Para Nicoyembe, Bogotá no ha sido solo un lugar de paso, sino el territorio donde su proyecto artístico tomó forma y sentido. Aunque sus raíces están profundamente ligadas a las costas colombianas, fue en la capital donde encontró los espacios, los maestros y los escenarios que marcaron el rumbo de su carrera musical y cultural.
“Bogotá ha sido el epicentro de mi historia musical, porque yo no hice música en mi tierra ni en otras regiones; fue aquí donde realmente empecé a hacer música”, afirma el artista, al recordar su llegada a la ciudad y el impacto que tuvo el encuentro con grandes referentes de la danza, el folclore y la música tropical.
Una identidad musical de raíz colombiana forjada en Bogotá
En la capital compartió escenarios y procesos creativos con figuras clave de la cultura colombiana y latinoamericana. Tocó folclore junto a la maestra Delia Zapata Olivella, colaboró con Eddy Martínez, pianista reconocido por su paso por la Fania, y fue parte de orquestas de gran trayectoria como la que lideró Lucho Bermúdez en su etapa conocida como La Tropibomba.
Estas experiencias consolidaron una decisión artística de apostar por el folclore como una forma de memoria y proyección cultural.
“Mi inclinación definitiva fue hacia el folclore, para dejar a futuro un legado y mostrarle a las nuevas generaciones de dónde venimos y cuáles son nuestras raíces”, señala Nicoyembe, quien ha construido un repertorio que dialoga con las tradiciones del Caribe y del Pacífico colombiano, tanto en su zona norte como en el sur.
Sonidos ancestrales de las costas en la capital
En ese proceso, barrios como La Candelaria se convirtieron en un núcleo fundamental de su desarrollo artístico. Allí, entre restaurantes, centros culturales y sedes históricas de danza folclórica, se tejió buena parte del movimiento cultural que alimentó su obra.
“La Candelaria ha sido uno de los barrios más culturales de Bogotá; en estas calles se fortaleció durante años la música y la danza tradicional”, recuerda el músico, al destacar el legado de Delia Zapata Olivella como pionera de la cultura afrocolombiana en la ciudad.
La propuesta sonora de Nicoyembe se caracteriza por la fusión. Sus composiciones integran ritmos del Pacífico, como las marimbas tradicionales, con elementos del Atlántico, sin encasillarse en una sola región. Las letras evocan la infancia, la cotidianidad y las vivencias del Chocó, mientras los arreglos dialogan con múltiples aires del folclore nacional, creando una identidad musical diversa y representativa.

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El Festival Centro reconoce la obra musical de Nicoyembe
Este enorme recorrido ha sido reconocido por el Festival Centro, evento que el artista considera el más importante de Bogotá en materia musical. El homenaje recibido, con el respaldo de la Fundación Gilberto Alzate Avendaño, representa para Nicoyembe un reconocimiento a décadas de trabajo acompañando grupos de danza, universidades y procesos culturales en la ciudad.
Más allá del baile y la celebración, su música busca generar conciencia sobre el valor del patrimonio sonoro colombiano. “Mi música es cultural, puede ser para rumbear y divertirse, pero sobre todo muestra de dónde nacen mis canciones y nuestras tradiciones”, concluye el artista, reafirmando su compromiso con la difusión y preservación de las raíces musicales del país.
El sonido de Nicoyembe recorrerá el Festival Centro en la pantalla de Canal Capital, donde podrá seguir este encuentro de ritmos del Pacífico y el Caribe en www.canalcapital.tv y por Claro 116, ETB 256, DIRECTV 143, Movistar 164 y 113, TDT y Tigo 105, como parte de una celebración musical que conecta raíz y ciudad.

