Desorden Público y Rock al Parque: 40 años de ska que vuelven a encontrarse con Bogotá

La banda venezolana habla de su historia con Colombia y de la dimensión continental que ha alcanzado el festival bogotano.

Desorden Público, cuatro décadas haciendo ska

Hay bandas que cumplen años y bandas que acumulan canciones. Desorden Público ha hecho las dos cosas. En 2026, la agrupación venezolana celebra cuatro décadas de historia, mientras Rock al Parque llega a sus 30 años, dos aniversarios que vuelven a cruzarse en Bogotá con una banda que ha convertido el ska, los sonidos caribeños y las raíces latinoamericanas en parte de su identidad.

Horacio Blanco, José Luis ‘Caplís’ Chacín, Danel Sarmiento y Oscar Alcaino siguen encontrando en la música la misma energía que los llevó a juntarse cuando eran jóvenes.

Cuatro décadas después, Desorden Público continúa ensayando, componiendo y subiéndose a los escenarios. Para Horacio Blanco, el paso del tiempo no convirtió a la banda en un trabajo rutinario, la música conserva aquella sensación de juego, descubrimiento y celebración.

“Sigue siendo una fiesta (…) De verdad te lo digo con el corazón, yo estaba pero súper feliz, así como brincando en la silla, disfrutando con como instrumento en la mano, sudando de la pasión que se le pone aquí”, cuenta el cantante.

En esos 40 años también hubo un momento en que la música dejó de ser solamente una experiencia entre amigos y comenzó a adquirir otra dimensión. Para José Luis ‘Caplís’ Chacín, la grabación del primer disco fue ese punto de quiebre en el que Desorden Público entendió que había una responsabilidad detrás de las canciones y que aquel proyecto podía convertirse en una forma de vida.

“Si hay un momento de definición de estudio nuestro, vamos a decir esto, yo lo que fue cuando sale el primer disco. O sea que tú caes en cuenta de que ya no es un simple hobby de chamo, sino que te cae en cuenta de que bueno, hay como una responsabilidad”, recuerda el bajista.

Un ska que se dejó contaminar por otros sonidos

Aunque el ska fue una influencia fundamental en los primeros años de Desorden Público, su música nunca se quedó encerrada en un solo género. Con el tiempo, el Caribe, la salsa y otros sonidos latinoamericanos comenzaron a entrar en las canciones y a ampliar el lenguaje de la agrupación.

Danel Sarmiento, baterista, recuerda que ese proceso ocurrió de manera espontánea. No hubo una fórmula para construir esa mezcla: las nuevas referencias aparecieron mientras la banda tocaba, experimentaba y encontraba otras posibilidades para sus canciones.

“Si bien estábamos en ese momento muy influido por el ska, también la influencia del Caribe, de la salsa, de lo latino estaba allí, más no lo habíamos descubierto hasta que invitamos a tocar timbales en un tema y él empieza a darnos como nuevas referencias, ¿no? Y nuevos sonidos y se empieza a mezclar todo, pero de una manera muy natural”, explica.

Esa mezcla terminó convirtiéndose en una de las características de Desorden Público. Una música atravesada por el ska, pero también por los ritmos que forman parte del paisaje sonoro latinoamericano. Una identidad que se ha mantenido en movimiento durante cuatro décadas.

Y ese movimiento continúa. Oscar Alcaino, percusionista, cuenta que la actividad de la banda no se ha detenido con los años. Incluso durante la pandemia hubo espacio para trabajar en nuevas canciones y, más recientemente, para continuar ampliando su repertorio con nuevos proyectos.

“Siempre hemos estado activos, bueno, lo está viendo. (…) tenemos un show aquí en Venezuela este fin de semana y siempre, siempre nos ha encantado ensayar, estar tocando y haciendo música nueva”, señala Alcaino.

Cuatro décadas después, el desorden vuelve al parque

La historia de Desorden Público también tiene capítulos escritos en Bogotá. La banda ha pasado por distintas ediciones de Rock al Parque y conserva recuerdos de aquellos primeros encuentros con el público colombiano, cuando el festival tenía en la Media Torta y el Parque Simón Bolívar dos de sus escenarios.

“De la primera cosa que yo recuerdo es que se hacía en el parque Simón Bolívar y en la Media Torta. Había como esas dos caras. Eran increíbles, era un poco más pequeño en los aforos, un poco más medido que en esa sabana que es el Parque Simón Bolívar, y era quizá un poco más cercana a la interacción con la audiencia”, recuerda Horacio Blanco.

Para el cantante, la conexión entre Venezuela y Colombia también atraviesa esa experiencia. Son dos países separados por una frontera, pero unidos por múltiples vínculos culturales, históricos y cotidianos. La música se convierte allí en otro territorio compartido.

Blanco recuerda lo que significó para Desorden Público presentarse en Colombia y formar parte de un festival que, con el paso de los años, adquirió una dimensión internacional. En ese sentido afirma: “El ojo del rock latinoamericano, a escala planetaria, va a estar en Bogotá”. 

Ahora la banda regresa a Rock al Parque en una edición particularmente simbólica. Mientras Desorden Público celebra 40 años de carrera, el festival conmemora tres décadas de historia y vuelve a reunir a generaciones distintas alrededor de la música. Para Blanco, también existe un reconocimiento a las agrupaciones que han acompañado el recorrido del festival y que continúan activas.

Así, cuatro décadas de Desorden Público y 30 años de Rock al Parque vuelven a encontrarse en Bogotá. No como una mirada únicamente hacia el pasado, sino como una nueva oportunidad para que el ska siga sonando, las canciones encuentren otros oídos y una banda que nació de la energía juvenil demuestre que todavía tiene ganas de ensayar, sudar, tocar y hacer música nueva.

*Foto: x – @desordenpublico

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