Signos en red

Autor: Andrés Salazar

  • ¿Solo nos importa el folclor cuando muere alguna estrella de nuestra música?

    ¿Solo nos importa el folclor cuando muere alguna estrella de nuestra música?

    Hay personas que despotrican de la cumbia y la música autóctona colombiana, pero cuando muere uno de sus artistas insignia, salen orgullosos a hacer homenajes a lo que nos representa y a hablar de la importancia de su obra. Y luego también están los que por querer “salvar las buenas costumbres y tradiciones” terminan segregando nuevas manifestaciones folclóricas que lejos de borrar tradición buscan un lugar de respeto y visibilidad.

    Que la tradición no pelee con la diversidad. Que las músicas tradicionales de nuestro país, habitadas y lideradas principalmente por hombres, no sean ajenas a lo que hasta hoy se conoce como lo diferente, “lo raro”. Que cada vez el respeto por las raíces musicales y culturales de la cumbia, el currulao y el bullerengue no signifique el desprestigio por afrotravestis artistas y minorías dentro de las minorías que buscan un lugar dentro de este universo. Y que tampoco nos acordemos de que existe el folclor colombiano cada vez que muere uno de sus más grandes exponentes…

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    Hace ya unos días que falleció doña Totó La Momposina y desde su partida hay algo que me ha llamado la atención particularmente. Y es que claro, con la triste noticia, la manifestación de amor por nuestras tradiciones musicales floreció con un ímpetu que pareció diluirse fácilmente con el paso de los días.

    ¿Qué tanto conocemos de nuestra música, de sus raíces, de sus exponentes, corrientes o manifestaciones? ¿Qué tanto apoyamos el folclor hecho en Colombia? ¿Qué tan interesados estamos en visibilizar, promulgar, perpetuar y consumir músicas tradicionales de nuestro país?

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    Esta es una autocrítica, es un llamado a descubrir o preocuparnos más por conocer la música tradicional y folclórica de un lugar que, en cualquier parte de su territorio es rico en tradición oral y musical; Ojalá demostráramos ese orgullo por lo que nos atraviesa culturalmente siempre, sea usted el más acérrimo de los metaleros, una apasionada de la electrónica o un fanático del rap; y no solo cuando los pioneros empiezan a irse de este mundo, haciedo videos o posts de algo que antes criticaban o poco les importaba.

    He tenido la dicha de participar activamente en muchas ediciones del Festival Colombia al Parque y en espacios como ese es donde logro entender muchos de los retos que enfrenta este sector de la música local, pero, al mismo tiempo, también comprendo el poder que tiene, la cantidad de propuestas valiosas, competentes, de buen nivel, que más allá de figurar en escenarios mainstream o comerciales, luchan por preservar identidad, por contar historias propias, por llegarle a nuevos públicos y por mostrar que no hay que apoyar lo nuestro por ser nuestro, sino porque es bueno.

  • La música en los videojuegos: Tony Hawk’s Pro Skater

    La música en los videojuegos: Tony Hawk’s Pro Skater

    A finales de los 90 y comienzos de los 2000, millones de jóvenes se acercaron al punk, al rap y al metal gracias a un personaje muy particular: un skater digital. Mientras otros videojuegos se enfocaban en disparos o carreras, Tony Hawk’s Pro Skater convirtió la música en parte esencial de la experiencia de juego. Hoy, en Descongelados, le contamos cómo es que montar tabla en Play cambió para siempre la historia de la música y los videojuegos.

    Desde que se publicó en 1999, Pro Skater quiso capturar la esencia verdadera del skateboarding, así que confeccionaron un soundtrack repleto de bandas punk, ska, hardcore y rap que en ese momento circulaban en las escenas locales.

