¿Has escuchado en noticias o en redes sociales sobre los incendios que hay actualmente en Colombia? Estos están teniendo muchas consecuencias y una de ellas tiene que ver con los animales que habitan montañas, bosques, reservas, zonas que recorren día a día, donde comen, descansan, juegan, zonas que son su refugio y hogar. Organismos de emergencia trabajan para controlar el fuego y proteger a toda la fauna que depende directamente de estos ecosistemas y que están enfrentando el fuego, el humo y el ver cómo su territorio se convierte en algo que nunca habían visto.
En Cundinamarca se han reportado incendios en Beltrán, Girardot, Guataquí, Jerusalén, Nariño, Nilo, Puli, Ricaurte, San Juan de Rioseco, Tocaima y La Vega. En el departamento de Norte de Santander la situación se ha presentado en Durania, mientras que en el departamento de Tolima esta situación ha sucedido en Alvarado, Ambalema, Armero, Carmen de Apicalá, Coello, Cunday, Espinal, Flandes, Guamo, Icononzo, Lérida, Líbano, Melgar, Piedras, Purificación, Saldaña, San Luis, Santa Isabel, Suárez, Valle de San Juan, Venadillo y Villahermosa.
💧 Lee también: Incendios forestales: cómo prevenirlos y qué hacer ante una emergencia
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, informó que mantiene el monitoreo de los incendios forestales en Colombia y con corte al 31 de agosto a las 9:30 a.m. informó que se registraron seis incendios activos en tres departamentos: Tolima (4), Valle del Cauca (1) y Norte de Santander (1).
Los animales están huyendo del fuego de los incendios forestales en Colombia
Para muchas especies una zona forestal representa todo lo necesario para vivir, pues allí encuentran comida, lugares para descansar, refugios para protegerse y espacios donde reproducirse, cuando las llamas avanzan la pérdida implica muchas cosas para la fauna: desaparece la vegetación, se reducen las fuentes de alimento y se destruyen los lugares que durante años han habitado, y aunque algunos animales consiguen desplazarse hacia zonas seguras, otros quedan atrapados por la velocidad del incendio o por las características de sus propios hábitos.
Hoy te queremos contar sobre algunos de estos animales, en especial, los que viven en áreas forestales del Tolima y Cundinamarca, zonas muy cercanas a nuestra ciudad. Estos son algunos de ellos, de acuerdo con la información proporcionada por la WWF Colombia:
Iguanas y lagartijas:
Aunque pueden correr y desplazarse rápidamente en distancias cortas, muchas dependen de determinados espacios de vegetación para esconderse, encontrar alimento y regular su temperatura corporal. Cuando un incendio avanza rápidamente, el tiempo para encontrar un lugar seguro se reduce y la desaparición de la vegetación las deja expuestas a temperaturas extremas, depredadores y una menor disponibilidad de recursos después de la emergencia.
Ñeques:
Parte fundamental de su vida ocurre en los ecosistemas que están siendo afectados por las llamas, pues estos animales utilizan madrigueras para refugiarse y, durante un incendio, el humo y el calor pueden penetrar en estos espacios. Además, en las zonas perdidas por el fuego ellos encontraban su comida, por eso uno de los riesgo con la emergencia es que aún con el fuego apagado no se pueda garantizar que encuentren alimento y lugares adecuados para protegerse.
Zarigüeyas o chuchas:
Estos animales viven en árboles, troncos y matorrales donde pueden descansar, esconderse y encontrar espacios para reproducirse. La pérdida de estos refugios obliga a los animales a desplazarse por terrenos transformados, donde las condiciones para encontrar alimento y protección pueden ser mucho más difíciles. Un incendio, además, puede alterar sus posibilidades de supervivencia incluso después de que las llamas hayan desaparecido.
Las ranas:
Esta especie enfrenta una situación particularmente delicada debido a la relación que mantienen con la humedad, pues su piel es extremadamente sensible a la deshidratación y el aumento de la temperatura junto con la pérdida de humedad puede generarles graves afectaciones. El riesgo aumenta para las especies endémicas que tienen una distribución geográfica muy reducida y cuando una población vive en un territorio pequeño, un incendio de gran extensión puede afectar una parte considerable de los espacios que necesita para sobrevivir y reproducirse.
Los osos y tigrillos:
Los mamíferos medianos y grandes cuentan con una mayor capacidad de desplazamiento y pueden tener más posibilidades de alejarse de las llamas, sin embargo, su tamaño y movilidad no los dejan fuera de la emergencia, ya que estos animales necesitan grandes extensiones de territorio para encontrar alimento, refugio y rutas naturales de desplazamiento, cuando el fuego destruye parte de esos espacios, quienes logran escapar deben enfrentarse a un hábitat fragmentado y con menos recursos, lo que puede modificar sus desplazamientos y aumentar la presión sobre otras zonas naturales.
Los armadillos:
Su comportamiento frente al peligro suele llevarlos a buscar protección dentro de sus madrigueras, pero estos refugios pueden convertirse en espacios peligrosos cuando el humo y las altas temperaturas ingresan al interior. Adicionalmente, después de la conflagración encuentran un territorio donde parte de la vegetación y de los recursos que necesitan para alimentarse han desaparecido.
💧 Lee también: Bomberos de Bogotá llegan a Tolima para apoyar la lucha contra los incendios forestales en el departamento
¿Qué podemos hacer frente a los incendios forestales?
La recuperación de un ecosistema puede tomar mucho tiempo y durante ese periodo las especies deben adaptarse a un paisaje con menos flora y menos recursos, por eso es muy importante evitar cualquier acción que provoque incendios, como: quemas, fogatas o arrojar colillas, fósforos o elementos que puedan generar fuego. Además, las familias que visitan zonas rurales o forestales pueden aportar desde sus actividades cotidianas; recogiendo adecuadamente los residuos, respetando las restricciones establecidas durante las temporadas de mayor riesgo y reportando rápidamente cualquier señal de incendio al 123.
Pero si estás en Bogotá recuerda que existen iniciativas ciudadanas, ambientales y comunitarias que buscan acompañar a territorios afectados por diferentes emergencias, las familias interesadas en ayudar pueden vincularse a campañas organizadas por colectivos y entidades que conozcan las necesidades reales de las comunidades y de los ecosistemas afectados.
Además, otra forma de ayudar es conversar con niñas, niños y jóvenes sobre lo que ocurre durante un incendio forestal, lo cual permite comprender que la emergencia afecta a comunidades humanas, pero también a animales, plantas, fuentes de agua y ecosistemas completos, lo que nos hace más conscientes de actuar responsablemente.
Hoy más que nunca es necesario mirar esas montañas que día a día vemos por la ventana y recordar que cuidar las zonas forestales significa proteger los hogares de miles de animales de aquí y de todo nuestro país.
¿Quieres sentirte cerca de los cerros de nuestra ciudad y así poder hablar de este tema en casa? No te pierdas de este capítulo de Un día increíble, en el que Isa va a una caminata ecológica junto a su mamá.
Conoce más contenidos como este en nuestras redes sociales. Nos encuentras en TikTok, Instagram, YouTube y Facebook como @eurekatucanal

