Hay quienes encuentran inspiración en los grandes viajes, las historias épicas o los momentos extraordinarios, la banda Nicolás y los Fumadores eligió otro camino: mirar con atención los pequeños instantes que casi siempre pasan desapercibidos.
Un trayecto en TransMilenio, una conversación entre amigos, el desamor, la incertidumbre de crecer, una fiesta que no salió como se esperaba o simplemente esos días en los que la vida parece avanzar sin instrucciones, todo eso, que para muchos hace parte de la rutina, para la banda bogotana termina convirtiéndose en canciones.
Quizá por eso su música conecta con tanta facilidad, porque detrás de cada instrumento hay historias que no buscan idealizar la realidad, sino retratarla con humor, melancolía y una honestidad que pocas veces necesita adornos.
Nicolás y los Fumadores encontró belleza en aquello que normalmente consideramos ordinario y convirtió la cotidianidad de la ciudad en el corazón de su propuesta artística.


Cuando la ciudad es una inspiración para escribir canciones
Bogotá no aparece únicamente como un escenario dentro de las canciones de Nicolás y los Fumadores, en realidad, es un personaje más.
Sus calles, el transporte público, los bares, los encuentros con amigos, las despedidas y las pequeñas derrotas de la vida adulta alimentan un universo donde cualquiera puede sentirse identificado.
La banda retrata una ciudad imperfecta, caótica y profundamente humana, sin caer en dramatismos excesivos, al contrario, encuentra en el humor una manera de enfrentar la frustración y en la ironía una forma de hablar sobre el desamor, la ansiedad o la incertidumbre.
Su sonido también refleja libertad creativa, aunque suele ubicarse dentro del rock alternativo, un oyente puede categorizar su propuesta entre el indie, jazz, o el post-punk, a causa de las influencias que alimentaron su estilo.

El humor como forma de resistir
En las canciones de Nicolás y los Fumadores siempre parece existir un equilibrio entre la risa y la nostalgia.
No esconden la tristeza, pero tampoco la convierten en tragedia, prefieren observarla con cierta distancia, burlarse de la mala suerte, aceptar los errores y encontrar en ellos nuevas historias por contar; esa mezcla entre melancolía y humor ha terminado convirtiéndose en uno de sus sellos más reconocibles.
Escuchar a Nicolás y los Fumadores se parece mucho a conversar con un amigo que, incluso en medio de un mal momento, encuentra una anécdota capaz de sacar una sonrisa, es una música que acompaña, que no pretende ofrecer respuestas, pero sí recordar que todos compartimos esas pequeñas contradicciones que hacen parte de crecer.
Una discografía que crece con ellos

Desde su debut con ‘Como pez en el hielo’ (2018), Nicolás y los Fumadores dejó claro cuál sería el territorio que quería explorar. Canciones que hablan del amor, el desamor, la incertidumbre y los pequeños detalles de la ciudad comenzaron a construir una comunidad que encontró en esas letras un espejo de sus propias experiencias.
Con ‘Dios y la mata de lulo o ¿Qué hacer en caso de que haya perdido la luz?’ (2022), la banda amplió su universo creativo sin abandonar esa identidad cercana y despreocupada. El álbum experimenta con nuevas texturas e incorpora distintos lenguajes musicales, mientras conserva el humor, la ironía y la sensibilidad que caracterizan su escritura.
En ‘Mal que bien‘ (2023) continuó esa exploración, abriendo espacio para nuevas sonoridades y reafirmando la libertad con la que el grupo entiende la composición.
Más recientemente, ‘Nochenegra‘ (2025) mostró una faceta más introspectiva y oscura. Sin perder su esencia, la banda construyó una atmósfera más densa donde la melancolía, la reflexión y la experimentación sonora ocupan un lugar central, demostrando una evolución natural en su trayectoria.

Nicolás y los Fumadores en La Nevera Sesiones
Nicolás y los Fumadores llega a La Nevera Sesiones para demostrar que las mejores historias no siempre nacen de grandes acontecimientos, a veces aparecen en un trayecto por la ciudad, en una conversación cualquiera o en medio de la rutina.
Dale play el domingo 5 de julio a las 7:30 p.m. por Canal Capital o en los canales Claro 116, ETB 256, DIRECTV 143, Movistar 164 y 113, TDT y Tigo 105.

