuando alguien lo utiliza para dominar, el miedo deja de cuidar y empieza a aislar. Ya no guía; paraliza y calla.

    Muchos abusadores conocen este poder y lo usan de manera directa. Las amenazas explícitas son frecuentes en los testimonios de niñas y niños: “Si hablas, te voy a pegar”, “si dices algo, le voy a hacer daño a tu mamá”, “van a meter a la cárcel a tu papá y será por tu culpa”.
    Otras veces el miedo se instala sin palabras: miradas de advertencia, silencios que pesan, gestos que prometen castigo. Cuando el miedo entra así, sin permiso, el niño empieza a creer que callar es la única forma de protegerse o proteger a quienes ama.

    Y aquí aparece una verdad dura, pero necesaria de comprender: un niño que crece con miedo a sus adultos cuidadores es un niño con menos herramientas para pedir ayuda.

    Cuando la disciplina se impone con gritos, amenazas, castigos intimidantes o gestos de fuerza, se refuerza —sin querer— el mismo mecanismo que usan los agresores para controlar. Un niño que teme la reacción de su madre, padre o docente no los elegirá como adultos de confianza cuando más los necesite.

    Por el contrario, cuando los adultos enseñan desde la calma, la firmeza respetuosa y la coherencia, le muestran al niño que el miedo no es una herramienta para dominar, sino una emoción que se puede comprender, conversar y acompañar. Y ese acompañamiento es el puente que permite hablar incluso cuando el miedo aprieta.

    Imaginemos una escena cotidiana: Un niño quiere contarle a su papá algo que lo hizo sentir incómodo. Respira entrecortado, se lleva las manos al pecho, mira al piso. “Tengo miedo de que te pongas bravo”, susurra. Su papá no levanta la voz ni lo apura. Se inclina, habla despacio y dice: “Gracias por decírmelo. Puedes contármelo aunque te dé miedo. Estoy contigo”.
    Esa frase —sencilla, humana, contenida— le devuelve al niño la posibilidad de hablar.

    En cambio, respuestas como “¿por qué no hablaste antes?”, “¿cómo dejaste que pasara?”, “¿qué hiciste tú para que pasara?” cierran puertas. Multiplican el miedo. Refuerzan el silencio.
    Por eso es fundamental enseñar a niñas y niños que sentir miedo no significa que deben callar. El miedo habla, sí, pero no decide. Incluso cuando el cuerpo tiembla, cuando aparece un nudo en la garganta, siempre pueden contar lo que les pasó. Y cuando un niño encuentra un adulto que lo escucha sin juicio, el miedo pierde fuerza y recupera su función original: cuidar, no encadenar.

    Recomendaciones para evitar que el miedo sea usado como medio de control para el abuso sexual:

    1. Evite usar el miedo para educar. Los gritos, las amenazas o los castigos que intimidan enseñan a temer, no a confiar. Y la confianza es la base de la prevención.
    2. Valide las señales corporales del miedo. Frases como: “Veo que tu cuerpo se asustó, gracias por decírmelo” ayudan a que los niños entiendan que el miedo se escucha y se puede nombrar, no reprimir.
    3. Diga explícitamente que pueden hablar aunque tengan miedo. “Puedes contármelo incluso si te asusta”, “hiciste bien en decírmelo”, “estoy aquí contigo”. Estas frases abren caminos.
    4. Acoja el miedo sin juzgar. No minimice (“no es para tanto”), no presione, no exija detalles. Escuchar con calma es, muchas veces, la forma más efectiva de proteger.

    Acompañar a un niño que siente miedo no significa eliminar la emoción, sino ayudarlo a reconocer cuándo ese miedo no le pertenece, cuándo fue provocado para silenciarlo. La valentía no es ausencia de miedo; es la posibilidad de actuar, pedir ayuda o hablar aún sintiendo miedo. Y esa valentía crece cuando hay adultos que no intimidan, sino que sostienen; que no cuestionan, sino que escuchan; que no se asustan del miedo, sino que lo acompañan.

    Recuerde, hablar de prevención del abuso sexual infantil es una tarea profundamente valiosa. No solo ayuda a reducir el sufrimiento de niñas y niños en el presente, sino que también aporta a la construcción de un futuro con adultos más libres, seguros y capaces de liderar una sociedad más justa y sana. Lo más importante es actuar: Escuchar, creer, reportar y proteger puede salvar una vida.

