Carolina Cuervo aprendió que la vida se mide en cucharadas de memoria. Su ‘nana’ y su padre le enseñaron que cocinar es amar sin reservas. Foodie de corazón inquieto, viaja para probar el mundo y vuelve a los mercados para reencontrarse con su raíz en cada ají y en cada sancocho humeante.
En Pura Plaza transforma las plazas de Bogotá en un festín de historias, donde los ingredientes hablan, los saberes resisten y cada bocado celebra la fuerza viva de nuestra cocina.