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    Nombres como Dead Kennedys, Suicidal Tendencies o Primus, fueron algunas de las escogidas para la primera edición. Pero no fue sino en su segunda entrega cuando la fórmula realmente explotó. Nombres como Rage Against the Machine, Bad Religion o Public Enemy, hicieron que los jóvenes de la época, escucharan punk, hardcore y rap por primera vez en sus vidas. 

    Bandas como Goldfinger, incluso, atribuyen parte de su éxito a esta franquicia. Su canción “Superman”, incluída en Pro Skater 2, fue favorita entre los fans del juego, motivándolos a comprar CDs, merch y hasta boletas para verlos en concierto. 

    Más adelante, videojuegos como GTA, Fifa o Need For Speed, le pusieron especial atención a sus soundtracks, logrando momentos inolvidables en la experiencia gamer. 

    Más de 25 años después, Tony Hawk’s Pro Skater no solo es recordado por su jugabilidad, sino por haber documentado una época específica de la cultura alternativa. Una donde el skate y la música convivían en el mismo imaginario juvenil, mucho antes de que el algoritmo decidiera qué debía escuchar cada persona.

    ¿Y usted qué bandas conoció gracias a Tony Hawk?

    Imagen tomada de la página web tonyhawkthegame

  • ¿La gente está dejando de ir a conciertos o simplemente ya no se puede ir a todo? La “fiebre de los puntos azules” en los conciertos

    ¿La gente está dejando de ir a conciertos o simplemente ya no se puede ir a todo? La “fiebre de los puntos azules” en los conciertos

    Hace unos días leí un reportaje en un diario estadounidense que hablaba de la “Blue Dot Fever” o la “fiebre de los puntos azules”, un fenómeno que da cuenta de la cancelación masiva de conciertos en Norteamérica, la modificación de los shows y la baja venta de boletería para varios de ellos. Y si bien no es una pandemia cultural, sí empieza a convertirse en un virus que poco a poco va afectando no solo al mercado estadounidense sino a varias regiones del continente, incluyendo a Colombia por supuesto.

    Se le llama “fiebre de los puntos azules” pues surge de los puntos color azul que quedan marcados en los mapas de boletería cuando asientos o localidades quedan libres, desocupadas o sin vender, lo cual, para el caso de Estados Unidos, sucedió en shows como los de Post Malone, Zayn Malik o Kid Kudi, quienes tuvieron que cancelar fechas, modificar sus espectáculos y hasta mudarse de locación. En México, por ejemplo, conciertos como los de Los Ángeles Azules, Leo Rizzi o Ximena Sriñana pasaron por lo mismo; y aquí, en Colombia, la fiebre afectó a nombres importantes como Portugal the Man y Pulp, conciertos anunciados y tristemente cancelados a días de su lanzamiento. ¿La causa? Sí, la baja venta de boletas.

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    Surgen entonces las preguntas: 

    ¿Se trata de precios excesivamente altos?

    ¿Nos acostumbramos a precios post pandemia, o sea, bajos?

    ¿La burbuja de euforia por querer estar en todos los eventos musicales, ya explotó?

    ¿La gente está priorizando ver un solo concierto gigante al año en lugar de cinco medianos?

    ¿Los artistas están tocando en escenarios más grandes de los que realmente pueden llenar?

    ¿La música en vivo de gran formato se está convirtiendo en un privilegio?

    ¿Los festivales están compitiendo contra las giras de estadios de artistas globales?

    Muchas dudas salen a la luz y la respuesta concreta pareciera no estar a la vista. Lo que sí es claro es que variables como el aumento del 45% (aprox) en los precios de boletería, sumado a la saturación de conciertos, las posturas poco realistas de artistas y la economía retraída de los consumidores, están dejando cada vez más “puntos azules” en la mega industria del entretenimiento musical en vivo, uno de los más rentables, hasta el momento. Y si bien esta no es una crisis uniforme, pues hay eventos que agotan todas sus entradas, sí es un momento de cambio de comportamiento del público.

