El legendario cantautor salsero, Willie Colón murió a los 75 años de edad en Lawrence Hospital, en Bronxville, Nueva York, lugar donde había sido internado días atrás debido a quebrantos de salud relacionados con su sistema respiratorio.
En la mañana de este sábado 21 de febrero, por medio de una publicación compartida en sus cuentas oficiales, se confirmó la noticia del fallecimiento del icono de la salsa.
Una carrera que definió los sonidos latinos en Nueva York
William Anthony Colón Román, o como lo conoció el mundo Willie Colón, fue sin duda una de las voces que sentó los cimientos de la música latina y más exactamente de la salsa en Nueva York.
Colón se convirtió en el eje central sobre el cual giró la revolución de la salsa en la década de los 70, una revolución que trascendió la música y marcó toda una cultura desde las calles del Bronx.
Serán recordadas para siempre las notas que ejecutaba con maestría en su trombón y las canciones que ayudaron a narrar la crónica social de una generación. El músico, junto a Héctor Lavoe, dejó como herencia el sonido y la identidad de la salsa neoyorquina, un legado que se teje desde 1967.
De este junte, bajo el sello Fania Record, quedaron para la historia canciones que le marcaron el paso a la salsa brava que, a pesar de haber pasado 60 años, no pierde vigencia y que hoy reposan en álbumes como Cosa Nuestra (1969), La Gran Fuga (1970) y El Juicio (1972).
Crónicas que se volvieron canción
Luego de su exitosa etapa junto a Héctor Lavoe, Colón colaboró con el panameño Rubén Baldes, con quien produjo en 1978 ‘Siembra’, el disco más vendido de la Fania Records y probablemente también del género.
De este trabajo resultaron grandes éxitos como “Pedro Navaja”, “Plástico” y “Siembra” que pasaron a la historia por su sonido poco convencional y sus letras contestatarias. Fueron canciones que además de ser bailables hacían una crítica social.

