Este año, en la edición número 14 del Festival Gabo la periodista colombiana Catalina Gómez Ángel, especializada en Oriente Medio, obtuvo el Reconocimiento a la Excelencia del Premio Gabo, por su trabajo periodístico, dedicación y el coraje que la ha caracterizado al narrar algunos de los conflictos más complejos de la actualidad.
Desde Irak, Siria, Líbano, Afganistán, Palestina y Ucrania, Catalina ha sido una voz de las comunidades, sus miedos, motivaciones e incertidumbres, así como todo aquello que deriva de una guerra, más allá de los hechos noticiosos.
En la actualidad convivimos inmersos en las redes sociales, la inteligencia artificial, las nuevas tecnologías, y la sobreinformación, sin embargo, periodistas como Gómez Ángel se han arriesgado por buscar historias más allá del clic de un titular llamativo, que solo es un fragmento de una realidad más amplia.
«Todos los días tenemos decenas de titulares en las noticias, muchos de esos mueren mañana, pero hacen parte de la construcción de un hecho histórico«, destacó.
Para ella caemos en un error como lectores, porque nos fijamos en los sucesos más impactantes, esos que generan indignación o asombro, pero que tras un tiempo dejamos de seguir, aunque precisamente son esos «el comienzo o el medio de un proceso de transformación mucho más grande».
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Las historias que se construyen a fuego lento
Precisamente, son las grandes investigaciones que surgen de titulares, el impulso que hace falta para fomentar cambios, porque no solo revelan problemáticas, sino que van más allá movilizando a la ciudadanía y a los agentes de cambio.
«Para ellos (los periodistas de investigación), cuando brinca una noticia, un titular, simplemente es parte de esa gran historia que ellos están investigando. Realmente lo que crea jurisdicción, abre procesos legales, y hace que los políticos tomen decisiones son esas grandes investigaciones que se han cocido a fuego lento y que tardan años», resaltó.
Por eso, la invitación en medio de todo es a explorar más investigaciones periodísticas, una forma de entender el mundo desde la barrera, a partir de nuevas perspectivas, con mayor contexto, verificación y contraste de fuentes.
Aunque, «yo entiendo que mucha gente no quiera ver noticias porque está cansada, exhausta y agobiada», en medio de un combate informativo por quien informa más rápido, «esas historias de largo alcance son las que realmente le van a hacer ver la realidad de una manera más amplia».
Además del periodismo, la literatura es una de las grandes aliadas de la historia, según reconoce Gómez Ángel, porque va más allá, se atreve a indagar sobre la dimensión humana, permitiendo conectar con lo que significó el conflicto, mientras promueve una reflexión.
«Las grandes memorias de las guerras no permanecen únicamente en los textos periodísticos, aunque es desde el periodismo que se construye la historia. Muchas veces, la forma en que recordamos esos conflictos está marcada por la literatura y el cine», precisa.
Para Gómez Ángel un periodista no debe ser el centro de atención, sino un medio, que a través de su trabajo puede acercarse a distintos rincones, conocer realidades diversas y ponerlas en el centro de la conversación.
*Contenido financiado por el Fondo Único de TIC.