    En caso de sospechar una situación de presunto abuso sexual infantil, no dude en reportar:
    Instituto Colombiano de Bienestar Familiar: Línea 141, atencionalciudadano@icbf.gov.co
    Línea de Emergencias de Colombia: Línea 123
    Secretaría Distrital de Salud de Bogotá: Línea 106

    Le invitamos a ver este capítulo de Un Río de Preguntas, en el que abordamos el tema:

  • ¿Vergüenza y culpa? Cómo proteger a los niños de la manipulación

    ¿Vergüenza y culpa? Cómo proteger a los niños de la manipulación

    Escrito por: Eduardo Ordóñez, cofundador de la Fundación Tita de Visita y asesor pedagógico de Un río de preguntas.

    Cómo enseñar a niñas y niños a contar  lo sucedido a un adulto de confianza a pesar de sentir vergüenza o culpa.

    La vergüenza y la culpa son emociones poderosas. Tan poderosas, que pueden llevar a un niño o a una niña a guardar silencio incluso cuando algo les incomoda profundamente. En muchos casos de abuso, el secreto no empezó con una amenaza directa, sino con la sensación de que “yo lo provoqué”, “fue mi culpa”, “me van a juzgar”, “me da mucha pena contarlo”. Esa es la trampa emocional que muchas veces sostiene el abuso.

    Y las cifras muestran lo urgente que es acompañarlos. Según la Secretaría Distrital de Integración Social, en 2023 19.000 casos de violencia sexual infantil fueron reportados, y Kennedy, Suba, Ciudad Bolívar, Bosa y Engativá concentraron el mayor número de casos en el entorno familiar en Bogotá. Detrás de estos números hay personas con emociones confusas que no les permiten moverse libremente por la vida.

    La culpa y la vergüenza aparecen también en situaciones normales: cuando dicen una mentira, rompen algo, hieren a alguien sin querer. Pero cuando estas emociones surgen por algo que otra persona hizo, especialmente un adulto, no son señales de responsabilidad: son señales de manipulación.

    La culpa se centra en la acción: “yo hice algo malo”, “lo provoqué sin querer”, “si hablo, pasará algo terrible por mi culpa”. Se siente como un peso en el pecho, un nudo en el estómago o un deseo de arreglar algo que no entienden del todo. Muchos agresores la alimentan con frases como: “si hablas, me meterán preso y será tu culpa”, “si no hubieras hecho eso, nada habría pasado”.

    La vergüenza se centra en la identidad: “hay algo malo en mí”, “soy sucio”, “soy culpable por ser como soy”. Se manifiesta como calor en la cara, evitar la mirada o ganas de esconderse.
    Generar vergüenza es una de las estrategias favoritas de quienes desean mantener silencio: “nadie te va a creer”, “si cuentas, se reirán de ti”, “van a pensar que tú lo buscaste”.

    Un ejemplo sencillo lo ilustra con claridad: Un niño quiere contarle a su madre que algo lo hizo sentir incómodo, pero antes de hablar baja la mirada, juega con sus manos y dice en voz baja: “me da pena”. Ella, en vez de presionarlo, se inclina, lo mira con calma y dice: “Puedes contarlo aunque te dé vergüenza. No hiciste nada malo”. Esa frase abre una puerta. Esa reacción le devuelve su voz.

    Por el contrario, cuando un adulto responde juzgando —“¿por qué no lo dijiste antes?”, “¿cómo dejaste que pasara?”, “¿qué hiciste tú?”— se refuerzan exactamente las emociones que silencian. La culpa se hace más profunda. La vergüenza se vuelve más pesada.

    La manipulación emocional funciona porque explota el vínculo. No siempre necesita amenazas. A veces basta con hacerlos sentir responsables del bienestar de alguien más: “si hablas, tu familia se sentirá muy mal”, “si dices algo, me voy a poner muy triste”. Este tipo de chantaje altera la noción de responsabilidad y hace que la niña o el niño piense que proteger al agresor es la decisión “correcta”.

    Por eso es tan importante que los menores sepan algo con absoluta claridad: En el abuso sexual infantil nunca hay responsabilidad compartida. Nunca es culpa de la niña o el niño lo que otra persona decide hacer.