  • La importancia de la Filarmónica en Rock Al Parque

    La importancia de la Filarmónica en Rock Al Parque

    El rock siempre ha sido sinónimo de distorsión, volumen y rudeza, pero en algunas ocasiones, se permite ser expansivo y dinámico. En 2019, el Festival Rock al Parque y la Orquesta Filarmónica de Bogotá prepararon el concierto de cierre por los 25 años del festival, haciendo un repaso por ocho clásicos del rock en español y así, celebrando las infinitas posibilidades del género en nuestro idioma. Hoy, en Descongelados, le contamos esa historia. 

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    Si bien Rock al Parque desde su nombre anuncia una curaduría rockera, el festival siempre ha tenido intenciones de expandir sus horizontes y acercar públicos de diferentes gustos musicales. Uno de ellos, ha sido el del formato sinfónico.

    El inicio de un duo sin igual

    En 2005 fue Kraken quienes subieron por primera vez a más de 80 músicos a la tarima, para interpretar versiones orquestadas de su catálogo. “Vestido de Cristal”, “Lenguaje de mi Piel” y “Frágil al Viento”, sonaron con arreglos de cuerdas, vientos y percusión. Curiosamente, ese mismo año, también se presentaría Apocalyptica, banda finlandesa de metal sinfónico.

    Pero no fue sino hasta 2019, para celebrar los 25 años de Rock al Parque, que se organizó un show especial de cierre. Con 97 músicos en tarima, La Orquesta Filarmónica de Bogotá recibió a Robi Draco, Aterciopelados, Café Tacvba, Control Machete, Los Amigos Invisibles, Estados Alterados, Pedro Aznar, La Derecha y Kraken, para cantar juntos clásicos como “Penélope”, “Maligno”, “¿Me Comprendes Mendes?”, entre otras, en arreglos orquestales. 


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    Con Sandra Meluk como directora y Andrés Felipe Jaime a la batuta, la Filarmónica y Rock al Parque demostraron que dos lenguajes pueden habitar el mismo espacio: lo académico y el rock, las orquestas y las guitarras; y así, estrechando la relación entre públicos aparentemente diversos y alejados. 

    Este año se celebrarán los 30 años de Rock al Parque y esperamos muchas sorpresas como esta. ¿Conocía esta historia?

  • ¿Por qué existe el pelo largo en el heavy metal?

    ¿Por qué existe el pelo largo en el heavy metal?

    Más allá del cuero, los tatuajes y los taches, si algo ha caracterizado a los metaleros ha sido su pelo largo. Melenas icónicas que, desde los 70, han marcado la imagen de una cultura que no hace concesiones ni se doblega ante las tendencias. Pero ¿alguna vez se ha preguntado el por qué este peinado? Hoy, en Descongelados, le contamos.

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    El metal, antes de llamarse metal, surgió como la corriente oscura y pesada del rock, y, así mismo, adoptó mucho de la estética hippie de los años 60. El pelo largo y la ropa ancha le hacían frente a los rapados militares y a la pulcritud corporativa que se popularizó durante la Guerra de Vietnam, convirtiéndose en banderas políticas de la juventud de la época.

    Artistas como The Doors, Led Zeppelin, Jimi Hendrix o incluso ABBA fueron clave en apropiarse de este estilo, pero cuando llegó Black Sabbath, la cosa cambió. El mismo pelo largo se vio complementado por ropa negra, interés por el oscurantismo y letras sobre brujas y magos.

    El nuevo estilo del ‘Hair Metal’

    Rápidamente, el pelo largo se fue asociando al metal, a sus posturas antiguerra, al rechazo del sistema e incluso a su interés por las culturas nórdicas y medievales.

    Los cortes de pelo en el metal han evolucionado a la par del género, pasando por las rastas del nu metal, los flequillos del metalcore e incluso dándole nombre a un estilo entero: el “hair metal”.

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    Estilizar el pelo siempre ha sido sinónimo de libertad individual y de identificación con una cultura en la cual se comparten valores.

