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El fútbol llevó a dos venezolanas a emprender y crecer en Bogotá

El fútbol abrió la puerta a un emprendimiento en Bogotá que hoy une la pasión mundialista con los sabores de la cocina venezolana.

Una idea nacida en plena fiebre mundialista se transformó en un negocio gastronómico que hoy tiene sabor propio en Bogotá.

Cuando juega la Selección Colombia, Bogotá cambia de color. Las camisetas amarillas, las banderas y la emoción colectiva convierten cada partido en una fiesta que también mueve historias de trabajo, integración y emprendimiento. Una de ellas es la de Verónica Navarro y Caro Acosta, dos venezolanas que encontraron en el fútbol la oportunidad para empezar de nuevo.

Verónica, periodista, y Caro, chef profesional, llegaron a Colombia impulsadas por la crisis económica de su país. Tras un paso por Cúcuta, eligieron Bogotá para reconstruir su proyecto de vida. Aquí descubrieron que la pasión futbolera de la ciudad también podía convertirse en una oportunidad para salir adelante.

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El punto de quiebre llegó con el Mundial de Rusia 2018. Mientras millones de personas seguían cada partido, ellas comenzaron a fabricar banderas de las selecciones participantes. Lo que nació como una apuesta para aprovechar la fiebre mundialista terminó convirtiéndose en el impulso económico que necesitaban para estabilizarse y dar el siguiente paso.

Del aliento en la tribuna al sabor de la parrilla

Con los ingresos obtenidos durante el Mundial pudieron invertir en nuevos procesos de producción, pasar de las banderas artesanales a los productos sublimados y retomar el sueño que siempre había acompañado a Caro: la cocina. Así nació Punto Criollo Parrilla, un emprendimiento que mezcla tradición venezolana con el gusto de los bogotanos por la comida al carbón.

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Hoy, mientras la ciudad vuelve a vestirse de amarillo cada vez que juega la Tricolor, ellos siguen acompañando esa celebración desde su negocio.

Para Verónica, cada partido confirma que el fútbol tiene la capacidad de unir a las personas más allá de las fronteras. Lo que comenzó con unas cuantas banderas durante un Mundial hoy es una historia de resiliencia, cultura y emprendimiento, en la que el deporte no solo despierta emociones en la tribuna, sino que también puede cambiar el rumbo de una vida.

*Foto: Captura de pantalla capítulo 19 de Desde Nuestra Cancha

*Contenido financiado por el Fondo Único de TIC

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