    Reconocer la vergüenza y la culpa como señales de alerta es una herramienta de protección. Si un niño siente que algo lo hace esconderse, bajar la mirada o creer que no vale, es precisamente el momento en el que más necesita hablar con un adulto de confianza.

    El rol adulto es determinante. No solo en lo que se dice, sino en la forma en que se escucha. Cuando un niño se atreve a contar algo que le avergüenza, está dando un paso enorme. Necesita calma, contención y un mensaje inequívoco: “Gracias por contarlo. Estoy contigo”. Necesita sentir que su valentía es reconocida, no castigada. Necesita saber que puede hablar incluso cuando le da pena, incluso cuando cree que fue su culpa, incluso cuando no entiende del todo lo que siente.
    La vergüenza y la culpa pueden ser utilizadas como herramientas de control, pero también pueden transformarse en señales que permiten pedir ayuda, siempre que alguien adulto acompañe con cuidado y claridad.

    Recomendaciones para prevenir que la vergüenza y la culpa sean armas de manipulación contra niños y niñas:

    1. Repita con claridad que nunca es su culpa. Nada de lo que otra persona haga puede convertirse en responsabilidad del niño, sin importar lo que haya dicho el agresor.
    2. Permita hablar incluso si sienten vergüenza. Frases como “puedes contarlo aunque te dé pena” o “hiciste bien en decirlo” funcionan como puentes.
    3. Evite respuestas que aumenten la vergüenza. No pregunte “¿por qué no hablaste antes?” ni “¿cómo dejaste que pasara?”. Estas preguntas cierran puertas.
    4. Acoja la emoción sin juzgar. Si un niño baja la mirada, tiembla o llora, acompañe. No minimice con “no es para tanto” ni exija que se calme para hablar.

    Acompañar la vergüenza y la culpa no se trata de evitar que niñas y niños las sientan, sino de enseñarles a reconocer cuándo estas emociones no nacen de ellos, sino de alguien que quiso manipularlos. Hablar, incluso cuando duele, es un acto de valentía que puede detener el abuso y reparar el daño.

    La prevención del abuso sexual infantil se construye en relaciones donde niñas y niños saben que pueden hablar sin miedo, donde su voz tiene peso y donde la presencia adulta no juzga, sino que protege. Escuchar con sensibilidad, creer sin reservas y actuar con responsabilidad puede ser la diferencia entre el silencio y la ayuda.

    Recuerde, hablar de prevención del abuso sexual infantil es una tarea profundamente valiosa. No solo ayuda a reducir el sufrimiento de niñas y niños en el presente, sino que también aporta a la construcción de un futuro con adultos más libres, seguros y capaces de liderar una sociedad más justa y sana. Lo más importante es actuar: Escuchar, creer, reportar y proteger puede salvar una vida.

    En caso de sospechar una situación de presunto abuso sexual infantil, no dude en reportar:
    Instituto Colombiano de Bienestar Familiar: Línea 141, atencionalciudadano@icbf.gov.co
    Línea de Emergencias de Colombia: Línea 123
    Secretaría Distrital de Salud de Bogotá: Línea 106

    Le invitamos a ver este capítulo de Un Río de Preguntas, en el que abordamos el tema:

  • Semana Santa 2026: más de 12 millones de viajeros se movilizarían en Colombia

    Semana Santa 2026: más de 12 millones de viajeros se movilizarían en Colombia

    La Semana Santa de 2026 se perfila como uno de los periodos de mayor movilidad en Colombia, con una proyección superior a los 12 millones de viajeros en todo el país, según estimaciones del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.

    De acuerdo con cifras de la Superintendencia de Transporte, cerca de 10,8 millones de personas se desplazarían por vía terrestre, lo que representaría un crecimiento aproximado del 7 % frente a 2025. En cuanto al transporte aéreo, se prevé la movilización de alrededor de 1,9 millones de pasajeros, con una participación del 64 % en vuelos nacionales y 36 % en internacionales, y un aumento estimado entre el 3 % y el 4 %.

    Estas cifras ubican la Semana Santa como uno de los principales picos de movilidad del año, impulsado en gran parte por el turismo interno y las actividades religiosas y culturales.

    Destinos más visitados en la temporada

    Durante esta temporada, varios destinos tradicionales concentran la mayor afluencia de visitantes por sus celebraciones religiosas y su valor patrimonial.

