En un nuevo capítulo del pódcast Pura Plaza, Marta Casas Castañeda y Yuli Chacón González se sientan a hablar de lo que significa crecer entre fogones, heredar recetas y darle un nuevo aire a la cocina de plaza.
Entre antojos, recuerdos y ollas humeantes, este episodio explora cómo las nuevas generaciones están manteniendo viva, y sabrosa, la tradición culinaria de Bogotá.
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De la herencia al antojo cotidiano
Yuli Chacón González, de 39 años, prácticamente nació con el olor a fritanga y sopa recién hecha. Criada a dos cuadras de la plaza de mercado de Fontibón, su historia está ligada a la cocina de su mamá, doña Miriam, una de las cocineras más antiguas del lugar.

Desde hace unos 20 años se puso el delantal de lleno, justo cuando la plaza crecía y la plazoleta de comidas empezaba a llenarse de vida.
Marta Casas Castañeda también tiene la cocina metida en la sangre. Su infancia transcurrió entre frutas, clientes y anchetas en la plaza del Siete de Agosto; donde su mamá, doña María, empezó con un puesto sencillo que con los años se transformó en un restaurante. Marta ayudaba después del colegio, sin saber que ese sería su camino.

Este capítulo de Pura Plaza es puro antojo y memoria. Una conversación que se pregunta hacia dónde va la cocina de plaza, pero que también deja claro algo: mientras haya manos jóvenes dispuestas a seguir cocinando, probando y reinventando, nuestras recetas, y nuestras plazas, van a seguir más vivas que nunca.