    Sea por estética, por cultura o porque le da superpoderes como Sansón, tal vez lo importante es no quedarse calvo. Como decía Jack Owen de Cannibal Corpse: “para eso, mejor raparse”.

    Y usted, ¿a qué cree que se debe el pelo largo en el metal?

  • Ni reguetón ni vallenato, la canción para celebrar a la Sele siempre será “Colombia tierra querida”

    Ni reguetón ni vallenato, la canción para celebrar a la Sele siempre será “Colombia tierra querida”

    Estamos en época de Mundial. Por fin, después de 4 años volvemos a fijar gran parte de nuestra atención en el deporte más lindo y sufrido del mundo, el fútbol. Pero esta vez la emoción es mucho mayor pues tras 8 años de ausencia, la selección Colombia regresa a, ojo: la cita mundialista…

    Después de esas ilusionadas en 2014 y 2018, y esa tusa colectiva de la final de la copa américa en 2024, volvemos a abrir el baúl de las emociones para sacar la esperanza, la alegría y la ilusión (aunque siendo realistas pues…)

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    Pero hablando de emociones, si hay algo que me mueve las fibras de esta temporada futbolera, es la música. Me acuerdo estando bien chinche viendo partidos del Mundial 98, poniéndole atención a las pintorescas narraciones de William Vinasco Ché o Edgar Perea, pero sobre todo, lleno de un orgullo extraño para mí con la canción que sonaba cuando la Sele hacía un gol o se acababa el partido con victoria para los nuestros: Colombia Tierra Querida.

    Y aquí es donde aparece el maestro Luis Eduardo Bermúdez Acosta, don Lucho Bermúdez, quien fue, entre otras cositas, el precursor de la modernización de la música tradicional colombiana y quien la ubicó en el panorama global.

    La música como puerta a la unión

    Esa canción, publicada en 1970, fue, es y será la canción de celebración cuando de selección colombia se trata. No existe otra con tal poder de júbilo y de sentimiento patrio colectivo. No ha nacido otro himno futbolero que nos haga llorar y que nos hermane tanto como esa

    Podrán montarse en este bus reguetoneros con canciones sosas y que sí, algo mueven por la moda. O vallenateros con jolgorio y pachanguería. O uno podría pensar también en Colombia Caribe de Francisco Zumaqué, aunque de esa solo emociona el comienzo.

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    Pero nada se le compará jamás a celebrar una victoria mundialista o un gol en instancias definitivas, escuchando esos primeros acordes de porro sabanero, vientos, maracas, timbal, campana, cumbia y la hermosa voz de Matilde Díaz diciendo: “Colombia tierra querida, himno de fe y armonía… Cantando, cantando yo viviré, Colombia tierra  querida”.

    Tal vez es uno de los pocos momentos donde uno puede mirar al lado y sentir identidad colectiva, fé en el otro, fraternidad a pesar de la diferencia, amor por la victoria de lo que sentimos como propio, esperanza en esta tierra querida

  • ¿Cómo “Tu Cumpleaños” de Diomedes Diaz se convirtió en el himno cumpleañero colombiano?

    ¿Cómo “Tu Cumpleaños” de Diomedes Diaz se convirtió en el himno cumpleañero colombiano?

    En 2015, datos de Spotify mostraron que “Tu Cumpleaños” de Diomedes Díaz se escuchaba más veces en Colombia que la canción original de “Happy Birthday”. Y no es sorpresa: esa melodía de acordeón le ha dado alegrías a generaciones enteras de cumpleañeros en el país.

    Por eso hoy, en Descongelados, le contamos la historia de esta canción, para celebrar el natalicio del Cacique de La Junta.

    “Tu Cumpleaños”, dicen, fue un encargo de Felipe Eljach, empresario cartagenero y amigo cercano de Diomedes, para el cumpleaños de su esposa, Esperanza Ruiz, quien celebraba el 1 de diciembre.