    Entre los principales lugares se destacan:
    • Popayán
    • Pamplona
    • Santa Cruz de Mompox
    • Guadalajara de Buga
    • Santuario de Las Lajas

    Estos destinos son reconocidos por sus procesiones, eventos litúrgicos y tradiciones que atraen tanto a turistas nacionales como internacionales.

    También hay una alta demanda en municipios cercanos a grandes ciudades, ideales para viajes cortos, como:
    • Villa de Leyva
    • Barichara
    • Santa Fe de Antioquia
    • Zipaquirá
    • Girón

    Turismo religioso y cultural, los más dinámicos

    La Semana Santa sigue siendo uno de los momentos más importantes para el turismo religioso en Colombia. Las siguientes ciudades reciben miles de peregrinos cada año, lo que dinamiza las economías locales y fortalece las tradiciones culturales:

    • Chiquinquirá
    • Bojacá
    • Ipiales
    • Pasto
    • Tunja

    A su vez, otros destinos han ganado relevancia por su enfoque en turismo sostenible y comunitario, como:

    • Salamina
    • Jericó
    • Marinilla
    • Ciénaga de Oro
    • Santiago de Tolú

    Llamado a prácticas responsables

    Las autoridades también reiteraron el llamado a los viajeros para adoptar prácticas responsables durante la temporada, especialmente en la protección de ecosistemas y especies.

    Uno de los focos está en evitar el uso de la palma de cera, árbol nacional, cuya extracción afecta los ecosistemas andinos y la biodiversidad.

    Un impulso clave para la economía regional

    El aumento en la movilidad durante la Semana Santa representa un impulso importante para sectores como el transporte, la hotelería, la gastronomía y el comercio en distintas regiones del país.

    La temporada se consolida así como uno de los momentos más relevantes para la actividad turística en Colombia, con impacto directo en las economías locales y en la circulación de visitantes dentro del territorio nacional.

  • Diferenciar secretos de sorpresas: herramienta clave de protección

    Diferenciar secretos de sorpresas: herramienta clave de protección

    Un silencio que da alegría y se revela pronto es una sorpresa; un silencio que pesa, incomoda y no tiene final es un secreto que debe contarse. Distinguirlos lo puede cambiar todo.

    Escrito por: Eduardo Ordóñez, cofundador de la Fundación Tita de Visita y asesor pedagógico de Un río de preguntas.

    Cómo enseñar a niñas y niños a diferenciar secretos y sorpresas en el marco de la prevención del abuso sexual infantil

    El silencio es una de las armas más poderosas en manos de quienes dañan a la infancia. Según el Sistema de Alertas de la Secretaría Distrital de Educación de Bogotá, entre enero y septiembre de 2025 se registraron 10.856 casos de presunta violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes, un promedio de 39 reportes diarios. Y estas son solo las situaciones reportadas; se presume que las cifras ocultas son mucho mayores. Detrás de muchos de esos casos hubo secretos impuestos, frases como “no le digas a nadie” o “este secreto es solo entre tú y yo”.
    Por eso, enseñar a diferenciar entre secretos y sorpresas no es un detalle menor. Es una forma concreta de decirles que nada que haga daño debe permanecer en silencio.

    Las sorpresas son mensajes que se guardan por poco tiempo para generar alegría: un regalo escondido, una fiesta de cumpleaños, una obra preparada en clase para las familias. Se sienten ligeras, emocionan, hacen sonreír. Y, sobre todo, tienen fecha de vencimiento: tarde o temprano se revelan y se comparten. Cuando niñas y niños piensan en una sorpresa, su cuerpo suele sentirse tranquilo o expectante de forma agradable.

    Los secretos dañinos son lo contrario: pesan, no están pensados para hacer feliz a nadie, suelen ir acompañados de incomodidad, miedo o vergüenza y no tienen fecha de vencimiento, es decir, se deben guardar para siempre. Muchas veces se mantienen con frases de chantaje emocional: “si cuentas, me voy a enojar”, “nadie te va a creer”, “si lo dices, será tu culpa”. En estos casos, el secreto protege al agresor, no al niño o la niña que lo carga.

