La música carranguera está profundamente ligada a las raíces campesinas, las historias cotidianas y esa picardía que le pone sabor a la vida, pero también tiene espacio para experimentar, cruzar fronteras musicales y conversar con otras generaciones.
Esa es precisamente la apuesta de Rumbambuquiando, una agrupación boyacense que encontró en sus raíces campesinas el punto de partida para construir una propuesta propia, algo que ellos llaman ‘Carranga alternativa’.
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Tradición, crítica social y humor: los ingredientes de Rumbambuqueando
El nombre del grupo nació en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC), donde sus integrantes se conocieron y comenzaron a darle forma al proyecto, donde una combinación de las palabras rumba y bambuco terminaría convirtiéndose en una identidad que recoge buena parte de su esencia musical.
Y es que la carranga no llegó a sus vidas por casualidad, de los seis integrantes, cinco nacieron en el campo, por lo que este género ha acompañado sus historias desde pequeños, entre las labores cotidianas, los cultivos y el cuidado de los animales.
«La música carranguera siempre la hemos tenido presente en nuestro diario vivir. Nosotros somos seis jóvenes, pero de los seis, cinco nacimos en el campo. Entonces siempre hemos escuchado musiquita carranguera en nuestros quehaceres de la casa, en nuestras labores domésticas, labores del campo, cuidando las vaquitas y sembrando los cultivos de papita en Boyacá», cuenta Manuel Cuta, tiple requinto de la agrupación.
Pero sus canciones no se quedan únicamente en la nostalgia por el campo, Rumbambuquiando también encuentra en la música una manera de hablar sobre lo que sucede en el país, expresar inconformidades y celebrar aquello que los hace sentir orgullosos de su identidad.
Sus letras tienen un carácter social y crítico, sin dejar de lado el humor y la picardía que hacen parte del género, una combinación que, además de entretener, permite contar historias desde otras perspectivas.
«Para nosotros las letras en Rumbambuquiando siempre tienen ese carácter social, crítico. Venimos de un contexto de universidad pública en el que todo el tiempo nutrimos nuestra carrera con lo que veíamos y lo que pasaba. El grupo y la música que hacemos no son ajenos a todo lo que pasa en el país; le cantamos a la vida, a todo eso que nos duele y que nos hace sentir orgullosos también como colombianos y como boyacenses», detalla Luis Herrera, cantante.
En lo musical, la agrupación tampoco se ha limitado a seguir una sola ruta, sus integrantes han incorporado influencias de distintos géneros y sonidos que han conocido a lo largo de sus vidas y de su formación académica.
De ahí nació esa identidad que ellos mismos han bautizado como ‘Carranga alternativa’, una propuesta que sigue evolucionando y que incluso después de dos décadas continúa despertando preguntas entre sus integrantes.
Esa exploración tiene un propósito: mantener vivas las historias, las costumbres y los saberes campesinos, pero permitir que dialoguen con las nuevas formas de hacer música y con las realidades del presente.
«Nos gustaría mantener viva en la esencia de las personas y en la memoria de la gente todo ese acervo campesino, todo ese acervo que nos hace ser colombianos, que nos identifica con nuestra tierra y que de una u otra manera permite que las historias que pasan allá en el campo viajen a través de la música. Queremos ser unos emisarios de todos esos mensajes y de todas esas historias», precisa Herrera.
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Rumbambuquiando llega al primer Festival Carranguero de Bogotá
Para la agrupación, participar en el primer Festival Carranguero de Bogotá representa una oportunidad para compartir su propuesta musical con nuevos públicos y encontrarse con otros exponentes de un género que tiene mucho por contar.
La invitación también es una motivación para seguir abriendo camino con esa carranga alternativa que conserva sus raíces, pero que no tiene miedo de experimentar.
«Para nosotros ser parte de este gran encuentro carranguero, el primer Festival Carranguero, nos da una alegría y una motivación para seguir adelante con nuestra propuesta musical. Lo bonito es venir a Bogotá, a la capital del país, a dar a conocer nuestra propuesta, nuestra carranga alternativa, y nos sentimos muy felices de ser prácticamente pioneros de este primer Festival Carranguero», explica Cuta.
Así, entre bambucos, rumbas, sonidos alternativos y memorias campesinas, Rumbambuquiando llega a este encuentro para demostrar que la carranga sigue encontrando nuevas maneras de sonar, contar y conectar con la gente.
Imagen: Nicolás Romero.