    Un trágico encargo

    Los saludos en la música vallenata han sido siempre tradición e incluso un negocio. Se dice que Diomedes podía ganar hasta 800 millones de pesos al año grabando saludos en sus canciones. Para la señora Esperanza, sería una canción entera.

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    Desafortunadamente, ni Felipe Eljach ni su esposa pudieron escucharla. Detrás del empresario cartagenero se escondía una red de narcotráfico vinculada a la bonanza marimbera del Caribe colombiano, que terminó en la trágica muerte de la pareja el 7 de mayo de 1987, a manos de sicarios.

    El origen de un himno

    “Tu Cumpleaños” se publicaría el 28 de mayo de ese mismo año, en el álbum Incontenibles. Veinte días después del fallecimiento de la pareja y apenas días después del cumpleaños número 30 del compositor guajiro.

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    En la extensa discografía de Diomedes donde hubo otras ocasiones para celebrar natalicios, como “26 de Mayo”, donde narra su propia vida, o “Mi Primera Cana”, en la que describe con gracia el inicio de su vejez.

    Son embargo, haya sido un encargo trágico o no su origen, “Tu Cumpleaños” se metió en la cotidianidad de los colombianos, que la hicieron propia hasta el punto de desplazar el tradicional “japi verdei”.

    ¿A usted le han cantado el cumpleaños de Diomedes?

  • Escarcha, ¿la primera Girl Band colombiana?

    Escarcha, ¿la primera Girl Band colombiana?

    Antes de Factor X o La Voz, existió en Colombia un reality llamado Popstars. Un formato que buscaba a las jóvenes más talentosas del país para formar un supergrupo musical. Fue ahí donde nació Escarcha, la primera girl band colombiana. Hoy, en Descongelados, recordamos su historia y su éxito “Bum Bum”.

    A inicios de los 2000, el fenómeno de las boy bands y las estrellas pop estaba en su auge. NSYNC, Destiny’s Child y Britney Spears arrasaban en la radio, los premios y las ventas en todo el mundo. En Colombia, Shakira demostraba que también se podía alcanzar ese nivel de éxito cantando en español.

    En 2002, un canal privado de tv colombiana lanzó Popstars, reality en formato de concurso donde cientos de mujeres, entre los 17 y 22 años, audicionaban para convertirse en ese próximo supergrupo pop.

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    Tras ser escuchadas y entrenadas por los jurados Yolanda Rayo, Iván Benavides y Julio Correal, se seleccionó a cinco finalistas: Carolina Gaitán, Laura Mayolo, Natalia Bedoya, Isa Mosquera y Vanessa Noriega, quienes conformaron lo que conoceríamos como Escarcha.

    @canalcapital 👀🎤 Una coreografía en la sala, un coro pegajoso y un grupo que lo era TODO. ¿Se acuerda de Popstars? ¿De Escarcha? Hoy en #LaNeveraSonora ♬ sonido original – Canal Capital 📺

    Escarcha conquistó al país con su éxito “Bum Bum”, una descarga enérgica de rock con tintes latinos que marcó la banda sonora de Colombia en los 2000.

    La banda lanzó únicamente dos álbumes, su debut homónimo y “Siempre hay algo más”, antes de disolverse en 2004. Hoy, cuatro de sus integrantes originales se dedican al mundo de las artes y el entretenimiento, desde la locución hasta el teatro musical, e incluso participando en grandes producciones como Encanto de Disney.

    Escarcha no fue la girl band colombiana que muchos esperaban, pero definitivamente guarda un lugar especial en la memoria de toda una generación.

    Y usted, ¿qué recuerda de Escarcha?

