Para Nepentes, Rock al Parque tiene sonido, memoria y también granizo. La banda antioqueña ha pasado cuatro veces por el festival, pero su presentación de 2017 quedó marcada por una tormenta que transformó en cuestión de minutos el Parque Metropolitano Simón Bolívar.
Del cielo azul a una tormenta de granizo
Juan Carlos Sánchez, baterista de Nepentes, recuerda que poco antes de salir al aire por Canal Capital el cielo estaba completamente despejado.
“Yo recuerdo que el cielo estaba azul, el cielo estaba hermosamente azul”, cuenta. Minutos después, la ciudad cambió, la actividad aérea se paralizó, el parque se cubrió de blanco y asistentes, equipos técnicos y personal de seguridad buscaron refugio ante la fuerza del granizo.
Para Juan Fernando Álvarez “Nano”, vocalista de Nepentes, más allá de la imagen que dejó aquella jornada, lo que permanece es la sensación de peligro.
“Ese pánico colectivo que sentimos en ese momento, sentir ese susto de que algo podía pasar y que algo grave, muy grave, podía pasar”, recuerda. La banda estaba relativamente protegida, pero veía a los asistentes correr y refugiarse como podían mientras la tormenta golpeaba el festival.
El fenómeno ocurrió alrededor de las 2:00 de la tarde, un detalle que Sánchez considera importante porque permitió que el público pudiera evacuar y encontrar lugares seguros. La programación tuvo que detenerse y la preocupación se concentró en proteger tanto a los asistentes como a quienes trabajaban en los escenarios.
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Nepentes, además, llegó a ese momento después de un cambio de horario. La banda había sido programada para otro momento y, apenas una semana antes, recibió la modificación. Finalmente pudo tocar y aquella presentación terminó convertida, en palabras de Álvarez “Nano”, en “un asunto del destino” que hace parte de la historia del rock nacional.
Cuatro veces, miles de voces y una misma fiesta
La historia de Nepentes con Rock al Parque no se quedó bajo aquella tormenta. La banda ha tocado cuatro veces en el festival: dos en el escenario Lago, una en el Bio y otra en Radiónica. “Volver a Rock al Parque es una cosa maravillosa. Siempre lo guardamos en el corazón”, afirma Sánchez.
Entre esos recuerdos aparece también 2014, cuando Nepentes tocó en el Lago mientras Molotov estaba en el escenario principal. El contraste no intimidó a la banda.
“En el Lago teníamos 25.000, 30.000 personas, lo teníamos lleno también”, recuerda Álvarez “Nano” sobre aquella jornada.
Para Sánchez, esas experiencias tienen además una lectura que va más allá de la banda: “La provincia existe”. Nepentes representa una escena que también puede llegar a los grandes escenarios de Bogotá, y el músico destaca el papel de Rock al Parque en la circulación de proyectos de distintas regiones del país.
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Así, entre cielos azules que terminan cubiertos de hielo, escenarios repletos y canciones compartidas con miles de personas, Nepentes ha construido una historia particular con Rock al Parque. Una que sobrevivió a una granizada memorable y que todavía encuentra razones para celebrar cada vez que la banda vuelve al festival.
*Foto: Idartes