    En la vida cotidiana, la diferencia se ve con claridad. Preparar un desayuno sorpresa para mamá es una alegría compartida que se revelará en poco tiempo. Pero cuando un vecino pide que nadie se entere de los dulces que entrega “a cambio de algo”, cuando un familiar insiste en que “esto se queda entre tú y yo” o cuando un adulto obliga a ver contenidos que no son adecuados y pide que no se cuente, ya no hablamos de sorpresa: hablamos de un secreto que pesa y hiere, y que debe ser contado.

    Es importante, además, tener en cuenta la edad de los niños y las niñas. Antes de los cuatro años, tienen dificultad para entender la diferencia entre secreto y sorpresa, y suelen tomarlo todo de manera literal. Por eso, se recomienda evitar proponerles “guardar sorpresas” con papás o mamás; en esas edades, la apuesta más protectora es la transparencia total con sus cuidadores principales. A medida que crecen, entre los cinco y los ocho años, pueden empezar a comprender que una sorpresa se guarda solo por un tiempo y que cualquier cosa que les haga sentir mal debe contarse siempre.

    En la prevención del abuso sexual infantil, los secretos cumplen un papel central. Muchos agresores se apoyan en ellos para sostener la situación en el tiempo: utilizan el miedo, la culpa o el afecto mal entendido para asegurar que niñas y niños no hablen. Por eso, una de las reglas más importantes que los adultos pueden enseñar es simple y directa: ningún adulto debería pedirles que guarden un secreto entre los dos, y si alguien lo hace, es una señal de alarma que debe contarse de inmediato.

    El rol de las personas adultas cuidadoras es clave. No solo en lo que dicen, sino en lo que hacen. Cuando piden a un niño que no cuente algo a su madre o a su padre “para que no se molesten”, refuerzan el mismo patrón que usan quienes buscan ocultar situaciones dañinas. En cambio, cuando muestran coherencia y apertura —“si algo te preocupa, puedes contármelo”, “nada de lo que digas me hará quererte menos”—, construyen un ambiente donde los secretos pesados tienen más posibilidades de salir a la luz.

    También es importante que los adultos se esfuercen por no convertirse en una figura intimidante. Si las niñas y los niños perciben a la persona adulta como alguien que grita, castiga sin escuchar o minimiza lo que sienten, es menos probable que se acerquen a contarles algo que les incomoda. La prevención pasa por decirles que pueden hablar, pero también por demostrar con la actitud diaria que serán escuchados sin burlas ni juicios desproporcionados.

    Recomendaciones concretas para enseñar la diferencia entre secretos y sorpresas:

    1. Explique una regla sencilla y clara. Las sorpresas son para dar alegría y se cuentan en poco tiempo; los secretos que duelen, asustan o avergüenzan deben contarse siempre a un adulto de confianza.
    2. No pida nunca guardar secretos con niñas y niños. Evite frases como “que esto sea nuestro secreto”. Incluso cuando parezcan cosas pequeñas, estos pactos refuerzan la idea equivocada de que ocultar información entre un adulto y un niño puede ser normal.
    3. Invite a contar todo lo que incomode. Diga explícitamente: “Si alguien te pide guardar un secreto que te hace sentir incómodo, raro o triste, puedes contármelo. No te voy a regañar por decir la verdad”.
    4. Acoja lo que cuentan sin minimizar. Si un niño o una niña comparte algo que le preocupa, escuche con calma, agradezca que lo haya contado y busque apoyo profesional o institucional cuando sea necesario. Lo más importante es que sientan que no están solos.

    Distinguir entre secretos y sorpresas no es solo un juego de palabras; es una forma de cuidar la infancia. Cuando las niñas y los niños aprenden que nada que les haga daño debe permanecer en silencio, se fortalece su capacidad de pedir ayuda y de reconocer situaciones que vulneran sus derechos. Y al asumir los adultos su responsabilidad de no pedir secretos, de escuchar con respeto y de actuar ante cualquier señal de alarma, se construyen entornos más seguros y protectores.

    Recuerde, hablar de prevención del abuso sexual infantil es una tarea profundamente valiosa. No solo ayuda a reducir el sufrimiento de niñas y niños en el presente, sino que también aporta a la construcción de un futuro con adultos más libres, seguros y capaces de liderar una sociedad más justa y sana. Lo más importante es actuar: Escuchar, creer, reportar y proteger puede salvar una vida.

