A finales de los 90 y comienzos de los 2000, millones de jóvenes se acercaron al punk, al rap y al metal gracias a un personaje muy particular: un skater digital. Mientras otros videojuegos se enfocaban en disparos o carreras, Tony Hawk’s Pro Skater convirtió la música en parte esencial de la experiencia de juego. Hoy, en Descongelados, le contamos cómo es que montar tabla en Play cambió para siempre la historia de la música y los videojuegos.
Desde que se publicó en 1999, Pro Skater quiso capturar la esencia verdadera del skateboarding, así que confeccionaron un soundtrack repleto de bandas punk, ska, hardcore y rap que en ese momento circulaban en las escenas locales.
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Nombres como Dead Kennedys, Suicidal Tendencies o Primus, fueron algunas de las escogidas para la primera edición. Pero no fue sino en su segunda entrega cuando la fórmula realmente explotó. Nombres como Rage Against the Machine, Bad Religion o Public Enemy, hicieron que los jóvenes de la época, escucharan punk, hardcore y rap por primera vez en sus vidas.
Bandas como Goldfinger, incluso, atribuyen parte de su éxito a esta franquicia. Su canción “Superman”, incluída en Pro Skater 2, fue favorita entre los fans del juego, motivándolos a comprar CDs, merch y hasta boletas para verlos en concierto.
Más adelante, videojuegos como GTA, Fifa o Need For Speed, le pusieron especial atención a sus soundtracks, logrando momentos inolvidables en la experiencia gamer.
Más de 25 años después, Tony Hawk’s Pro Skater no solo es recordado por su jugabilidad, sino por haber documentado una época específica de la cultura alternativa. Una donde el skate y la música convivían en el mismo imaginario juvenil, mucho antes de que el algoritmo decidiera qué debía escuchar cada persona.
¿Y usted qué bandas conoció gracias a Tony Hawk?
Imagen tomada de la página web tonyhawkthegame