    Foto: YouTube – Escarcha

  • Así nació “Waka Waka”, el himno de los Mundiales

    Así nació “Waka Waka”, el himno de los Mundiales

    Sí sí, canciones sobre fútbol hay muchas y muy buenas, pero todos sabemos que la gran canción mundialista es el “Waka Waka”, de Shaki shak. Sobre ritmos y guitarras africanas, e interpolando un éxito camerunés de los años 80, esta canción se convirtió no solo en la más exitosa en la historia de los mundiales de fútbol, sino también en una de las más populares del siglo XXI. Hoy, en Descongelados le echamos un cuento sobre su historia.

    Cuando la FIFA anunció que el Mundial de 2010 se celebraría en Sudáfrica, también comenzó la búsqueda de una canción oficial. Un reto nada fácil, crear un himno que representara el primer campeonato realizado en territorio africano (de las vuvuzelas hablamos después). Curiosamente, la decisión no recayó en un artista local, sino en una superestrella colombiana, a más de 11.000 kilómetros de Johannesburgo: de Quilla para el mundo, Shakira.

    Producida por John Hill (no confundir con Jonna Hill) y con el apoyo de la banda sudafricana Freshlyground, “Waka Waka” tomó como base “Zamina Mina”, un éxito ochentero de los cameruneses Golden Sounds. Sumando elementos del soukous, la rumba congoleña y el pop, lograron construir una súper canción que sonaba épica, esperanzadora y, sobre todo, global. Así no entendiéramos ni papa de lo que decía.

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    “Waka Waka” llegó al número uno en decenas de países y vendió millones de copias, convirtiéndose en la canción más exitosa de los mundiales y ayudando a poner elementos de la cultura africana en el mainstream global. Sin embargo, no estuvo exenta de polémicas.

    ¿Cómo era posible que una artista colombiana y blanca terminara representando un Mundial celebrado en África? ¿Se le dio crédito suficiente a Golden Sounds?

    Sobre la segunda pregunta sí hay una respuesta clara: con el tiempo, Golden Sounds fueron acreditados como coautores de “Waka Waka” y remunerados en consecuencia. Sobre si Shakira debía o no haber sido la elegida para representar la cultura sudafricana, probablemente podríamos quedarnos horas discutiéndolo. 

    Lo que sí es indiscutible es el impacto de “Waka Waka”. La canción marcó un hito en la cultura popular y, hasta hoy, sigue siendo recordada como el gran himno de los mundiales, incluso después de que Shakira participara también en otras ediciones del campeonato y por encima de otras joyas futboleras como La copa de la vida de Ricky Martin.

    ¿Qué recuerdos tienen ustedes con el “Waka Waka”?

  • El rock en español está de luto: falleció el Indio Solari a sus 77 años

    El rock en español está de luto: falleció el Indio Solari a sus 77 años

    Carlos Alberto Solari, nacido en Paraná, Entre Ríos, un 17 de enero de 1949, tuvo siempre una filosofía clara: la de la total independencia y control estético de su vida y procesos creativos. En 1975 fundó Patricio Rey y los Redonditos de Ricota, una de las bandas claves para entender el rock y la contracultura argentina de las últimas décadas.

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    Con canciones como ‘JiJiJi’ o álbumes como ‘OKTUBRE‘, Solari describió la Argentina post-dictadura, las confusiones políticas tras la guerra de las Malvinas, y retrató mediante metáforas y poesía, la noche y la bohemia. 

    Más adelante, y tras la disolución de Los Redondos en 2001, se embarcó en proyectos nuevos, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado y El Míster y los Marsupiales Extintos. En 2016 dio noticias de su enfermedad durante un concierto: “no es cáncer ni SIDA, es el Mr. Parkinson”.

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    La enfermedad avanzó rápidamente y lo obligó a retirarse de los escenarios en 2023, para finalmente darle un último aliento en la madrugada del 5 de junio.

    El Indio Solari será recordado como un ícono del rock argentino, un referente de la literatura de vanguardia y un terco absoluto. Su obra defendió la independencia creativa y la libertad.

    Hoy lo recordamos. Paz en su tumba.