    En caso de sospechar una situación de presunto abuso sexual infantil, no dude en reportar:
    Instituto Colombiano de Bienestar Familiar: Línea 141, atencionalciudadano@icbf.gov.co
    Línea de Emergencias de Colombia: Línea 123
    Secretaría Distrital de Salud de Bogotá: Línea 106

    Le invitamos a ver este capítulo de Un Río de Preguntas, en el que abordamos el tema:

  • Así responden las audiencias a la oferta en TV y digital de Canal Capital

    Así responden las audiencias a la oferta en TV y digital de Canal Capital

    El crecimiento en televisión y plataformas digitales evidencia la conexión de Canal Capital con la ciudadanía y la efectividad de su estrategia de contenidos. Esto queda claro en las cifras contenidas en el Informe de Gestión Rendición de Cuentas a la Ciudadanía 2025 y será uno de los temas a desarrollar en el especial Rendición de Cuentas.

    Los esfuerzos de Canal Capital por fortalecer su presencia en la ciudad y responder a las necesidades de sus audiencias se reflejan en una respuesta positiva del público. Durante 2025, el alcance de los contenidos del canal aumentó tanto en televisión como en sus plataformas digitales, consolidando un modelo de circulación más acorde con los hábitos actuales de consumo audiovisual.

    Hombre de espaldas con una cámara al hombro

    En televisión, la franja Full Day del canal creció un 32% en rating, lo que significa que más hogares y personas estuvieron sintonizando el canal frente al total de la audiencia posible. Además, el alcance aumentó un 64%, es decir, creció el número de personas o dispositivos únicos que vieron el canal al menos una vez. El desempeño más destacado se presentó en la franja Prime o de horario estelar, donde el rating creció 43% y el alcance de audiencia aumentó 73%. 

    En lo digital, las transmisiones culturales también demostraron una fuerte conexión con las audiencias. Solo las transmisiones relacionadas con los Festivales al Parque alcanzaron 15.6 millones de reproducciones, ratificando la relevancia de estos eventos dentro de la programación del canal y su capacidad para convocar a amplios públicos tanto en televisión como en plataformas digitales.

    Genet Canal Capital

    En términos de participación, el canal logró un aumento significativo en las interacciones digitales. Durante el año se registró un crecimiento del 194%, alcanzando 8.8 millones de interacciones, lo que evidencia una mayor conversación y participación del público alrededor de los contenidos del canal.

    Estos resultados muestran que Canal Capital está llegando a más hogares, fortaleciendo la fidelidad de su audiencia habitual y atrayendo nuevos públicos interesados en su oferta cultural, informativa y de entretenimiento, ya sea que la disfruten frente a la pantalla de televisión o en sus dispositivos móviles.

    Si quieres conocer más acerca de esta cercana relación del canal público de Bogotá con la ciudadanía, consulta el documento completo del Informe de Gestión Rendición de Cuentas a la Ciudadanía 2025, que ya se encuentra publicado y alojado también en Espacios de Participación y acompáñanos en nuestro especial de Rendición de Cuentas el próximo 26 de marzo en nuestra sede digital y el sábado 28 en nuestra pantalla de televisión.

  • Actualización tecnológica, otro avance de Canal Capital en 2025

    Actualización tecnológica, otro avance de Canal Capital en 2025

    En 2025, Canal Capital avanzó en la modernización de su infraestructura y en la incorporación de nuevas herramientas digitales. Estos avances hacen parte del especial de Rendición de Cuentas que se emitirá el próximo 26 de marzo en canalcapital.tv y el sábado 28 de marzo en la señal de televisión.

    Los logros del canal durante 2025 también han estado acompañados por un proceso de actualización tecnológica que busca fortalecer su capacidad de operación y su presencia en el ecosistema audiovisual. La incorporación de herramientas digitales ha sido clave para apoyar la producción de contenidos, entender mejor a las audiencias y facilitar la distribución de los contenidos en diferentes plataformas.

    cámara Canal Capital

    Gracias a estos cambios, el canal avanza hacia un modelo cada vez más digital e integrado, en línea con las transformaciones de la industria de los medios y con las nuevas formas en que las audiencias consumen contenidos audiovisuales.

    En este proceso, la modernización de la infraestructura tecnológica ha sido fundamental. Canal Capital adquirió y renovó equipos especializados en áreas estratégicas como audio y video, sistemas de transmisión, procesamiento de señales y servidores, entre otros elementos esenciales para la operación técnica del canal.

