Facatativá mantiene alerta naranja por bajos niveles de agua: así enfrenta el municipio la escasez

Ante la situación, las autoridades abastecen a los sectores más afectados con carrotanques y recurren a pozos profundos buscando prolongar el suministro.

Facatativá escasez de agua

Facatativá mantiene la alerta naranja por la escasez de agua asociada a la falta de lluvias. El embalse Mancilla, principal fuente hídrica del municipio, permanece en niveles críticos, mientras las autoridades implementan medidas para garantizar el abastecimiento de sus habitantes.

Carrotanques llegan a los sectores con mayores dificultades

En barrios como El Pesebre, uno de los sectores con mayores dificultades de suministro, la Alcaldía de Facatativá y la Empresa Aguas de Facatativá han dispuesto carrotanques para llevar agua a las zonas donde la presión de la red no permite garantizar el servicio.

“Con los diferentes presidentes de los barrios más afectados coordinamos la frecuencia de los camiones y tratamos de llegar a los sitios más álgidos”, explicó Mauricio Enciso, secretario de Acueducto de Facatativá, sobre la coordinación de la estrategia.

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Los vehículos tienen capacidades de cuatro y cinco metros cúbicos, una característica que facilita su ingreso a las zonas de mayor altura. Los recorridos se programan según las necesidades de cada sector y buscan complementar el abastecimiento proveniente de otras fuentes.

María Esperanza León, presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio, destacó la importancia de estos suministros para la comunidad: “Llevamos casi un mes sin agua. Cada 8 días nos están mandando cinco carrotanques”.

No obstante, los habitantes aseguran que como la situación lleva varias semanas las cantidades entregadas no siempre alcanzan para cubrir las necesidades de las familias.

El embalse Mancilla permanece en niveles críticos

La principal fuente hídrica de Facatativá atraviesa una situación crítica, según la información entregada durante el recorrido, en los últimos 90 días solo se han registrado dos episodios de lluvia, una condición que ha reducido de manera considerable el nivel del embalse.

La disminución de las reservas también ha obligado al municipio a buscar alternativas para prolongar el abastecimiento, una de ellas es el aprovechamiento de aguas subterráneas mediante la excavación de siete pozos profundos.

“Eso nos ha permitido prolongar unos días más el agua. Advirtiendo que estamos hablando de aguas superficiales, de aguas lluvias», precisó Luis Carlos Casas, alcalde de Facatativá.

Las autoridades refuerzan el llamado al ahorro

Las autoridades se trazaron como meta ahorrar 25.000 metros cúbicos de agua, por esta razón, el llamado a reducir el consumo se mantiene, especialmente frente a actividades que pueden incrementar el gasto de agua potable.

Se han identificado prácticas como el lavado de fachadas y andenes, además del uso de agua potable en lavaderos de carros y motocicletas, actividades que están restringidas durante la emergencia.

“Hemos cerrado más de cinco lavaderos de carros y motocicletas que tienen prohibido utilizar agua potable”, señalaron las autoridades.

También se han realizado llamados de atención a ciudadanos por usos considerados irresponsables del recurso, mientras las autoridades insisten en que el ahorro debe convertirse en una responsabilidad colectiva.

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Familias modifican sus rutinas, mientras comerciantes sienten el impacto económico

La falta de suministro ha obligado a algunas familias a modificar sus rutinas y buscar alternativas para actividades básicas como cocinar, lavar ropa y realizar el aseo de sus viviendas.

La crisis también empieza a sentirse en la actividad comercial, algunos establecimientos han registrado una disminución en el número de clientes, mientras los costos asociados al uso y adquisición de agua aumentan.

Rodrigo Manrique, propietario de una carnicería, contó que sus ventas han disminuido durante los últimos tres meses y que la situación también afecta las dinámicas de consumo de sus clientes.

“Siempre alcanza como a afectar la economía. Segundo, las personas que vienen a comprar dejan de hacer su comida en la casa porque tienen que lavar loza, consumir mas agua, bajando las ventas», detalló Manrique.

Los lavaderos de vehículos también reportan una reducción en la demanda, debido a que los usuarios buscan disminuir el consumo de agua y evitan este tipo de servicios.

Entre los sectores mencionados como algunos de los más afectados se encuentran Cádiz, Chicó, San Antonio, Villa Carlota y El Pesebre.

La emergencia sigue siendo crítica para los más de 170.000 habitantes de Facatativá. Mientras las autoridades trabajan para prolongar las reservas disponibles, el llamado a la ciudadanía es a hacer un uso responsable del agua y evitar actividades que impliquen un consumo innecesario.

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