Este 9 de enero de 2026, a los 93 años, falleció Beatriz González, una de las artistas más influyentes de Colombia y América Latina. Su partida deja un legado que seguirá iluminando la memoria colectiva de nuestro país.
Una vida dedicada al arte y la memoria
Nacida en Bucaramanga en 1932, González transformó la manera de narrar la historia y la vida cotidiana a través del arte. Con colores planos, apropiaciones de imágenes populares y una mirada crítica, convirtió escenas comunes y hechos dolorosos en obras que invitan a reflexionar sobre quiénes somos como sociedad.
Su obra dialogó con la violencia política, la cotidianidad y la identidad nacional, convirtiéndola en pionera de una modernidad crítica en América Latina. Además de artista, fue curadora, crítica e historiadora, aportando a la construcción de instituciones culturales y al análisis del arte colombiano.
Obras emblemáticas
- Auras anónimas: intervención en los columbarios del cementerio central de Bogotá. La artista Beatriz González cubrió 8957 nichos con la silueta de hombres cargando cadáveres.
- “Los suicidas del Sisga” (1965): pieza icónica que transformó una fotografía de prensa en pintura, cuestionando la representación de la tragedia.
- “Decoración de interiores” (1981): serie que reflexiona sobre la violencia política en Colombia.
- Murales y mobiliario urbano: González llevó el arte a espacios públicos, acercándolo a la ciudadanía.
Su huella en Bogotá
La capital fue escenario fundamental de su vida y obra. Como curadora del Museo Nacional de Colombia, impulsó la conservación y difusión del patrimonio artístico. Sus intervenciones urbanas y murales dejaron una marca en el paisaje cultural de la ciudad.
Bogotá la recuerda como una artista que convirtió el dolor y la memoria en imágenes poderosas, enseñándonos a mirar lo propio con sensibilidad y valentía.
Foto: Secretaría de Cultura

