Hay momentos en la vida en los que todo parece escrito, como si no hubiera margen para cambiar el rumbo. Pasando la página parte justamente de ahí: de historias reales que estuvieron marcadas por la violencia, pero que encontraron la forma de transformarse y abrir un nuevo capítulo.
Esta serie documental, realizada por Canal Capital en alianza con la Secretaría Distrital de Integración Social, pone el foco en las personas y en los procesos que les permitieron reconstruir su vida y mirar el futuro desde otro lugar.
Cuando la historia personal toma la palabra
Cada episodio se construye a partir de un relato íntimo. Conocemos a los protagonistas desde lo más básico: quiénes son, de dónde vienen y qué los define. Poco a poco, la narración se adentra en una experiencia difícil que marcó un punto de quiebre y que los llevó a buscar, o encontrar espacios de apoyo y cuidado que cambiaron su camino.
No son relatos contados desde la distancia. Son voces en primera persona que hablan de miedo, de resistencia y, sobre todo, de transformación.
Del quiebre a la posibilidad
Pasando la página muestra que salir de la violencia no es un acto instantáneo, sino un proceso. A través de los testimonios, la serie deja ver cómo los protagonistas aprendieron a reconocer las violencias, a prevenir que se repitieran y a cambiar la forma en que se relacionan con su entorno. Esos cambios, pequeños y grandes, se reflejan en una vida más serena y con mayor bienestar.
El presente como punto de partida
Hacia el final de cada capítulo, la cámara se queda con el hoy. Los protagonistas hablan de su nueva etapa, de los sueños que ahora los movilizan y de las metas que se han propuesto para ellos y para quienes los rodean. El futuro aparece ya no como una amenaza, sino como un espacio posible.
Mujeres, jóvenes y adultos que decidieron cambiar la historia
Las historias que atraviesan la serie pertenecen a jóvenes y adultos, en su mayoría mujeres, que vivieron situaciones de riesgo o vulneración de derechos. Cuando los conocemos, esas etapas ya quedaron atrás. La transformación no solo se escucha en sus palabras, también se ve en sus acciones cotidianas.
Las redes que sostienen
Familiares, amistades y personas cercanas acompañan estos relatos. Sus voces completan la historia y recuerdan que los procesos de cambio no ocurren en soledad. Son redes que sostienen, apoyan y hacen posible que el cambio sea real y duradero.
Pasando la página no ofrece respuestas simples ni finales perfectos. Lo que propone es algo más honesto: mirar de frente las violencias y reconocer que, con apoyo y acompañamiento, siempre existe la posibilidad de escribir una nueva historia.