    Estas mejoras permiten optimizar los procesos de trabajo, fortalecer la producción de contenidos y garantizar la continuidad de la operación con estándares técnicos modernos. Además, contribuyen a mejorar la calidad de los contenidos y a facilitar su circulación tanto en la señal de televisión como en los entornos digitales.

    De esta manera, la actualización tecnológica no solo representa una mejora en la infraestructura del canal. También es un paso clave para fortalecer su misión como medio público. Al mejorar sus capacidades técnicas y digitales, Canal Capital continúa avanzando hacia una producción y distribución de contenidos más eficiente, innovadora y cercana a las necesidades de sus audiencias.

    Si quieres tener mayor información te invitamos a consultar el documento completo del Informe de Gestión Rendición de Cuentas a la Ciudadanía 2025, que ya se encuentra publicado y alojado también en Espacios de Participación y a acompañarnos en nuestro especial de Rendición de Cuentas el próximo 26 de marzo en canalcapital.tv y el sábado 28 en nuestra pantalla de televisión.

  • En Canal Capital, Bogotá y sus comunidades son protagonistas

    En Canal Capital, Bogotá y sus comunidades son protagonistas

    Canal Capital ha fortalecido su programación para reflejar la diversidad de Bogotá y dar espacio a las voces, historias y realidades de sus comunidades. Acompáñanos este 26 de marzo en nuestra sede digital y el sábado 28 en nuestra pantalla de televisión en nuestro especial Rendición de Cuentas 2025 y sigamos hablando de este tema. 

    Bogotá es una ciudad diversa, dinámica y en constante transformación. En sus barrios conviven múltiples culturas, generaciones, identidades y formas de vivir la ciudad. En ese contexto, uno de los principales retos de la televisión pública es representar esa diversidad y ofrecer contenidos que conecten con las realidades de la ciudadanía.

    Con este propósito, Canal Capital ha orientado su estrategia editorial a poner a Bogotá y a sus comunidades en el corazón de su programación. Esto significa contar historias que nacen en los territorios, visibilizar las experiencias de distintos grupos sociales y generar espacios donde las personas puedan verse reflejadas.

    gente Bogotá

    Durante 2025, el canal consolidó una oferta de contenidos que busca acercarse a la vida cotidiana de la ciudad. A través de programas informativos, culturales, deportivos y de entretenimiento, Canal Capital ha dado voz a comunidades, artistas, líderes sociales, jóvenes, mujeres y distintos colectivos que hacen parte del tejido social de Bogotá.

    El alcance de esta apuesta también se refleja en la capacidad de producción del canal. Durante el año, Canal Capital, incluyendo los contenidos del canal infantil y juvenil eureka, produjo más de 121 mil minutos originales de contenidos informativos, culturales, deportivos y de interés público, una cifra que evidencia el esfuerzo por ofrecer programación diversa y cercana a las audiencias.

    Estos contenidos no solo buscan informar o entretener. También permiten visibilizar las realidades sociales, culturales y políticas de la capital, reconociendo la pluralidad de voces que hacen parte de la ciudad.

    La cobertura de eventos culturales también ha sido una parte importante de esta estrategia. Transmisiones especiales de encuentros como los Festivales al Parque y la Feria Internacional del Libro de Bogotá han permitido que miles de personas sigan estos espacios desde la televisión o desde plataformas digitales, ampliando el acceso a la cultura y fortaleciendo el vínculo con la ciudadanía.

    El impacto de esta producción también ha sido reconocido en el sector audiovisual. A lo largo del año, los contenidos del canal obtuvieron 13 premios y 26 nominaciones en eventos internacionales de la industria, logros que reflejan la calidad del trabajo realizado por sus equipos periodísticos y de producción.

    De esta manera, Canal Capital reafirma su compromiso con una televisión pública cercana a la gente, donde Bogotá y sus comunidades no solo aparecen en pantalla, sino que se convierten en las verdaderas protagonistas de sus contenidos.
    Si quieres tener mayor información te invitamos a consultar el documento completo del Informe de Gestión Rendición de Cuentas a la Ciudadanía 2025, que ya se encuentra publicado y alojado también en Espacios de Participación y a acompañarnos en nuestro especial el próximo 26 de marzo en nuestra sede digital y el sábado 28 en nuestra pantalla de televisión.