TikTok, Instagram y YouTube ya forman parte de la vida cotidiana de millones de niñas, niños y adolescentes en Latinoamérica. Pero mientras el acceso crece cada vez a edades más tempranas, también aumenta la preocupación por los riesgos digitales, el ciberacoso, la explotación y el impacto en la salud mental.
De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el 63,9% de los hogares en Colombia cuenta con conexión a internet, una cifra que refleja el crecimiento sostenido de la conectividad en el país.
Este avance tecnológico ha transformado la manera en que niñas, niños y adolescentes estudian, se relacionan y consumen contenidos. Sin embargo, también ha abierto una discusión cada vez más amplia sobre los riesgos digitales y el papel que deben asumir las familias, las instituciones educativas, las empresas tecnológicas y los gobiernos para garantizar espacios digitales más seguros.
Según el estudio Infancia y Medios Audiovisuales, Consumo, Mediación Parental y Apropiación, publicado en 2024 por la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), el celular ya es el dispositivo más usado por niñas, niños y adolescentes en Colombia. La investigación, que consultó a más de 2.600 hogares e instituciones educativas, reveló que los menores pasan en promedio 8,9 horas diarias frente a las pantallas entre semana. Además, el 61 % ya tiene celular propio, una cifra que sube al 81 % entre adolescentes de 14 a 17 años. El informe también advierte que el acompañamiento de mamá y papá disminuye con la edad: mientras el 68 % de las niñas y niños navega con supervisión directa, en la adolescencia ese apoyo cae al 34 %. A esto se suma que el 40 % de los menores ya tiene redes sociales, siendo YouTube la plataforma más usada, mientras TikTok sigue teniendo fuerza entre los adolescentes.
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Ante ese panorama, varios países de la región comenzaron a debatir nuevas leyes para regular el uso de redes sociales en menores de edad. Algunas iniciativas se enfocan en la verificación de edad, otras en la protección de datos personales y varias apuntan directamente a la responsabilidad de las empresas tecnológicas sobre los contenidos que circulan en sus plataformas. Sin embargo, vale la pena preguntarse, si la legislación está siendo efectiva y si está respondiendo a los retos que implica este tema.
Es por esto, que desde eureka revisamos algunas de las decisiones que ya comenzaron a implementarse en distintos países de nuestra región, así como los debates que avanzan actualmente en Colombia sobre la protección de niñas, niños y adolescentes en entornos digitales.
Una mirada al uso de redes sociales en menores de edad en Latinoamérica
Al revisar sobre lo que se ha legislado para regular el uso de redes sociales en chicas y chicos, aparecen casos como en Australia, donde se ha prohibido el uso de redes sociales en personas menores de 16 años, o como el de Francia, donde se aprobó una ley que prohíbe el acceso de los menores de 15 años a las redes sociales y restringe el uso de celulares en los colegios. Pero, ¿qué está sucediendo en Latinoamérica?
Uno de los casos más recientes en la región es el de Brasil, que puso en marcha una nueva legislación enfocada en la protección de menores dentro de entornos digitales. La norma, conocida popularmente como “Ley Felca”, empezó a aplicarse en 2026 y actualiza las reglas del Estatuto del Niño y del Adolescente para adaptarlas al mundo de redes sociales, videojuegos y plataformas online.
Entre los cambios más importantes aparece la obligación de verificar la edad de los usuarios mediante mecanismos más sólidos, asimismo, las plataformas también deberán ofrecer herramientas de supervisión para responsables legales cuando las cuentas pertenezcan a menores de 16 años.
Otro punto clave tiene que ver con el contenido dirigido a menores, pues la legislación endurece las reglas frente a publicaciones que involucren sexualización infantil, explotación digital, violencia o situaciones de ciberacoso. Además, las empresas deberán implementar medidas para reducir riesgos asociados con el uso excesivo de plataformas y dinámicas adictivas. La discusión tomó fuerza en Brasil después de que el creador de contenido Felipe Bressanim Pereira denunciara públicamente casos de exposición y sexualización de menores en redes sociales.
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En México, la conversación ha avanzado principalmente alrededor de la protección de datos personales, y aunque el país todavía no cuenta con una ley específica sobre redes sociales y menores, en 2025 entró en vigencia una nueva versión de la Ley Federal de Protección de Datos Personales.
La actualización introdujo reglas más estrictas para empresas y plataformas que manejan información de usuarios y obliga a revisar cómo se recopilan los datos, qué tipo de permisos existen para utilizarlos y qué mecanismos tienen las personas para acceder, modificar o eliminar su información. Adicionalmente, se insiste en que las compañías deberán fortalecer sus medidas de seguridad digital, actualizar políticas de privacidad y ofrecer mayor claridad sobre el uso de los datos personales.
En Argentina, hoy existen normas relacionadas con protección de datos y derechos de la niñez, pero todavía no hay una ley que organice de manera clara todo lo relacionado con el acceso de niños y adolescentes a plataformas digitales.
Por eso, en 2026 llegó al Congreso un proyecto que plantea que menores de 13 años no puedan abrir cuentas en redes sociales, salvo casos muy específicos. Entre los 14 y los 16 años, el ingreso necesitaría autorización de los adultos responsables, y después de esa edad el uso sería más libre.
