El pasado 10 de agosto Colombia registró un sismo de magnitud 7,4 que sacudió a gran parte del país y dejó afectaciones en Chocó, Risaralda, Caldas y Valle del Cauca. Una emergencia que revive la importancia de estar preparados social, física y mentalmente para una situación de este tipo.
Cuando se habla de prevención durante un evento telúrico suele recalcarse la importancia de saber actuar de manera correcta para preservar la vida, sin embargo, también es importante prestar atención a la salud mental.
La Organización Panamericana de la Salud explicó que en contextos de emergencias humanitarias y desastres, es común que las personas experimenten reacciones de estrés que, en la mayoría de los casos, disminuyen gradualmente con el paso del tiempo.
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Así mismo, indicó que entre el 3% y el 4% de la población puede desarrollar condiciones mentales severas como psicosis, depresión severa, trastornos de ansiedad gravemente incapacitantes.
Es por esto que una gestión emocional adecuada puede evitar momentos de crisis, la toma de decisiones que puedan poner en riesgo la vida propia y la de las personas, y futuras afecciones en la salud mental.
Regulación emocional y apoyo
Durante un sismo es común que las personas puedan experimentar miedo, angustia o incertidumbre, sin embargo, esto puede convertirse en pánico y desorientación.
De acuerdo con un artículo publicado por la Universidad Juan N. Corpas, también es recomendable realizar ejercicios de respiración profunda, inhalar y exhalar lento repetidas veces ayuda a reducir la frecuencia cardíaca y regular la corteza prefrontal del cerebro, algo clave para tomar mejores decisiones.
Por su parte, OPS reconoció la especial importancia de construir la respuesta desde la comunidad. Por lo que si se encuentra una persona desorientada o aturdida, la psicóloga Viviana Calle, recomienda acompañar a estas personas, hablarles con palabras sencillas y órdenes cortas para que se tranquilicen.
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La preparación es clave
El manejo de una crisis no comienza cuando ocurre un temblor, sino durante la preparación en el día a día frente a cualquier emergencia.
Es por esto que, aunque es imposible predecir cuándo va a suceder un evento sísmico, tener un kit básico de emergencia para terremotos siempre es útil porque, aunque no evita el miedo, ayuda a que este no sea paralizante y pueda reaccionar.
La maleta debe contener elementos que le permitan la supervivencia durante las primeras 72 horas posteriores al evento como:
- Agua embotellada
- Alimentos no perecederos
- Artículos de higiene personal
- Botiquín de primeros auxilios
- Linterna
- Radio
- Pilas
- Documentos de identidad o copias de los mismos.
Así mismo, conocer las rutas de evacuación del lugar en el que habita o trabaja puede ayudar a que tome decisiones más lógicas y que actúe de manera acertada ante un temblor.
La psicóloga Viviana Calle también recomienda tener una lista de contactos de las personas cercanas o familiares para monitorear su estado y tener una red de apoyo.
Finalmente, tenga en cuenta que en Colombia está habilitada las 24 horas la Línea 106 que ofrece orientación, escucha, apoyo emocional y primeros auxilios psicológicos de manera confidencial y gratuita.