En Chile la discusión va por una línea parecida; allí un grupo de senadores presentó una propuesta para restringir el acceso a redes sociales a menores de 16 años y exigir más controles a las plataformas digitales. Detrás del proyecto hay una premisa relevante y es el tiempo que niñas, niños y adolescentes pasan conectados y cómo eso empieza a influir en su descanso, su concentración, su autoestima y sus relaciones personales.
Ante esto, una de las medidas que propone el proyecto chileno es que las plataformas tengan que verificar la edad de sus usuarios y eliminar cuentas pertenecientes a menores de 16 años, además, contempla sanciones económicas para las empresas que no cumplan con esos controles.
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¿Cómo se está legislando en Colombia el uso de redes sociales en menores de edad?
En Colombia, la conversación sobre el impacto de las redes sociales y las plataformas digitales en niñas, niños y adolescentes ha llegado a instancias como el Congreso de la República, los ministerios y las autoridades educativas y tecnológicas. Uno de los logros que se han dado en el país fue la aprobación de la Ley 2489 de 2025, una norma que busca promover entornos digitales sanos y seguros para niñas, niños y adolescentes.
En nuestro país, como ocurre en muchos de América Latina, las niñas y niños están entrando cada vez más jóvenes al mundo digital. De hecho, durante el mes de mayo de 2026 la Oficina de Estrategia y Datos de UNICEF, Innocenti, ECPAT International y la Organización Internacional de Policía Criminal (INTERPOL) encontraron que “uno de cada cinco adolescentes usuarios de internet en Colombia (21%) sufrió alguna forma de abuso o explotación sexual facilitados por la tecnología en un solo año, lo que equivale a cerca de 860.000 niñas, niños y adolescentes entre 12 y 17 años”.
Es necesario mencionar que la ley colombiana no establece una edad mínima obligatoria para usar redes sociales ni bloquea el acceso de menores a plataformas digitales, argumentando que se reconoce que internet también hace parte de la vida educativa y social de las chicas y chicos. Por eso, en el artículo 3 de la ley, se puntualiza que uno de los objetivos es “no restringir indebidamente la provisión de servicios digitales ni limitar la innovación que pueda fomentar un entorno digital seguro y beneficioso para los niños”.
Según este mismo apartado de la ley, una de sus bases es la corresponsabilidad, es decir, que el cuidado de los menores en internet no queda únicamente en manos de las madres y padres, y por eso se plantea que también deben asumir responsabilidades el Estado, los colegios, las empresas tecnológicas, las plataformas digitales, las organizaciones sociales e incluso los medios de comunicación. El texto insiste en que las niñas, niños y adolescentes tienen derechos dentro del entorno digital, entre ellos el derecho a la privacidad, a la educación digital, a la participación, a la libre expresión y al acceso seguro a la tecnología.
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Asimismo, se estableció que los colegios deberán incorporar contenidos de ciudadanía digital, privacidad, seguridad en línea y hábitos saludables de uso tecnológico dentro de sus procesos educativos. A esto se suma que se debe crear un Comité Nacional de Tecnología, Niñez y Adolescencia, una instancia que liderará el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones y tendrá que reunir entidades del Gobierno, autoridades educativas, organismos de protección infantil, expertos en salud mental, representantes de la industria tecnológica, organizaciones sociales y voceros estudiantiles.
También se plantea que empresas como Meta o TikTok deberán entregar informes anuales sobre el uso que hacen los menores de edad de sus servicios en Colombia. Con esos datos, el Gobierno busca entender mejor cuánto tiempo pasan conectados las chicas y chicos, qué tipo de contenidos consumen, cuáles son los riesgos más frecuentes y cómo están funcionando las herramientas de seguridad y protección dentro de las plataformas.
Por otro lado, desde el Congreso también comenzaron a surgir otras propuestas, como un proyecto de ley presentado en febrero de 2026 para regular el uso de redes sociales en menores de 14 años, la iniciativa propone exigir verificación de edad en plataformas digitales, eliminar cuentas de menores sin autorización de sus padres y fortalecer las herramientas de control parental.
¿En qué queda la conversación?
Estos casos nos demuestran que aunque en Latinoamérica ya comenzaron a aparecer leyes, proyectos y debates para regular el uso de redes sociales en menores de edad, la región todavía avanza de forma fragmentada frente a una situación que crece mucho más rápido que las decisiones políticas. Mientras algunos países europeos ya tomaron medidas concretas sobre verificación de edad, acceso a plataformas y límites para adolescentes, en América Latina gran parte de las iniciativas siguen en discusión o en etapas tempranas de implementación, por eso vale la pena preguntarse si los Estados, las empresas tecnológicas, los colegios y las familias están actuando con la suficiente rapidez para proteger a las chicas y chicos que navegan en internet.
Vale la pena señalar, que casos como los de Brasil y Colombia muestran algunos avances importantes, pero todavía persisten vacíos en la aplicación real de las normas, los mecanismos de control y la capacidad de hacer seguimiento efectivo dentro de las plataformas digitales, y mientras las leyes avanzan, cada día más menores crean cuentas, consumen contenidos y enfrentan riesgos en el entorno digital.
Esta es una conversación que sigue sobre la mesa y por eso desde eureka la ampliaremos desde diversos ejes. ¿Qué te gustaría saber sobre este tema? Déjanos saber a través de nuestras redes sociales, donde nos encuentras como @eurekatucanal en Facebook, TikTok, Instagram y YouTube.

